Un Plan de Desarrollo aguado

En el debate de ayer al que asistieron senadores, miembros del Gobierno Nacional y académicos, la discusión se centró en los desafíos ambientales del país de cara al próximo cuatrienio.

El Cuarto Encuentro por el agua convocado por El Espectador, Isagén, WWF y People and Earth, en las instalaciones del Hotel Hilton de Bogotá. / Gustavo Torrijos
Polarización. Ese fue el ambiente que se respiró ayer durante el Cuarto Encuentro por el agua convocado por El Espectador, Isagén, WWF y People and Earth, en las instalaciones del Hotel Hilton de Bogotá. La discusión giró en torno al recién aprobado Plan Nacional de Desarrollo que para unos fue considerado un plan sin precedentes en materia ambiental y para otros, una destrucción frontal a los ecosistemas que  deja la puerta abierta a la minería.
 
En ese primer panel político los ponentes miraron los alcances de la gestión del agua y del crecimiento verde dentro del nuevo Plan Nacional de Desarrollo. Para Pablo Vieira, viceministro de Ambiente y Desarrollo  Sostenible, “por primera vez el país tiene una estrategia de crecimiento verde, una visión de cambio climático en adaptación y mitigación que obliga a los sectores a cumplir metas claras, un compromiso internacional de cero deforestación para el 2020 y la conservación y uso sostenible de la biodiversidad”.
 
En esto mismo coincidió Manuel Fernando Castro, subdirector territorial y de inversión pública del Departamento Nacional de Planeación, quien aseguró que “ningún plan anterior ha tenido el alcance en políticas ambientales como lo tiene este plan”. Explicó que la asignación presupuestal para el sector ambiental fue de $9.5 billones, en comparación con el plan de 2006, que no superó los $620 mil millones. “Esa perspectiva de crecimiento verde es progresiva y no se da de la noche a la mañana”, remató.
 
Sin embargo, Manuel Rodríguez Becerra, exministro de Ambiente y profesor de la Universidad de los Andes, comentó que “es una farsa decir que se está aumentando el presupuesto en Colombia para el sector ambiental porque este Plan de Desarrollo profundiza en la destrucción ambiental”. También se refirió al crecimiento verde como un término “prostituido” porque viene de un concepto mucho más ambicioso conocido como economía verde que busca alinear la macroeconomía con la protección ambiental.
 
Por esa misma línea iba el discurso de Paloma Valencia, senadora por el Centro Democrático, quien fue enfática en afirmar que “el Plan de Desarrollo es un plan minero con ningún componente ambiental. Arrasador con los paramos, con la Amazonia y con los territorios estratégicos” . Para ella el país está volcado hacia la minería, pero no se dedica a cuidar los ecosistemas, los páramos quedaron en entredicho al no estar protegidos y la Amazonia está en riesgo si convierte algunos de sus departamentos, como el Guainía y el Vaupés, en grandes zonas mineras.
 
Según Claudia López, senadora por el Partido Verde, “al país y al medio ambiente les fue muy mal en el Plan Nacional de Desarrollo porque la prioridad fue la minería, no el agua”. López dijo que ellos no están en contra de la economía de mercado, pero debe reconocer sus ventajas comparativas. Eso, teniendo en cuenta que somos la séptima riqueza del mundo en agua, la número 19 en petróleo y ocupamos el puesto 24 en oro. “¿No es el agua, entonces, el recurso que debemos producir y patrocinar?”, cuestionó.
 
Pero Ramón Leal, director de la Asociación de Corporaciones Autónomas Regionales (Asocars) destacó que “no podemos desconocer que en comparación con las locomotoras mineras, el crecimiento verde es válido”.
 
El conversatorio terminó con un segundo panel enfocado en una perspectiva técnica que evaluará las prioridades en la implementación de la nueva carta de navegación que tendrá el país. Por ahora, como dijo Mary Lou Higgins, directora de WWF en Colombia “el agua es considerada como el mayor riesgo al que se encuentra al mundo actualmente” y como complementó Luis Fernando Rico, gerente de Isagen este conversatorio sirve para “dar un S.O.S a los decisores de que debemos trabajar en la gestión del agua”.
 
El Plan de Desarrollo quedó en veremos o aguado. Posiciones encontradas que no se ponen de acuerdo en el recurso fundamental para la vida. Lo que viene es un proyecto avalado por varios ambientalistas y senadores de no firmar la ley, como sostuvo la senadora López.