Reforestar el planeta ayudaría a cumplir el 37% de los Acuerdos de París

Plantar árboles, cuidar los humedales y una mejor gestión de la tierra puede significar lo mismo que dejar de quemar aceite para obtener energía.

La Ciénaga Grande de Santa Marta es un humedal costero sumamente amenazado, con una importancia ecológica enorme.Archivo El Espectador

¿Que hay que disminuir el uso del carbón, petroleo y sus derivados como fuentes de energía para frenar el calentamiento global? por su puesto. ¿Que necesitamos invertir en fuentes de energía renovables? claro que sí. El problema es que hacer ambas requieren grandes inversiones y un rediseño de los sistemas de producción de todo el planeta. Pero al parecer, hay otra posibilidad que puede impulsar el desarrollo sostenible.

Un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences demostró que plantar árboles, cuidar los humedales y una mejor gestión de la tierra puede proveer el 37% de la mitigación de los gases efecto invernadero que necesita la humanidad para el año 2030, si quiere cumplir con la meta de los Acuerdos de París, que pretende evitar el aumento de la temperatura global en 2º centígrados para fin de siglo. (Lea también: ¿Por qué deberían importarnos los humedales? )

Este tipo de acciones llevan el nombre de “soluciones climáticas naturales” y, de acuerdo con el journal Yale Environmental 360º, pueden prevenir la emisión de hasta 11.3 miles de millones de carbono a la atmósfera cada año. Esto es algo así como la cantidad anual de gases que vierte China al ambiente y que son producto de combustibles fósiles.

The Nature Conservancy, una organización dedicada a la conservación y además, quien lideró el estudio, dijo que este era el equivalente a que todas las naciones del mundo dejaran de quemar aceite para producir energía.

“Una mejor administración de la tierra podría tener un mayor impacto en la lucha contra el cambio climático de lo que se creía”, afirmó el panel internacional de expertos en el paper. De hecho, el estudio demostró que el impacto es 30% mayor del que calculó Naciones Unidas (ONU) en 2014.

“Si vamos a tener una conversación sobre el cambio climático, tenemos que ponernos serios con la inversión en la naturaleza” le dijo a Reuters Mark Tercek, director ejecutivo de The Nature Conservancy, y quien lideró la investigación. (Lea también: Se disparó la tasa de deforestación en Colombia)

Para ello, los países deberán enfocar sus esfuerzos primero, en frenar la deforestación; segundo, en reforestar; tercero, en restaurar sus humedales y turberas y cuarto, reconvertir tierras de agricultura a bosques, así como proteger los que todavía siguen en pie. 

De acuerdo con Reuters, el estudio señaló que implementar algunas de estas medidas podría costar US$10 por cada tonelada de dióxido de carbono que no se libera al ambiente. Otras, podrían escalar hasta US$100 por tonelada, pero para el año 2030, serían calificadas como rentables. 

El panel de expertos recordó que “reverdecer” el planeta no solo frena el cambio climático, sino que ayuda a prevenir avalanchas, inundaciones, sedimentación de ríos y la conservación de la biodiversidad.