Valla publicitaria en el Perú convierte humedad del aire en agua potable

En tres meses ha entregado más de 9.000 litros del líquido.

Investigadores de la Universidad de ingeniería y tecnología de Lima (UTEC) desarrollaron un panel que purifica el agua extraída del ambiente y la entrega lista para el consumo. Soluciones para una ciudad que se expande en medio del desierto.

Después de El Cairo (Egipto), la capital peruana es la segunda ciudad más grande ubicada sobre un desierto, por lo que garantizar el abastecimiento de agua para 8.500.000 habitantes, continúa siendo un reto para sus gobernantes de Lima.

Pero 90 kilómetros de al sur de esta ciudad, donde los niveles de humedad atmosférica pueden elevarse hasta el 98%, una valla publicitaria provee de agua potable a los habitantes de la población de Bujaca.

Detrás del aviso de 20 metros de altura, que pertenece a la Universidad de ingeniería y tecnología de Lima (UTEC) e invita a nuevos estudiantes a inscribirse en sus programas, hay instalado todo un mecanismo con el que se capta la humedad de la atmósfera para convertirla en agua apta para el consumo humano, una invención desarrollada por investigadores de la misma institución y promocionada por la agencia publicitaria Mayo Peru DraftFCB.

¿El objetivo? "despertar la vocación de estudiar ingeniería haciéndola más atractiva para los jóvenes, y prepararlos para convertirlos en profesionales de alto nivel que aplicarán la ciencia, la tecnología y la innovación en beneficio del desarrollo sostenible del Perú", dijo a agencias de noticias Jessica Ruas Quartara, Directora de Promoción de la UTEC, quién más adelante agregó: "no habíamos calculado la repercusión que ha tenido. Además de las felicitaciones porque está cumpliendo un rol social, recibimos llamadas de todas partes del mundo: Ghana, Rusia, España, México, Irán...".

El aire viaja por un filtro que capta las primeras impuresas, pasa a un condensador de humedad y luego a filtros de carbono que terminan purificando el líquido que resulta (mediante un sistema de ósmosis inverso) y lo convierten en agua potable. El líquido se almacena en un tanque, con capacidad para guardar 96 litros diarios, que termina conectado a un grifo al que cualquier vecino puede tener acceso.

En tres meses de funcionamiento, la valla ha entregado más de 9.000 litros de agua a una de las poblaciones más vulnerables de las afueras de Lima, pero la pregunta que surge es ¿qué ocurrirá cuando al finalizar el verano, en abril, la campaña para atraer nuevos estudiantes termine y el aviso sea retirado?

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