La niebla tóxica que paraliza a China

La nube de contaminación obligó al cierre de escuelas, autopistas y aeropuertos de ese país.

Esta mujer caminaba ayer por una calle en Harbin (China). / AFP

La fuerte contaminación que desde el domingo envuelve el noreste de China, en las zonas fronterizas con Rusia y Corea del Norte, obligó el cierre de escuelas, autopistas y aeropuertos en grandes ciudades de la región, como Harbin y Changchun, según han informado los medios oficiales. Las autoridades meteorológicas emitieron ayer una alerta roja, la de mayor gravedad, pronosticando que el fenómeno se prolongará hasta hoy. (Ver galería de imágenes

La densidad de partículas menores de 2,5 micras, las más pequeñas y nocivas en la atmósfera, ha rebasado durante estos días los 500 microgramos por metro cúbico en esas dos capitales de provincia, superando los niveles considerados peligrosos para la salud pública.

Según la televisión estatal CCTV, el fenómeno se debe al uso de carbón en la calefacción comunitaria y la quema de rastrojo en las afueras de la ciudad.
“Muchos ciudadanos de Harbin pensaron que había nevado, porque las ventanas estaban completamente blancas”, señaló el canal estatal, mientras algunos internautas aconsejaban en redes sociales que los empleados se tomaran el día libre.

Pekín y otras ciudades del norte de China se cuentan entre las urbes más contaminadas del mundo, debido a factores como el mencionado uso de carbón como principal fuente de energía nacional o la escasa atención que durante décadas se ha tenido hacia la salud ambiental en el país asiático.

La capital china anunció la semana pasada el aumento de las limitaciones al tráfico, otra de las grandes fuentes de contaminación, y así los días con índices peligrosos de polución sólo podrán circular la mitad de los automóviles de la ciudad.

En julio pasado el gobierno anunció una inversión sin precedentes de US$277.000 millones para combatir la contaminación, cerca de la mitad del dinero que destinó al plan de estímulo de la economía entre 2009 y 2010 para hacer frente a la crisis financiera mundial.

El daño al medio ambiente es una de las grandes preocupaciones de la población de China, donde en 2012 un 76,1% de las principales ciudades registraron niveles de contaminación atmosférica por encima de lo que se considera seguro para los estándares chinos. Ya en 2010, la contaminación ambiental produjo en China 1,2 millones de muertos y pérdidas económicas por US$176.000 millones, el equivalente al 2,5% de su Producto Interno Bruto (PIB), según un estudio estatal.

 

Temas relacionados