Un tercio de los alimentos producidos en el mundo son desperdicios

Un reporte de expertos ingleses reveló que los residuos de comida podrían salvar la economía mundial y frenar el calentamiento de la Tierra.

 
Un tercio de los alimentos producidos en el mundo van a parar a la basura. Así lo reveló el último informe emitido por expertos en residuos de comida en Inglaterra llamado “Estrategias para alcanzar ganancias económicas y ambientales reduciendo los desperdicios de comida”. 
 
En el reporte los expertos identifican que al reducir tal cantidad de pérdidas en los alimentos que consumimos, las oportunidades para aumentar el crecimiento económico y frenar el cambio climático se incrementarían drásticamente en los países. Resaltan que el desperdicio debe mirarse de cerca en las diferentes fases de la producción alimentaria: desde la agricultura, el transporte, el almacenamiento y el consumo.
 
Hoy en día los residuos de comida alcanzan pérdidas de 260 mil millones de libras esterlinas cada año y son responsables del 7% de los gases de efecto invernadero globales. 
Según datos de la organización Wrap (Waste and Resources Action Programme), solo en Inglaterra los desperdicios del 2012 eran suficientes para llenar nueve veces el estadio de Wembley en Londres en el que caben 90.000 personas y que anualmente se producen 17 millones de toneladas de CO2 con la comida desechada en los hogares. 
 
Wrap estima que los desechos de alimento pueden reducirse hasta mil millones de toneladas de CO2 cada año y esto equivaldría a las emisiones anuales de un país como Alemania.  
Cortar los desechos de alimentos generaría mayor eficiencia, más productividad y un crecimiento económico favorable para los países. Pero para lograr ese objetivo los consumidores deberán involucrarse desde sus mesas reduciendo los desperdicios de sus platos, por lo menos, a la mitad. 
 
Algunas técnicas para cambiar esta tendencia están asociadas con la disminución de las temperaturas promedio en los refrigeradores y el mejoramiento del diseño de los empaques. Aproximadamente el 25% de los desperdicios se podrían eliminar con equipos de refrigeración más sofisticados. Esto podría hacer la diferencia a la hora de conservarlos por más tiempo.
El doctor Richard Swannell, director de los sistemas alimentarios sostenibles a WRAP, le comentó a The Guardian que “el desperdicio de alimentos es un problema mundial y abordarlo es una prioridad. En este informe se hace hincapié en los beneficios que se pueden obtener para las empresas, los consumidores y el medio ambiente. La dificultad está en saber por dónde empezar y cómo hacer los mayores ahorros económicos y ambientales”.
 
El investigador agregó que "en el Reino Unido, donde tenemos nuestra sede, la mayoría de los residuos de alimentos se produce en el hogar."
 
Por su parte Helen Mountford, directora del programa New Climate Economy, sostuvo a ese medio que la reducción de alimentos beneficia al clima y a la economía: “Menos residuos de alimentos significa una mayor eficiencia, más productividad y ahorro directo para los consumidores. También representa más comida disponible para alimentar a los 805 millones de personas que se acuestan con hambre cada día”.
 
"Reducir el desperdicio de alimentos es también una gran manera de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático. Estos hallazgos deberían servir como una llamada de atención a los responsables políticos de todo el mundo”, remató Mountford.
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