Hoy será debatido en Comisión Quinta de Senado

Proyecto de ley sobre conservación de abejas entra en etapa final

Mientras sus ponentes destacan que propone crear áreas de conservación para los polinizadores, los gremios de apicultores critican que se haya eliminado el artículo que buscaba prohibir ciertos pesticidas.

Wikimedia Commons

El colapso de colmenas que se empezó a vivir durante los últimos años ha llevado a que muchos países empiecen a construir leyes y reglamentaciones para proteger a los polinizadores. Sólo la abeja de miel es la encargada de polinizar el 90% de los cultivos de Norteamérica y otras partes del mundo, por lo que pensar en un mundo sin ellas es casi pensar en el equivalente a un mundo sin la especie humana, pues no se podría seguir cultivando el mismo porcentaje de alimentos.

Mientras Estados Unidos ha reportado pérdidas repentinas de colonias de un 30%, en Japón el 25% y Europa la cifra ha llegado hasta 53% sólo para un tipo de abeja, la Apis mellifera o abeja de miel, en Colombia no hay un dato oficial. Sin embargo, estimaciones realizadas por Abejas Vivas, un colectivo liderado por apicultores que se creó como una respuesta a esta crisis, han considerado que en, en los últimos tres años, el 34% de las colmenas se han perdido por envenenamiento de agroquímicos. Lo que equivale a 15.677 colmenas que han colapsado.

Desde el año pasado, y como respuesta a este panorama, el año pasado se propuso un proyecto de ley que busca defender a las abejas y otros polinizadores en Colombia. El documento ya entró a su etapa final, pues se discutirá hoy en Senado, en su quinte debate. Aunque sus promotores lo ven como un proyecto que busca articular a varios gremios y sectores para defender y proteger a los polinizadores, el colectivo Abejas Vivas considera que en el proceso se eliminaron artículos clave para que efectivamente se proteja.

Aunque el proyecto tiene varias ramas, según explicó a El Espectador Maritza Martínez, senadora coordinadora ponente del proyecto, lo más grueso es que propone crear un Sistema Nacional de Protección de Abejas, Desarrollo de la Apicultura y Polinizadores. El sistema estaría a cargo del Ministerio de Agricultura, pero tanto el Ministerio de Ambiente, como el ICA, el ANLA y Gestión de Riesgo serían piezas claves de este.

Además, se crearía una Política Nacional de Conservación, Protección y Uso Sostenible de Polinizadores, la cual busca “crear zonas de concentración de polinizadores y regular el uso de agroquímicos, la deforestación y el manejo de abejas en lugares urbanos”.

Específicamente el proyecto habla de la creación de tres zonas: una de concentración, otra de producción y una de refugio. La primera se trata de lugares donde los polinizadores no se vean afectados por las actividades y humanas, y sean declaradas así por las autoridades competentes. La segunda, estaría destinado a lugares con una gran presencia de apiarios, mientras la tercera serian zonas donde los productores agropecuarios tendrían que mantenerse en el marco de sus cultivos para asegurar la alimentación y el refugio de polinizadores.

“Si hay una actividad agrícola alrededor de estas zonas, habría una pauta muy estricta para ellos. No podrían tener la misma amplitud para el manejo de agroquímicos, sino que se deben certificar en sostenibilidad con e ICA”, explicó Martínez.

A lo ojos de Abejas Vivas el problema, o la falencia del proyecto, es que no prohíbe, como tal, el uso de ciertos pesticidas que les hacen daño a las abejas. (Colapso de abejas, tremendo lío)

En principio, el proyecto buscaba declarar a los polinizadores y su conservación como un asunto de interés nacional. Sin embargo, durante los debates, fue eliminado del documento porque “discriminaba otras especies y actividades productivas”.

“Vemos con preocupación la modificación del artículo 6, que consideraba a los polinizadores biodiversidad y recursos naturales renovables, cuya protección debe estar a cargo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y las corporaciones autónomas regionales. Los calificativos eliminados habrían incrementado el nivel de protección de los polinizadores, al tiempo que permitían su uso sostenible, al cobijarlos bajo el marco jurídico aplicable a la biodiversidad y los recursos naturales. Recibimos con sorpresa la eliminación del artículo 11, que incluía el principio de precaución, y le daba órdenes claras al Ministerio de Ambiente, al ICA, a la ANLA y a las CAR para controlar la muerte de abejas por pesticidas. Consideramos que es importante acoger el principio de precaución para detener la pérdida de polinizadores en el país”, advierte Abejas Vivas en un comunicado. (Buscan salvar a las abejas con proyecto de ley)

En otras palabras, el proyecto que se estaría debatiendo hoy, ya no habla ni fija ningún límite a los pesticidas. En países como Estados Unidos o la Unión Europea, por ejemplo, se le ha puesto moratoria al uso de los neonicotinoides, un grupo de insecticidas que afectan el sistema nervioso central de los insectos y que representan la cuarta parte del millonario mercado de los plaguicidas.

Estamos preocupados porque la nueva versión del proyecto elimina prácticamente todos los mecanismos con posibilidades reales de monitorear el estado de las abejas y polinizadores, detener su muerte masiva y promover estrategias concretas para su conservación en el territorio nacional. Sin esos mecanismos, la Ley perdería su eficacia”, continúa el comunicado. “El Congreso de la República tiene en sus manos la oportunidad de entregarle a la sociedad colombiana una ley que modernice el uso de agroquímicos, a tono con el momento histórico que vivimos debido al cambio climático y a la pérdida progresiva de biodiversidad en todo el mundo. Pedimos a la Senadora Maritza Martínez, ponente del proyecto, que esos estándares de protección vuelvan a ser incorporados”.