Un iceberg del tamaño de Singapur se separa del continente Antártico

El Gobierno británico anunció que destinará 60.000 euros para vigilar la trayectoria de esta “isla flotante”, que podría afectar las rutas de navegación.

Un gigantesco iceberg del tamaño de Singapur –unos 700 kilómetros cuadrados– se separó del continente Antártico y se ha alejado casi dos kilómetros de las costas, con un rumbo incierto. Esta “isla flotante” hacía parte del glaciar Pine Island.

El Gobierno británico anunció que se están destinando unos 60.000 euros, para vigilar el recorrido del bloque del hielo y “predecir sus movimiento”, teniendo en cuenta que podría alterar radicalmente las rutas de navegación en el sur del Atlántico y en el Pacífico.

Las imágenes del desprendimiento del iceberg fueron captadas por el satélite Aqua de la Nasa el pasado 10 de noviembre, sin embargo se estima que la separación física se había producido alrededor del 10 julio de 2013 pero el iceberg había continuado en la zona.

Un equipo de científicos de las universidades de Sheffield y Southampton tiene a su cargo el seguimiento del bloque de hielo, y los estudios para predecir su trayectoria a partir de datos satélite.

Desde ya los investigadores han señalado que es muy probable que el bloque de hielo se dirija hacia el Pasaje de Drake, “un punto obligado de paso para los barcos entre la punta más meridional del continente americano y las islas Shetland del Sur (al norte de la península Antártica)”, según explicaron al diario El Mundo de España. De ser así, aseguraron los científicos, existiría el riesgo de formar un auténtico tapón en el océano.

Los desprendimientos del glaciar de Pine Island, atribuidos en buena parte al calentamiento global, han sido especialmente frecuentes entre 2007 y 2010. “El glaciar de Pine Island está perdiendo más hielo que ningún otro en todo el planeta. Su estructura está cambiando mucho, y muy rápidamente”, aseguró en El Mundo Andy Smith, del British Antarctic Survey, la principal institución científica del Reino Unido dedicada al estudio de la región polar.

La aceleración del proceso del deshielo de este glaciar, está llevando a los científicos a prever su desprendimiento total de la Antártida, lo que “no sólo aumentaría el nivel del mar, sino desestabilizaría toda la capa helada de la Antártida occidental”.