Otorgan la primera licencia para generación de energía fotovoltaica en Colombia

La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) aprobó su primera licencia ambiental para la generación de energía fotovoltaica en el departamento del Cesar.

Menos del 2% de la energía producida en Colombia proviene de fuentes alternativas como la energía eólica o solar.Public Domain Files/Imagen de referencia

La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) aprobó hoy su primera licencia ambiental para la generación de energía fotovoltaica -transformación directa de la radiación solar en energía eléctrica-, proyecto ubicado en el corregimiento Azúcar Buena-La Mesa, de Valledupar, departamento del Cesar.

El proyecto contempla la construcción de un complejo solar conformado por cinco plantas solares, instaladas sucesivamente hasta sumar 100 megavatios en corriente alterna total, con una producción estimada de 41.667 MWh/año durante 30 años de operación.

El área total prevista es de 156.61 hectáreas, pero los paneles tendrán una zona de intervención máxima de 105.62 hectáreas en donde ubicarán 284.310 módulos fotovoltaicos.

La empresa encargada de su construcción es Celsia, que decidió invertir $70 millones de dólares para la instalación y puesta en marcha de estos 250.000 paneles solares.

El proyecto de Azúcar Buena-La Mesa

El proyecto fotovoltaico del Cesar, ubicado en el corregimiento Azúcar Buena-La Mesa del municipio de Valledupar es el más grande del país y si bien hay otros en marcha, éste es el que marca la ruta de emprendimientos de gran envergadura en la materia. (En Cesar se construye el primer gran parque de energía solar)

Dada su ubicación, la iniciativa desarrolló el proceso de consulta previa con los cuatro Pueblos Indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta (Arhuaco, Kankuamo, Kogui y Wiwa), cuya protocolización de acuerdos fue suministrada a la ANLA, y se integró al Plan de Manejo Ambiental (PMA).

Este plan contempla, entre otras medidas de manejo, la información, participación y educación a la población vinculada al proyecto, así como un programa de manejo de infraestructura vial y social acordada con la comunidad. Entre los acuerdos protocolizados se prevé la inclusión de acciones de protección, compensación y manejo forestal, apoyo y fortalecimiento al uso cultural del espacio sagrado UmYriwYn, con el fin de salvaguardar los sitios sagrados identificados, valorarlos y compensar su afectación, entre otros. 

El proyecto, según la ANLA, reduciría 150.000 toneladas de emisiones de CO2 al año, prácticamente el mismo CO2 que podrían capturar 9 mil hectáreas de bosque húmedo en un año.

A finales del año pasado la ANLA aprobó la licencia ambiental para el proyecto “Generación de Energía Eólica Alpha”, situado en La Guajira, con una capacidad de generación de entre 200 y 250 MW.

Por ahora, el 66% de la energía eléctrica del país proviene de fuentes hidroeléctricas, que si bien no emiten gases de efecto invernadero, cada vez causan más dudas por sus enormes impactos sociales y posibles daños medioambientales acumulados, tal como lo comprobó este estudio sobre los efectos de la hidroeléctricas en la Depresión Momposina.

La licencia llega como parte de la política para promover el uso de las energías ‘limpias’ bajo los principios del desarrollo sostenible, en la que participan activamente la Presidencia de la República y los Ministerios de Ambiente y Desarrollo Sostenible y de Minas y Energía, entre otras entidades. El objetivo es elevar a por lo menos el 10% la participación de Energías Renovables No Convencionales sobre el total de generación eléctrica.