'Las negociaciones no tienen en cuenta a las ciudades'

De acuerdo a la funcionaria, que habló en Lima durante las ‘Voces del clima’, un evento paralelo a la COP20 organizada por la ONU, las grandes urbes tienen un rol fundamental para enfrentar el cambio climático. Dice que aunque deben transformarse aún no hay suficiente voluntad política.

El último informe mundial sobre asentamientos humanos de la ONU, publicado en 2011, alertó sobre la necesidad de que en las ciudades se tomen medidas frente al cambio climático, pues las grandes urbes, como se aseguraba en el documento, son actores claves en la reducción de efecto invernadero. De hecho, para entender la importancia del rol que desempeñan bastan algunas cifras. Por ejemplo: las ciudades emiten entre el 40% y el 70% del total de gases de efecto invernadero o entre 1950 y 2011el ritmo de la población urbana aumentó casi cinco veces. Además, para 2050 más del 80% de las personas vivirá en aquellos lugares.

Sin embargo, durante las negociaciones de la cumbre sobre cambio climático que se han llevado a cabo en Lima durante estas dos semanas, el papel de las ciudades no ha sido muy claro. Los gobiernos nacionales negocian en grandes plenarias, pero los locales permanecen como simples observadores y no tienen ningún poder en las decisiones políticas.

¿Qué hace falta entonces para que estas urbes ayuden a menguar los efectos del cambio climático? ¿Por qué si son tan importantes no tienen el protagonismo y apoyo que requieren? De eso justamente habló Susana Muhamad, secretaria de Ambiente de Bogotá en ‘Voces por el clima’, un evento paralelo a la COP20 organizada por la ONU. Según ella, para que las ciudades empiecen a transformarse se requiere mucha más voluntad política. Dice que en el caso colombiano hay avances pero que hace falta una mejor estructura institucional.

¿Cuál es el papel que juegan las ciudades para enfrentar el cambio climático?

Las ciudades han venido organizándose en redes de ciudades y están trabajando en generar espacios políticos y económicos. Pero no lo pueden hacer solas porque necesitan de los gobiernos nacionales. La visión del sistema de Naciones Unidas todavía está enfocada en lo nacional. Entonces ven a los gobiernos locales como actores de la sociedad civil cuando en realidad en estas discusiones tienen mucho que decir porque las soluciones más innovadoras para adaptarse al cambio climático está en las ciudades.

¿Qué propone para cerrar la brecha entre el gobierno nacional y el local?

Se requiere voluntad política de los gobiernos nacionales. El tratado que se tenga de la COP debe explicar los acuerdos financieros y políticos para que las ciudades puedan implementar estas transformaciones. Desafortunadamente, estos párrafos se están diluyendo en la negociación. Si es así vamos a quedar en una transformación fragmentada. Cada gobierno debe trabajar de la mano con las ciudades.

¿Ha trabajado el gobierno colombiano con las ciudades? ¿Cómo lo ha hecho?

El gobierno colombiano está pensando hasta ahora en un estatuto de ciudades, pero todavía nos falta un largo camino para tener una estructura institucional mejor.

Un problema común en las ciudades del mundo es la calidad de aire. ¿Qué otros temas están en la discusión?

Inundaciones urbanas que afectan las ciudades en diferentes tipos de ecosistemas porque hemos conceptualizado el drenaje de las ciudades como la forma más rápida de evacuar las aguas lluvias, pero no tenemos sistemas que nos ayuden a ahorrar el agua y a reutilizarla.

¿Cuáles son ejemplos de innovación dentro de las ciudades?

La electrificación del transporte público, que en las ciudades latinoamericanas es una de las mayores fuentes de polución. También, temas de medición de calidad de aire y el ordenamiento territorial porque hay un consenso urbano mundial que asegura que debemos dejar de expandirnos, hacer que la gente viva más cerca de donde trabaja para que no haya necesidad de grandes sistemas de movilidad y el desplazamiento sea en bicicleta o a pie.

¿Con qué ciudades trabaja Bogotá?

Con Sao Paulo, Río de Janeiro y Ciudad de México. Varias ciudades del mundo van a generar un mercado de buses eléctricos e híbridos. Aquí nos preguntamos si están los proveedores listos para suplir una gran demanda de tecnología como esta.

¿Cuáles ciudades latinoamericana son referentes?

Hemos aprendido mucho de Ciudad de México que era una de las más polucionadas del mundo y hoy ha mejorado muchísimo su calidad del aire. Con esa cooperación vamos a lanzar el modelo de calidad de aire de Bogotá el próximo año que nos permitirá ver en tiempo real cómo la contaminación se mueve en la ciudad para darle alertas tempranas a los ciudadanos. Estuvimos hablando con Buenos Aires que tiene el mismo esquema de quebradas y ríos, pues las entubaron y hoy generan presión sobre las vías e incapacidad de absorber las lluvias.

Y el papel del ciudadano dentro de todo esto...

Es crítico. Toda la legitimidad política viene del ciudadano. La ciudadanía debe exigir los cambios porque es quien los va a sufrir. Entonces desde el punto de vista de comportamiento y desde la legitimidad política, el ciudadano es el centro de todo este cambio.

¿Qué comportamientos podrían adoptar los ciudadanos?


El manejo de residuos. ¿Estamos usando la bolsa blanca y negra? ¿Estamos ayudándole a la ciudad a cerrar el ciclo de residuos?

La Agencia Francesa financiará un metrocable en Bogotá. ¿De qué se trata el proyecto?

Es el metrocable de Ciudad Bolívar que ya está en licitación pública y se adjudicará en febrero del año entrante. Va a ayudarle a la gente a disminuir su tiempo desde ahí hasta los portales de 40 minutos a 10 minutos. Y moviéndose eléctricamente.

El día sin carro es un hito a nivel mundial. ¿Por qué en el resto de ciudades no se ha podido implementar?

Estamos proponiendo que en el 2015, durante la COP de París, generemos una alianza de varias ciudades donde podamos impulsar un día sin carro simultáneo que haga que saquemos millones de carros de las vías de las ciudades y las personas experimenten montar en transporte público, usar bicicleta o caminar hasta sus destinos.

¿Cómo sería un acuerdo exitoso durante esta cumbre?

El mundo no aguantaría otro tratado que no aborde las aspiraciones ciudadanas. Si no llegamos a un consenso en 2015 perderíamos otra década más en los proceso de adaptación. Debemos tener un acuerdo global que realmente ayude a los gobiernos a mitigar y adaptarse al cambio climático con la ciudadanía organizada y movilizada.