Prohíben la venta de elefantes para circos y zoológicos de todo el mundo

En la Conferencia Mundial de la Vida Silvestre, que concluyó hoy en Ginebra, se adoptaron varias decisiones que promueven la conservación y el uso sostenible de la vida silvestre en todo el mundo. Se aumenta la protección para jirafas, tiburones y todos los cedros de América Latina

Elefantes africanos de sabana (Loxodonta africana), parque nacional Kruger, Sudáfrica.Wikimedia Commons

En la Conferencia Mundial de la Vida Silvestre, que concluyó hoy en Ginebra, se adoptaron varias decisiones que promueven la conservación y el uso sostenible de la vida silvestre en todo el mundo.

La Conferencia revisó las reglas comerciales para docenas de especies de vida silvestre que están amenazadas por el comercio inestable vinculado a la sobreexplotación, la pesca excesiva o la caza excesiva. Estos iban desde peces y árboles comercialmente valiosos hasta mamíferos carismáticos como jirafas, anfibios y reptiles vendidos como mascotas exóticas.

Tal vez la más sonada fue la prohibición del transporte de elefantes vivos fuera del área de distribución de la especie salvo en casos muy excepcionales. Sólo podrán movilizarlos con motivos de conservación avalados por el Comité de Fauna y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Antes, ls elefantes africanos de origen silvestre (Sudáfrica, Zimbabue, Botsuana y Namibia) pueden ser exportados en vivo con fines comerciales a otros países fuera de su área de distribución natural, a lo que se define como destinatarios "apropiados y aceptables". La falta de concreción de esta definición de destinatarios dejaba abierta la opción de que los animales terminasen en destinos inapropiados y con poco control.

De hecho, en los últimos años, el comercio de ejemplares vivos había aumentado. Así, por ejemplo, entre 1990 y 2017 al menos unos 1.774 elefantes han sido extraídos de la naturaleza, 583 de ellos con destino a circos y otros establecimientos de exhibiciones y 331 a zoos, la mayoría a China, Estados Unidos y México, de los cuales se estima que unos 200 elefantes eran jóvenes.Mientras que entre 2009 y 2016 apenas se llegaba anualmente a una veintena de elefantes exportados, en 2017 se dispararon las cifras hasta los 200 ejemplares, poniendo en alerta a la comunidad conservacionista internacional arrojando dudas sobre las motivaciones reales de este tipo de comercio.

Otras especies

Continuando con la tendencia de utilizar cuotas y permisos comerciales de la Convención sobre el comercio internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestres (CITES) para promover la pesca comercial sostenible, la conferencia decidió agregar 18 especies más de tiburones a la lista de especies con restricción comercial. Incluían Rhina ancylostoma (tiburón raya) y Glaucostegus granulatus, otra especie de raya que habita los mares del Caribe, que son altamente valorados por sus aletas y considerados en peligro por la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN. Los tiburones mako de aleta corta y de aleta larga, junto con las especies de cuñas con manchas blancas y otras especies, también se incluyeron. 

Otras especies marinas abordadas por la conferencia incluyeron anguilas, pepino de mar, concha reina, tortugas marinas, corales preciosos, esturiones y caballitos de mar. Además, los gobiernos acordaron examinar el comercio de peces marinos ornamentales vivos para evaluar qué papel podría o debería desempeñar la CITES en la regulación de este comercio.

Los árboles de madera tropical comprenden otro mercado de vida silvestre de alto valor comercial. En respuesta a la alta y creciente demanda de teca africana de África occidental, CITES amplió la necesidad de permisos comerciales para incluir madera contrachapada y otras formas. El árbol nacional de Malawi, el raro cedro Mulanje y el árbol mukula de crecimiento lento (un tipo de palo de rosa) del sur y este de África, también se agregaron a la lista de especies con restricción comercial, al igual que todas las especies latinoamericanas de cedro.

La conferencia modificó una lista anterior del Apéndice II de los palos de rosa y especies de árboles relacionadas para garantizar que los artículos pequeños terminados, incluidos los instrumentos musicales, partes y accesorios, puedan transportarse a través de las fronteras sin la necesidad de permisos de CITES.

Observando que las jirafas han disminuido en un 36-40% en las últimas tres décadas debido a la pérdida de hábitat y otras presiones, la conferencia agregó el animal más alto del mundo al apéndice II, en donde se incluyen especies que no se encuentran necesariamente en peligro de extinción, pero cuyo comercio debe controlarse a fin de evitar una utilización incompatible con su supervivencia. Las nutrias de capa fina y garras pequeñas de Asia, amenazadas por la pérdida de hábitos y posiblemente por el comercio de animales vivos, fueron transferidas del Apéndice II al Apéndice I, que prohíbe todo el comercio de esas especies. 

Debido a que el creciente comercio de mascotas exóticas ha ejercido una enorme presión sobre muchas especies de tortugas, lagartos y gecos, CITES agregó una variedad de estas especies a la lista de especies restringidas. 

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- Redacción Vivir

Medio Ambiente

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