Publicado en la revista SAGE

Preocupa el destino de las plantas del río Samaná en Antioquia

Después de expediciones a lo largo de esta cuenca, dos científicos colombianos concluyeron que la construcción de una hidroeléctrica en estas aguas podría extinguir hasta dos poblaciones de reófitas, una vegetación que sobrevive gracias a corrientes impetuosas.

Uno de los sitios de muestreo en las orillas rápidas del río Samaná Norte (Antioquia) analizado por ambos científicos. Felipe Mesa

El botánico Rodrigo Bernal y el biólogo Saúl Hoyos hicieron rafting sobre el río Samaná Norte (Antioquia) para conocer las plantas que habitan en su margen, en el lecho o en sus rocas, llamadas reófitas. Sus apuntes, tomados a lo largo de 61 kilómetros, fue la base de su investigación para descubrir qué tanto la construcción de una próxima hidroelétrica en la cuenca podría afectar la salud de estas especies. 

La explicación está en que las reófitas están adaptadas a corrientes impetuosas de agua. Sus raíces, hojas, flores y frutos han desarrollado la resitencia suficiente para habitar estos sitios. Por eso, al represar un río y disminuir así su cauce, esta especie es la primera extinguirse localmente. 

El problema es que viven en rincones tan difíciles de estudiar que los estudios de impacto ambiental  previos a cualquier proyecto pocas veces las incluyen en sus muestreos. De ahí que Bernal y Hoyos se hayan tomado la tarea de registrar su distribución, frecuencia, abundancia, su nivel de ocupación y el sustrato preferido de cada una de ellas. 

Para hacerlo establecieron 10 parcelas en las orillas de la cuenca. Desde que confluyen los ríos Santo Domingo y Melcocho, hasta que aguas abajo el cauce se encuentra con el Nare, donde termina por desembocar. En ese análisis, los científicos registraron todas las especies encontradas desde el nivel del agua y en sus orillas, hasta donde el agua puede llegar a inundar.

Así fue cómo llenaron sus libretas. Un total de 58 plantas reófitas y otros ejemplares catalogados como morfoespecies. Todas clasificadas en 29 familias, en su mayoría hierbas. Le pidieron a expertos que las identificaran una por una y después de que tuvieron listos sus nombres y apellidos botánicos, ambos científicos concluyeron que "al menos nueve de las especies son conocidas solo de esta cuenca y siete de ellas fueron descubiertas como nuevas para la ciencia durante este estudio". 

A partir de ahí la preocupación para ambos científicos creció. Esas endémicas, que apenas ocupan 10 km2 de la cuenca, son especies consideradas bajo peligro crítico de extinción según los parámetros de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. "Una hidroeléctrica podría conducir al menos a dos de ellas a la extinción" aseguran los autores en su investigación publicada en la revista científica SAGE.