TESOROS COLOMBIANOS

Conozca algunos de los increíbles parajes que hicieron al país merecedor del título mundial al mejor destino ecoturístico.

En los últimos años, el turismo colombiano ha dado pasos firmes en sostenibilidad ambiental. El diseño y la puesta en marcha, desde hace dos años, de una estrategia de promoción internacional enfocada en las riquezas naturales ha sido una de las grandes apuestas. Ferias como Bird Fair, en Reino Unido; PADI Dive Festival, en Brasil; el Salón de la Plonguee, en Francia y el Salón de Naturaleza, en Alemania, sirvieron de escenarios para dar a conocer los tesoros ecológicos del país.

En 2012 se llevó a cabo la primera rueda de negocios de naturaleza Colombia Nature Travel Mart, en la que participaron 60 empresarios nacionales y 30 mayoristas internacionales. Desde entonces, los inversionistas empezaron a recorrer los atractivos de departamentos como Amazonas, Chocó, Magdalena y Santander.

Los frutos de ese esfuerzo ya se empezaron a recoger. En la pasada Feria Mundial de Turismo, realizada en Shanghái, Colombia ganó el premio al mejor destino de ecoturismo.

María Claudia Lacouture, presidenta de Proexport, asegura que la diversidad natural hace del país una fuente inagotable de experiencias únicas, algunas de las cuales se pueden vivir en Boyacá, Bolívar, Valle del Cauca, el Eje Cafetero y Cundinamarca. 

La Sierra del Cocuy

A 440 kilómetros de Bogotá, en el departamento de Boyacá y entre los 2.750 y 5.330 metros sobre el nivel del mar, se encuentra este parque natural, el segundo más grande del país. Sobresalen picos de la Sierra como el Pan de Azúcar, con su emblemática roca del Púlpito del Diablo; los San Pablines, el Cóncavo y el Toti. Por los senderos se observan hermosas lagunas como la de los Verdes y la de la Plaza.

Parque Nacional Chingaza

Los frailejones se mezclan con las árnicas y los musgos de pantano que son conservados en este parque, considerado una fábrica de agua por sus enormes lagunas Siecha y Chingaza, de origen glaciar, y por contener el embalse que suministra el servicio a la ciudad de Bogotá.

Localizado en la cordillera Oriental, en la región andina, este lugar sagrado para los muiscas tiene clima cálido, templado y frío. La temperatura oscila entre los 4 y 21,5 °C. El oso de anteojos, el venado, el cóndor de los Andes, las pavas, el tigrillo y el tucán conviven en la zona, junto a reptiles y anfibios, como dos renombradas especies de ranas: la Atelopus muisca y la Atelopus lozanoi. El senderismo es una de las prácticas más apetecidas por los visistantes.

Valle del Cocora

Las palmas de cera, uno de los árboles nacionales que crecen hasta 60 metros de altura, adornan los campos verdes en esta reserva natural atesorada por el municipio de Salento, en Quindío. Una carretera, entre las montañas de la cordillera Central, permite recorrer el valle y conduce hasta la zona de restaurantes típicos que sirven exquisitas truchas. Un área de camping, la estación piscícola, cabalgatas y centros de formación ambiental forman parte de los atractivos a 3.450 metros sobre el nivel del mar.

Malpelo

Esta isla, junto a la de Gorgona, es la única colombiana ubicada en el océano Pacífico. Es hogar de animales endémicos como el cangrejo terrestre, la lagartija de Malpelo, el lagarto punteado y el gecko, además de más de 60 tipos de aves. Bajo el agua se pueden encontrar 395 variedades de peces, tiburones y tortugas marinas. Este sitio, ideal para las investigaciones científicas, también es famoso por el avistamiento de aves. Para llegar se puede tomar una embarcación desde Buenaventura. El recorrido dura media hora aproximadamente. Los visitantes deben contar con un permiso emitido por Parques Nacionales Naturales.