Sabanas inundables de Cinaruco, otra joya verde bajo protección

Entre estos raudales, lagunas y ríos que atraviesan el departamento de Arauca, habitan cerca de 68 especies de mamíferos, 178 de aves, 176 de peces, 670 de plantas y 74 de reptiles.

En las sabanas de Cinaruco se han identificado 178 especies de aves. Rodrigo Durán Bahamón

Las sabanas inundables de Cinaruco, al oriente del departamento de Arauca, entrarán a partir del 1 de agosto en la lista de ecosistemas protegidos del país. Su riqueza biológica, en unas pocas cifras, incluye 68 especies de mamíferos, 178 de aves, 176 de peces, 670 de plantas y 74 de reptiles. Más importante aún: se trata de un área de vital importancia en la regulación hídrica y del clima de la Orinoquia.

Al declarar estas 332 mil hectáreas dentro de la categoría Distrito de Manejo Integrado, se hace posible pensar en una estrategia mixta de conservación y uso sostenible por parte de las comunidades asentadas en el lugar. (Foto - crédito: Rodrigo Durán Bahamón).

La declaratoria es fruto de un trabajo conjunto de diversas instituciones entre las que figuran Parques Nacionales Naturales de Colombia, World Wildlife Fund (WWF), Wildlife Conservation Society (WCS), la Fundación Argos y la Fundación Mario Santo Domingo, con el apoyo de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, el Instituto Alexander Von Humboldt y la Agencia Nacional de Hidrocarburos. 

Cinaruco, ubicado entre los municipios de Arauca y Cravo Norte, se caracteriza por la presencia de sabanas inundables, bosques de galería y bosques riparios (que protegen las riberas de los ríos).

"Al proteger las sabanas inundables de Arauca es posible mantener la dinámica natural de los ecosistemas inundables y cuerpos de agua como raudales, lagunas y ríos de Cinaruco y Capanaparo, cuencas binacionales de Colombia y Venezuela. Esta dinámica garantiza los medios de subsistencia de las comunidades campesinas e indígenas asentadas ahí. Asimismo, se preserva la cultura pues la relación entre la comunidad y la naturaleza es uno de los pilares sociales de este territorio", señaló el Instituto Humboldt en un comunicado. (Foto - crédito: Rodrigo Durán Bahamón).

Los pobladores son en su mayoría campesinos procedentes de Casanare y Arauca, que adquirieron sus predios a través de procesos de colonización de tierras baldías. Además, es un territorio ancestral de los pueblos indígenas Wamonae, Yaruro, Yamalero, Maiben-Masiware y Sáliva pertenecientes al resguardo Caño Mochuelo.

"Con la declaratoria como área protegida se minimizan las presiones sobre este territorio, como la extracción ilegal de flora y fauna con fines de comercialización, las quemas, tala selectiva, pesca y cacería no reguladas y la pérdida de la identidad llanera e indígena, entre otras", explicaron los voceros del Instituto Humboldt.

Con Cinaruco, Colombia consolida cerca de 30 millones de hectáreas protegidas, lo que significa que más de 14% del territorio nacional se encuentra bajo alguna figura de protección.