Entrevista con el director de Medio Ambiente de la Unión Europea

¿Por qué la basura podría ser una fortuna?

Para Daniel Callejas, líder de la iniciativa mundial para aprovechar los residuos, Colombia tendría un potencial económico si aprendiera a reutilizar las 32.000 toneladas de desechos que produce a diario.

Daniel Callejas, de 57 años, es el mayor exponente de la economía circular en Europa. Camila Taborda - El Espectador

El día que Daniel Callejas subió al páramo de Chingaza llovió, como es habitual 280 días del año. Subió de traje color claro, tenis formales y una chaqueta militar para cubrirse del frío que baja hasta los cuatro grados. Vino desde Madrid, donde nació, en representación de la Unión Europea (UE). Es su director general de Medio Ambiente, y su bandera, desde hace dos años, es la economía circular. 

Para eso vino al país, a Bogotá y a Medellín. Para hablar, en compañía de 60 empresarios, expertos y académicos, sobre cómo cambiar el modelo económico lineal por uno más eficiente. Aprovechando su visita, Parques Nacionales Naturales lo invitó a Chingaza, el parque más cercano a la capital, a una hora de distancia.

Se encargaron de atenderlo, le convidaron arepa boyacense, tinto y lulada. Le prestaron botas pantaneras y lo guiaron por el sendero Suasie. Un recorrido de 2,4 km cruzado por quebradas, orquídeas, huellas de osezno, venados, encenillos y frailejones. Y un esperado fin a un mirador frente al embalse de Chuza, que suministra agua a los más de ocho millones de habitantes de Bogotá.

Ese camino, que alcanza una altura de 3.200 metros sobre el nivel del mar, lo dejó sin aliento y salpicado de pantano y le confirmó que “definitivamente, Colombia es el país con mayor diversidad del mundo por kilómetro cuadrado”.

De esa riqueza está hecha la economía nacional, de las materias primas que genera. El problema es que, en vez de aprovechar de manera infinita su valor, los recursos terminan en la basura. En Colombia se desechan hasta 32.000 toneladas de basura al día.

¿Cuál es el potencial económico de la basura?

Un potencial económico inmenso y un daño ecológico si no se trata. Por eso mucha gente define la economía circular como el modelo de reducir, reutilizar y reciclar. Con la basura, lo primero es prevenirla; si conseguimos una sociedad de residuos cero, estaremos maximizando el uso que les damos a los recursos dentro de nuestro ciclo productivo. Pero como siempre hay algo de desecho, el fin de ellos debe ser reintroducirlos. La basura de una empresa es la materia prima de otra.

Desde su experiencia, ¿cuál es el mayor desafío que enfrenta la economía circular?

Cambiar la mentalidad de las personas, sus hábitos de consumo, de producción, de reciclaje. La separación de lo orgánico, de lo material, del vidrio y del papel es lo que nos va a permitir reutilizar y reciclar.

¿Qué hacer con el hecho de que los productos estén programados para quedar obsoletos con el tiempo?

Poner medidas de reparabilidad, de durabilidad, extender la duración de vida de los productos y, una cosa muy importante, el ecodiseño. Según como diseñemos los productos, podemos ir pensando en su reciclaje. Un móvil puede reutilizarse porque hay materiales preciosos: cobre, platino, oro. Si cuando lo diseñamos estamos teniendo en cuenta su valor, podríamos prevenir los residuos. Pasa lo mismo con los coches, con los aparatos médicos. Así se evita que los materiales que nos costó extraer y transformar terminen sepultados en rellenos sanitarios. Hay otros productos que al cabo de unos años se pueden devolver al productor. Él los reprograma, los actualiza, los revende o incluso los cambia por otro superior. Pero eso no se tira al contenedor, a la naturaleza.

Suena un tanto idealista...

Son oportunidades de negocio muy concretas. Hay empresas sacando plástico de los océanos y transformándolos en ropa o en gafas de plástico. Un problema medioambiental se convierte en una oportunidad empresarial. Evitar los residuos es una fuente económica de oportunidades empresariales.

En el país se recicla el 17 % de los desechos. ¿Cuál es su consejo para potenciar este sistema o evolucionar hasta la reutilización?

En Europa hemos implementado 54 medidas para potenciar la economía circular. Aunque tenemos cuatro principales dentro de la legislación de consumidores: un sistema de colectas riguroso para separar los productos; la responsabilidad extendida del productor a nivel jurídico, que va más allá de la venta, es decir, un proceso donde recogen sus envases y embalajes, recuperan la materia prima y ahorran costes de energía; extender la garantía de los productos para luchar contra la obsolescencia programada al introducir condiciones de reparabilidad y de durabilidad, y limitar drásticamente los rellenos sanitarios, que sólo un 10 % de la basura termine ahí. Así, el otro 90 % se recicla y se reintroduce al circuito productivo, lo que nos hará circulares.

¿Qué condiciones sociales exige la economía circular?

Los empleos del futuro serán circulares porque los negocios que reutilizan se vuelven más competitivos al ahorrar costos, al reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y sus huellas de carbono y minimizar el daño al medioambiente.

Uno de los argumentos más poderosos de este modelo es la dimensión social, porque se convierte en una economía social. Una forma de integración y cohesión territorial y nacional. Y Colombia no podría estar en un mejor momento para transformar sus paradigmas. Tampoco es que queden alternativas: si no nos volvemos circulares, no vamos a sobrevivir.