"Vamos a pasito tun tun"

La mujer que guía las conversaciones sobre cambio climático es hija del hombre que eliminó el ejército en Costa Rica y hermana del que recuperó los bosques de ese país.

Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. / AFP

Costa Rica es un país que en el siglo XX estuvo a punto de perder su sistema democrático y años más tarde prácticamente todos sus bosques. El primer problema se resolvió con la revolución que gestó José Figueres Ferrer y ganó en 1948. El segundo, con una Ley Forestal promovida por José María Figueres y que a la vuelta de dos décadas permitió que Costa Rica pasara de 20% de cobertura boscosa a más de 50%.

Figueres, el revolucionario, recompuso las instituciones, fraccionó el poder y eliminó el ejército con el propósito de invertir todo el dinero de la guerra en educación. Figueres, hijo, se encargó de crear uno de los primeros sistemas de pago por servicios ambientales. Bajo el principio de que quien contamina paga, impuso un impuesto a la gasolina que se destina para compensar a los agricultores y ganaderos que preserven sus bosques.

A esa tradición pertenece Christiana Figueres, la secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático desde 2010 y quien desde entonces tiene la responsabilidad de guiar y facilitar que el mundo llegue a un acuerdo para frenar el cambio climático.

¿Cómo recuerda a su padre y cómo surgió esa visión tan ambientalista para Costa Rica?

Todos los que descendemos de mi padre tenemos un legado muy importante. Él tuvo una visión para construir un sistema político. Al principio fue para restablecer la democracia, porque se había perdido. Pero cuando ya estaba en el poder aprovechó para hacer cosas muy lindas. Al vencer dijo que poner recursos financieros en cualquier ejército era un desperdicio de plata. Entonces mandó a su ejército a la casa y al ejército del país también. Siempre pensamos que abolió el ejército del gobierno, pero abolió dos ejércitos. Los fondos del sector militar pasaron al de educación. De ahí que Costa Rica tenga una de las tasas más altas de alfabetización de América Latina.

¿Él comenzó la protección de los bosques?

Invirtió muchísimo en zonas naturales, al igual que mi hermano. En parte para proteger la biodiversidad, pero también fue muy práctico y lo hizo para atraer inversión. Como tenemos bellezas tan lindas, dijo protejámoslas para atraer el turismo. Fue una visión muy adelantada. Hoy uno de los ingresos más grandes es por turismo. Esa es una de las grandes lecciones que se aplican a cambio climático. Ahora que los países están haciendo sus contribuciones nacionales, las deben ver también como una inversión.

¿Quién cree que debe pagar la cuenta por adaptarnos al cambio climático?

Desde un enfoque político es importante insistir en que el costo de las actividades de adaptación corresponde a los que causaron el problema. Es una posición totalmente entendible, muy justificada. Nadie está cuestionando que hay responsabilidad histórica por parte de países industrializados. Ahora, a la par de eso y sin quitarle importancia, está la realidad de cada país. De ahora en adelante estamos viviendo una nueva realidad climática.

¿Cómo interpretó el acuerdo de China y Estados Unidos en reducción de emisiones?

La importancia del anuncio tiene muchos niveles. El primero es que son las dos economías más grandes y las que más emiten CO2. Todos sabemos que el éxito de una respuesta al cambio climático no depende exclusivamente de EE.UU. y China, pero pasa por ahí. Segundo, que lo hicieron cuatro meses antes de lo exigido. ¿Por que? Querían demostrar su liderazgo y enviar un mensaje a Lima. Tercero, podían anunciarlo cada uno por su lado, pero lo hicieron juntos. ¿Por qué? Porque reconocen que es importante la colaboración.

¿Cómo es el acuerdo ideal de cambio climático?

El acuerdo ideal debe sumar a todos los países, debe tener una manera de apoyar a los países en desarrollo en sus esfuerzos titánicos de hacerles frente a los efectos del cambio climático. Lo que se les está pidiendo a esos países es que todo el crecimiento económico que tuvieron las otras naciones en los últimos 100 años, ellos deben tenerlo sin quemar combustibles fósiles. ¡Por favor! Enséñenme un país que esté haciendo eso. Mire lo difícil que le resulta a Alemania. Por lo tanto, hay que apoyarlos con tecnología, con financiamiento, y todo esto tiene que estar ahí, en ese acuerdo que debe abrigar a todos y debe perdurar. No sólo debe ser por cinco años. Nada más (risas).

Muchos países están flexibilizando sus leyes ambientales. ¿No es irónico?

Lo que estoy diciendo lo dicta la lógica. El dinero que se invierte con alto riesgo es una mala inversión. Y cada inversión tiene que tener su evaluación de riesgo incluyendo el cambio climático. Es la única manera de hacer inversiones que tengan sentido. Porque si no estamos construyendo infraestructura y luego va a ser demolida por algo, por una inundación o un ciclón.

¿Habrá sanciones para el país que no cumpla las metas que se propongan?

Las sanciones en el pasado no han funcionado. Y no podemos minimizar el esfuerzo de lo que se está haciendo acá. Nunca en la historia de la humanidad, nunca, hemos hecho esto. Nunca hemos hecho frente a un fenómeno que afecte a todos los países. Por eso vamos, como dicen en Costa Rica, a pasito tun tun. A veces saldrá bien, a veces no. Creo que todos los países están tratando de hacer lo mejor, porque todos saben que es una nueva realidad.

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