Una de cada cuatro muertes en el mundo se debe a la contaminación

ONU Medio Ambiente acaba de publicar su último informe. En él se advierte que “nadie está a salvo de la amenaza de la degradación ambiental si no hay una acción global concertada”. Dejan cinco recomendaciones al respecto.

La contaminación atmosférica es un problema de casi el 80 % de las ciudades en el mundo, según el último informe de ONU Medio Ambiente. Pixabay.

El nuevo reporte de ONU Medio Ambiente, aseguran los representantes de este programa internacional, es diferente a todos los anteriores. Su análisis y su gran ambición en las recomendaciones son el valor agregado de todos los artículos científicos que han insistido en lo mismo: “toda la población mundial está siendo afectada por la contaminación”. (Lea: Pakistán, otro país que respira niebla tóxica) 

Aunque el informe luzca más urgido en denunciar que “ninguno de nosotros está a salvo ahora, así que todos debemos actuar". Porque el asunto está cobrando casi una de cada cuatro muertes en el mundo. Es decir, 12,6 millones de personas al año están muriendo por algún efecto de la degradación ambiental. Ya sea un daño directo a la salud humana o a la destrucción del ecosistema que habitan.

La polución atmosférica, terrestre, de agua dulce, marina, química y de desechos tiene consecuencias en 80 % de las ciudades del mundo. Sin contar las personas que dependen de los mares contaminados que se estiman en 3.500 millones o los que aún no tienen saneamiento, que podrían ser hasta 2 mil millones. Aunque los más vulnerables sean los niños y los más pobres.

En vista de esto, el programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente analizó las fallas de 50 políticas para contrarrestar la contaminación en el mundo. Partiendo de ahí y de la utopía que parece cumplir los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y sus 169 metas antes del año 2030, los expertos sugirieron las siguientes recomendaciones:

•    Liderazgo político y alianzas en todos los niveles, movilizando a los sectores industrial y financiero.
•    Acción contra los peores contaminantes y una mejor aplicación de las leyes ambientales.
•    Un nuevo enfoque para administrar nuestras vidas y economías a través de la eficiencia de recursos y una mejor prevención y gestión de residuos;
•    Nuevas inversiones masivas y reorientadas hacia tecnología limpia y baja en carbono, soluciones basadas en ecosistemas, así como investigación, monitoreo e infraestructura para controlar la contaminación; 
•    Activismo para informar e inspirar a las personas de todo el mundo.

De hecho, según una de las coordinadoras del informe, Ligia Noronha, la solución está en el consumo y la producción sostenible. “La única respuesta a la pregunta de cómo todos podemos sobrevivir en este planeta, con nuestra salud y nuestra dignidad intactas, es cambiar radicalmente la manera en que producimos, consumimos y vivimos", sostuvo la experta.

Por el momento, el equipo convocó a una Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente, la tercer de este tipo, para el próximo 4 al 6 de diciembre en Nairobi, Kenia. El evento pretende actualizar y comprometer, de nuevo, a los líderes mundiales en la lucha contra la degradación ambiental.