Rechazo al populismo ambiental

La Segunda Encuesta Nacional Ambiental muestra cómo los alcaldes aprovechan el discurso verde para ganar adeptos y que los colombianos ahorran agua y energía motivados por la reducción de gastos, no por su conciencia ambiental.

Las luchas sociales ligadas a la protección de páramos, ríos y montañas, las cumbres internacionales de medio ambiente, el bombardeo informativo sobre cambio climático y la promoción de hábitos de vida saludable están incidiendo de manera positiva en la conciencia ambiental de los colombianos.

Hoy, los habitantes de las principales ciudades del país saben más sobre temas ambientales, les exigen a sus gobernantes acciones concretas de protección y se dan cuenta cuando los líderes se aprovechan del discurso verde para ganar votos, pero además les reprochan que no cumplan sus promesas. Al menos así lo revela la Segunda Encuesta Nacional Ambiental, presentada ayer por la revista Catorce 6, la Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes y la firma Cifras y Conceptos.

La encuesta, realizada entre octubre y noviembre de 2014 a 2.580 hogares urbanos de Armenia, Barranquilla, Bogotá, Bucaramanga, Cali, Cartagena, Cúcuta, Manizales, Medellín, Pereira, Santa Marta y Villavicencio, representa la opinión de 13’400.000 colombianos sobre la manera como perciben las autoridades ambientales, frente a las herramientas para avanzar en conservación y las acciones que pueden implementarse desde los hogares para aportar al cuidado de los ecosistemas (ver gráfico).

Hace seis años, cuando se realizó la Primera Encuesta Nacional Ambiental, el 72% de los consultados consideró que el medio ambiente no hacía parte de las prioridades políticas de sus gobernantes y era poco lo que un colombiano entendía por cambio climático. Aunque el 97% reconocía que el calentamiento global lo afectaba, los encuestados confundían fácilmente calentamiento global con el deterioro de la capa de ozono.

Ahora, los ciudadanos creen que el medio ambiente es el segundo asunto de mayor importancia a nivel mundial, después de la economía, y la quinta prioridad entre los temas de país. El 85% de la población considera que la calidad del medio ambiente es regular y mala y no teme señalar que los alcaldes de Bucaramanga (Luis F. Bohórquez), Santa Marta (Carlos E. Caicedo), Cali (Rodrigo Guerrero), Pereira (Enrique Zuleta) y Bogotá (Gustavo Petro) son los que más hablan de medio ambiente, pero los que menos actúan (ver gráfica). Preocupa la falta de compromiso en cuanto a la contaminación de fuentes hídricas y el desabastecimiento de agua. Sólo por dar un ejemplo, en Bucaramanga el 50% de la contaminación que reciben los ríos conectados a la ciudad corresponde a sus aguas residuales.

“El 71,9% de los mandatarios de las ciudades encuestadas se rajan en materia ambiental. La mayoría de los colombianos consideran que sus alcaldes sólo abordan la problemática en épocas electorales y después se olvidan de darle solución. La usan como plataforma política y luego no hacen nada”, explica la exministra de Medio Ambiente Cecilia Rodríguez, directora de Catorce 6.

Existe una preocupación general de los colombianos por hacer parte de las soluciones: el 40% elige en el supermercado productos orgánicos (porcentaje que en 2008 sólo alcanzaba el 5%); el 90% aseguró que quiere recibir capacitación sobre cómo convertir sus casas en hogares sostenibles, especialmente en temas como manejo de basuras, agua, ruido y aire; el 75% cree que las multas son una herramienta eficaz para hacer frente a las infracciones ambientales, y algunos estarían dispuestos a que se instalaran peajes urbanos para reducir el tráfico vehicular.

Aunque el uso de transporte público sigue siendo el principal medio de locomoción, el 46% de los encuestados se transportan caminando y el 15% dice que lo hace en bicicleta. Se estima que sólo en Bogotá se realizan al año 500.000 viajes en bicicleta, la mayoría usando los 396 kilómetros de ciclorrutas. Sin embargo, en 2014 se vendieron 328.526 carros nuevos, 10% más que en 2013.

Al preguntarle a la gente cuál es el medio de comunicación al que más le cree en temas ambientales, Caracol Televisión fue elegido por el 51,2% de la muestra, seguido por RCN Televisión (28,4%). Blu Radio fue la opción del 11,1% de los encuestados y El Espectador la del 9,7%.

Desde los hogares, el principal aporte de los colombianos al cuidado ambiental es el uso de bombillas ahorradoras (73%), la disminución del volumen de televisores y equipos de sonido (38%), la reducción en el consumo de bolsas plásticas (35%) y la adquisición de ahorradores de agua para los grifos (30%).

Según el decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes, Eduardo Behrentz, estas prácticas revelan que la conciencia ambiental del colombiano está motivada por la reducción de gastos personales.

“Los ciudadanos se consideran los principales defensores del medio ambiente, pero al presenciar actuaciones en contra no hacen nada. Su principal aporte es el uso de bombillos ahorradores, pero no se unen a brigadas para limpiar parques, no se vinculan a organizaciones ni participan en campañas educativas. La razón principal de cuidar el medio ambiente es reducir gastos en servicios públicos”, dice Behrentz.

Para los investigadores, una de las principales preocupaciones que deja ver la encuesta es que, si bien se ha incrementado la conciencia ambiental, la mitad de los colombianos no sabe de dónde proviene el agua que llega a su casa. “A pesar de que hechos como la movilización por la protección del páramo de Santurbán han motivado la conciencia ambiental en Colombia, vemos que todavía no estamos haciendo la relación mental entre los ecosistemas y los servicios que nos prestan, y si no existe esa conexión difícilmente podremos avanzar hacia acciones más concretas de conservación”, concluye la exministra Rodríguez.