Una semana más con vida para dos “lobitos de río” en el Huila

Dos pequeñas nutrias fueron rescatadas y trasladadas a un lugar seguro. Una de ellas parecía huir de un incendio forestal. Esta especie está catalogada como vulnerable.

Una de las nutrias resctadas por funcionarios de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena. CAM

Cada día trae su afán. Para las dos nutrias encontradas esta semana en el Huila eso significó salir de su tradicional ecosistema en busca de un nuevo refugio. Gracias a la ayuda de la comunidad y funcionarios de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) ahora se encuentran a salvo.

Una de las nutrias fue encontrada en una institución educativa del municipio de Campoalegre y el segundo espécimen fue hallado en una zona apartada en Garzón, al parecer huyendo de un incendio forestal. 

 “Los especímenes fueron trasladados al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre de la CAM, ubicado en el municipio de Teruel, donde fueron atendidos por el equipo de médicos veterinarios y biólogos para su revisión”, explicó Carlos Andrés González Torres, subdirector de Regulación y Calidad Ambiental de la CAM, a través de un comunicado.

A la nutria cachorro se le suministró suplementos alimenticios y el ejemplar juvenil recibió pescado, alimento apto para su condición.

Las nutrias en Colombia están en categoría vulnerable y en el Huila son muy importantes para el equilibrio de los ecosistemas acuáticos, pues son ellas las que regulan la salud de los ríos. Las nutrias son muy codiciadas en los temas de cacería por su piel y alimento. El llamado que hacemos desde la Corporación a la comunidad es que sí encuentran este tipo de animales silvestres llamen inmediatamente a las autoridades ambientales, debido a que estos especímenes requieren de un cuidado especial”, sostuvo el Subdirector de la CAM.

A las nutrias también se les conoce como ‘lobito de río’ y actualmente se encuentran en la lista de especies en peligro bajo la categoría Vulnerable. La cacería intensiva para comercializar sus pieles y como alimento, sumado a la contaminación de cuerpos de agua donde habitan, ha reducido considerablemente las poblaciones en Colombia.

 De acuerdo con datos del Instituto Alexander Von Humboldt, “no existe información adecuada sobre la distribución actual en Colombia y se infiere que sus poblaciones están muy fragmentadas o han sido erradicadas de numerosas cuencas hidrográficas”.