Un crecimiento verde en veremos

Uno de los temas gruesos durante el debate técnico del Cuarto Encuentro por el Agua fue el crecimiento verde. Para unos es un término transversal y para otros una contradicción con el modelo económico colombiano.

Ángela Cadena, Ximena Barrera, Juan Pablo Ruiz, Óscar Mesa y Mauricio Mira hicieron parte del panel. /Pablo A. Carvajal
El panel, que se llevó a cabo la semana pasada en el hotel Hilton de Bogotá, contó con el apoyo de El Espectador, Isagén y WWF y trató otros temas, como los parámetros para que Colombia ingrese a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) y las ventajas y desventajas del Plan Nacional de Desarrollo en materia ambiental.
 
Según Juan Pablo Ruiz, columnista de este diario y representante del sector ambiental ante el Consejo Nacional de Planeación, “hoy tenemos un capítulo de crecimiento verde que es envolvente y transversal. No sabemos qué tan envolvente será, pero por lo menos está planteado de esa manera”.
 
En esto coincidió Mauricio Mira, jefe de la oficina de negocios verdes del Min.  Ambiente, porque “al ser un tema holístico es necesario buscar herramientas financieras y de mercado que fortalezcan el crecimiento verde y los negocios verdes”.
Pero para Ernesto Guhl, director de Quinaxi, instituto que se encarga del desarrollo sostenible en Colombia, “hablamos de crecimiento verde, pero nuestro modelo sigue estando basado en el carbón y el petróleo”.
 
Por otra parte, el discurso de Ximena Barrera, directora de políticas públicas de WWF Colombia, se centró en una comparación de los países miembros de la OCDE que invierten al menos el 1% de su PIB en acciones concretas para la preservación del agua. “Nosotros aportamos apenas el 0,07% de nuestro PIB, mientras muchos países alcanzan el 1,6%”, aseguró la experta.
 
Ruiz señaló que el gobierno de Santos quedó en deuda ambiental en el período 2010-2014, debido a la falta de una gestión ambiental comprometida con los parámetros internacionales fijados por la OCDE. “De las 87 recomendaciones que la OCDE le hizo al Gobierno, 42 son de carácter ambiental”, dijo. Pero Guhl arremetió nuevamente al manifestar: “¿Por qué tenemos que casarnos con la OCDE y no tenemos una política propia?”.
 
Frente al Plan Nacional de Desarrollo la discusión se quedó en aguas tibias. Para Barrera, de WWF, el plan tiene varias cosas positivas. La primera, analizar los subsidios del agua para que los sectores no la desperdicien, y la segunda, incluir el componente de mitigación y adaptación al cambio climático. Sin embargo, sigue quedando en la cuerda floja la protección de ecosistemas de páramo y humedales y las tasas del agua para garantizar la conservación del recurso.
 
De hecho, las tasas del uso del agua se cayeron en el plan. Como explicó Juan Pablo Ruiz, la propuesta del Senado consistía en subir a $30 el uso del agua en los estratos 4, 5 y 6. Entre $9.000 y $14.000 por familia. “El partido lo perdimos, pero el campeonato no”, remató.
 
Óscar José Mesa, profesor de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Medellín, aseguró que “en vista de la urgencia de temas, el plan es tímido en el cambio climático”.
 
Finalmente, quedó rondando una propuesta de Ángela Cadena, exdirectora de la UPME y docente de la Universidad de los Andes, quien defendió la necesidad de cuantificar las discusiones frente a este recurso. “Una entidad que genere la información precisa, sistemática y continuada es muy útil porque estamos ante un escenario de mucha incertidumbre”, concluyó.
 
Habrá que ver cómo se desarrolla el crecimiento verde dentro de esta hoja de ruta del país, pues, en últimas, es el que jalona los componentes ambientales, sociales, de infraestructura, de movilidad social, transformación del campo y buen gobierno. Por ahora, la nueva economía que vaya por una senda sostenible está en veremos. Algunos lo ven con buenos ojos y otros lo ven biche.