Santa Marta, sin agua

Las medidas para mitigar la escasez están resultando insuficientes. El caudal de los ríos que abastecen el acueducto se ha disminuido 90%.

La escasez de agua en Santa Marta obliga a los habitantes a comprar el líquido en pimpinas. /Paola Benjumea - “El Tiempo”

Los niveles de los ríos que abastecen a Santa Marta siguen bajando y la crisis por la falta del líquido se está tornando cada vez más preocupante. Según la Alcaldía municipal, los caudales de Mamatoco, Piedras y Manzanares se han reducido casi 90%, hay barrios en donde no sale una gota de agua de la llave desde hace un mes y las medidas de emergencia que han tomado las autoridades para mantener la ciudad abastecida no están siendo suficientes.

El lunes, los habitantes de Ciudad Equidad, donde se construyeron las 4.000 casas gratis entregadas por el gobierno Santos, bloquearon las vías protestando por la falta de líquido. Este jueves Amelia Cotes, secretaria de Gobierno, informó que las zonas del sur de Santa Marta, que hasta el momento no habían registrado graves afectaciones, se sumaron a la lista de áreas damnificadas debido a la disminución de los niveles de los ríos Gaira y Rodadero.

“La situación de los caudales es bastante compleja. Se cuenta con unos planes de contingencia que han venido dando resultados, sin embargo, como estos planes se basaron en la calamidad pública del año pasado, bajo unas condiciones diferentes, es necesario hacer una nueva declaratoria de calamidad pública para construir un nuevo plan de acción que permita reforzar las medidas e identificar nuevas zonas criticas”, dijo Cotes.

De los 850 litros por segundo de agua que el río Manzanares y el Piedras deberían estar entregando al acueducto, sólo están llegando 200 litros por segundo.

En este momento, Santa Marta se está abasteciendo con 35 pozos profundos y se estima que será necesario construir 18 más. De esta manera se alcanzaría un tope de 50 pozos con los que se lograría aumentar el suministro. Además, según los planes del Gobierno, deberá aumentarse el flujo de carrotanques y las acciones sancionatorias para quienes tengan conexiones fraudulentas. “El año pasado sancionamos a 14 propietarios de fincas que estaban utilizando el agua potable para riego, trayendo graves problemas de desabastecimiento para otros sectores. Seguiremos con más operativos”, indicó la secretaria de Gobierno.

La escasez del líquido ha generado problemáticas sociales en los barrios populares. El diario El Heraldo reveló que en El Pantano, Paraíso, Altos de San Jorge y Pastrana algunos habitantes interceptan las redes del acueducto para sacar el agua con motobombas, picos, palas y pimpinas, y luego venderla a sus vecinos.

Ayer la viceministra de Agua, María Carolina Castillo, recorrió Santa Marta para determinar las medidas que tomará el Gobierno Nacional frente a esta crisis. Al menos 10 barrios de la capital del Magdalena están sin agua. Muchos de sus habitantes pagan $500 por cada pimpina que compran para el consumo familiar.

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