Norma de vertimientos al mar estará actualizada en 2018

El Ministerio de Ambiente anunció que actualmente avanza el proceso de formulación de la normativa que busca controlar las sustancias contaminantes que se descargan en el mar.

Pixabay

Con la intención de preservar las aguas marinas, que cubren el 45% del territorio nacional, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, por medio de la Dirección de Asuntos Marinos Costeros y Recursos Acuáticos, y la participación de autoridades ambientales y empresas de diversos sectores, avanzan en la actualización de la norma de vertimientos al mar.

Lea también: Nueva Norma de Vertimientos busca mejorar la calidad del agua en el país

Recientemente esta cartera comunicó que la nueva normativa estará disponible en el primer semestre de 2018, ayudando con la misión de controlar las sustancias contaminantes vertidas sobre las aguas marinas, evitando la afectación de la calidad ambiental y protegiendo los ecosistemas presentes en los espacios marinos y costeros.

“Desde Minambiente se ha identificado la necesidad de avanzar hacia la reglamentación de aspectos requeridos para proteger la calidad de las aguas marinas, las cuales se ven afectadas, entre otros factores, por el vertimiento de aguas residuales, tanto domésticas, como no domésticas; lo anterior en desarrollo de las estrategias de prevención y control de la contaminación del medio marino”, manifestó la encargada de la dirección Andrea Ramírez.

También le puede interesar: Denuncian supuesto vertimiento de cemento al mar por parte de Drummond

Según lo explicado por la entidad, la norma define los límites máximos de los vertimientos que pueden ser descargados por usuarios de las actividades industriales y de servicios de cualquiera de los sectores productivos desarrollados en el mar.

Según el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras, Invemar,  parte de las principales problemáticas que afectan la salud de los ecosistemas marinos están relacionadas a el aumento de las poblaciones que habitan las zonas costeras, así como también las actividades domésticas, agrícolas e industriales, que con su inadecuado control de desechos sólidos y líquidos afectan las aguas con resultados negativos a nivel ecológico, socioeconómico y de salubridad.