¿Por qué se equivocan los satélites con los pronósticos de lluvias en Colombia?

En la región andina, en departamentos como Antioquia, los cálculos pueden estar equivocados hasta un 50%. La Universidad Nacional (sede Medellín) y la NASA empezaron a investigar para hacer cálculos más precisos.

La temporada de lluvias en el país ha provocado la muerte de 10 personas. La Unidad para la Gestión del Riesgo indicó que los fallecimientos están vinculados con deslizamientos de tierra, inundaciones y tormentas eléctricas. Van 386 familias afectadas por la temporada invernal.Archivo-EFE

Todas las mañanas, el pronóstico del clima del día suena en la radio. Pero la mayoría de las personas no le creen. Prefieren fiarse de otras medidas: si hace sol y hay bochorno, va a llover. Si el día estuvo despejado y soleado, el frío en la noche será fuerte, y es mejor llevar abrigo.

¿Por qué los colombianos desconfían del pronóstico oficial? En resumidas cuentas, porque le pega poco al clima que hay afuera. Pero no es culpa del IDEAM. Al contrario, hace 20 años, se podía hacer un pronóstico con un día de anticipación, lo que daba lugar a muchos errores, algunos tan catastróficos como el del huracán que en 1987 golpeó el sur de Inglaterra, y que fue declarada como “la peor tormenta en 300 años”, después de que uno de los meteorólogos más respetados de ese país asegurara que no había ninguna tormenta.

La tecnología de hoy permite saber el clima con cuatro días de antelación. De hecho, el 23 de marzo de 2018, el IDEAM notificó a los medios de comunicación que empezaba la temporada de lluvias, y ese fue el primer día en que llovío fuertemente, por lo menos en Bogotá. En el mundo se invirtieron miles de millones de dólares en mejoras de satélites, estaciones meteorológicas y supercomputadoras. La inversión era necesaria, y Colombia también la hizo. Al fin y al cabo, un tercio de la producción económica depende del clima, según Weather Analytics le dijo a BBC.

En Colombia, el IDEAM usa modelos de tiempo (que mejoran dependiendo de la red de radiosonda disponible para el país), imagenes de satélite del GOES16 (que se actualizan cada 15 minutos) e información de radares y estaciones meteorológicas. 

Uno de los satélites usados para estimar la lluvia que cae en el mundo es el TRMM (Misión para la Medición de la Lluvia Tropical, por sus siglas en inglés) puesto en órbita por la NASA en 1998. Un estudio liderado por el profesor Germán Poveda Jaramillo, del Departamento de Geociencias y Medio Ambiente de la Facultad de Minas de la Unal, sede Medellín, validó la precisión de este satélite en la estimación de lluvias en Colombia, y encontró que en ciertas zonas es más acertado que en otras.

Según la Agencia de Noticias de la Universidad Nacional, el estudio se hizo con mediciones del satélite y con información de lluvia obtenida entre 1997 y 2016 de alrededor de 2.000 pluviógrafos que el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) tiene distribuidos en Colombia.

El análisis se hizo para las regiones Andina, Amazónica, Caribe, Orinoquía y Pacífica, dado que Colombia es tan distinta climáticamente, con diferencias en la topografía y la vegetación, y comparó las mediciones del satélite con los datos de precipitaciones que los pluviógrafos del IDEAM registraron.

El estudio encontró que el satélite se desempeña mejor en zonas llanas como la Amazonía y la Orinoquía, contrario a la zona Andina, donde los cálculos llegan a ser inexactos, con diferencias de hasta el 50 %.

Por ejemplo, en áreas de la cordillera Occidental, como el departamento de Antioquia, se presentan diferencias de casi el 50 % entre ambas mediciones, mientras que sobre la Orinoquía son parecidas, es decir que el satélite capta bien datos de lluvia, en relación con los datos recogidos por los pluviógrafos, que serían los definitivos.

En algunos casos el satélite puede subestimar las mediciones, como ocurre en zonas de montaña como la vertiente de la cordillera Occidental hacia el Pacífico, donde en los meses de julio el satélite de la NASA captó lluvias de 300 milímetros, mientras que el promedio registrado por el Ideam fue de 900 milímetros.

Pero puede ocurrir lo contrario: que el satélite sobreestime los valores, como pasa en regiones del Valle del Cauca, donde para el mismo mes los pluviógrafos registraron lluvias de 60 milímetros y el satélite de 170 milímetros.

El satélite TRMM rodea la Tierra haciendo barridos, y mediante un radar mide la radiación y la convierte en datos de intensidad de la lluvia que se genera en unos 20 km2.

El profesor Poveda Jaramillo explica que la información que se mide desde el espacio es diferente a la que cae en la Tierra, y que los errores tienen que ver con que “la lluvia de montaña es un fenómeno de menor escala y al satélite le queda más difícil cuantificar la variabilidad espacial”. Por eso los datos que arroja el satélite son considerados estimaciones, y los datos de los pluviómetros, se pueden catalogar como medidas precisas de la lluvia que cae en el país después de un momento dado, según explicó Omar Franco, director del IDEAM. 

Esta semana, Poveda Jaramillo fue nombrado como miembro del equipo científico del proyecto Misión de Medición de la Precipitación (PMM, por sus iniciales en inglés), junto con otros cuatro estudiantes. Las dos instituciones investigarán durante dos años para identificar medidas de error en la cuantificación de lluvias tropicales con datos el satélite TRMM, a partir de un estudio realizado por investigadores.

Entender la hidrología del trópico es importante no solo desde el punto de vista científico sino también del social, ya que la investigación tiene que ver con la prevención de avalanchas, deslizamientos, tormentas intensas e inundaciones que causan desastres y pérdidas de vidas humanas, de infraestructura y de cosechas.

*Con información de la Agencia de Noticias UNAL.