WWF alerta por efectos de exploración de gas y petróleo en ecosistemas marinos

Según la entidad, la actividad económica que desprende el Mediterráneo supone un valor de 100.000 millones de euros.

Archivo EFE.

El aumento de actividad de los principales sectores económicos en el Mediterráneo puede provocar impactos medioambientales sobre los ecosistemas marinos, el llamado "crecimiento azul", alerta el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). En el estudio “MedTrends”, WWF analiza el Mediterráneo y el golfo de Cádiz y mide las tendencias para 2020 y 2030, que revelan que en los próximos años el mayor desafío será el “crecimiento azul”, que será incapaz de mantener una economía sostenible y el bienestar de los países europeos de la cuenca.

Una de las consecuencias de este incremento es la presión sobre un ecosistema “ya estresado”, por lo que WWF propone cumplir con el compromiso europeo de proteger el 10 por ciento de la superficie marina para 2020 e incorporar sus conclusiones tanto en las políticas sectoriales de cada país como en la legislación europea. 

El texto señala además que el incremento de los sectores económicos puede causar impactos sobre especies y hábitats marinos en los próximos veinte años si no existe una intervención “decidida” por parte de los estados.

En el caso de España, en 2015 aumentó la superficie marina protegida en un 8,3 por ciento, debido especialmente al impulso de la Red Natura 2000 y al proyecto LIFE+ Indemares.

Sin embargo, el estudio arroja “dudas” acerca del alcance del buen estado ambiental marino en 2020, debido a la carencia de planes de gestión eficaces y a la ausencia de una planificación espacial marina.

Actividad en el Mediterráneo

WWF calcula que la actividad que desprende el Mediterráneo supone un valor de 100.000 millones de euros y crea alrededor de siete millones de empleos.

Respecto al sector de hidrocarburos, el informe estima que en la cuenca mediterránea aumentarán los contratos de exploración de gas y petróleo más del 20 por ciento en los próximos años.

El estudio revela que España sólo produce el 1 por ciento del crudo y gas, lo que supone una “intensa dependencia energética”, y que los precios del petróleo podrían alentar futuras prospecciones petrolíferas, por lo que la organización exige que el Mediterráneo se convierta en una “zona libre” de petróleo y gas.

Para el responsable del proyecto, Óscar Esparza, un crecimiento sin control y sin cambios en las políticas en el Mediterráneo podría suponer un “conflicto en el acceso de los recursos y el desarrollo de las actividades económicas”.

Ha recordado que el turismo y la pesca son las dos actividades económicas más significativas en el Mediterráneo y ha instado a los estados a “poner orden” en los sectores para proteger su riqueza biológica.

Por último, la organización ha hecho hincapié en la necesidad de proteger la biodiversidad del Mediterráneo, que concentra más de 17.000 especies en sus aguas.

MedTrends, en el que han participado Chipre, Croacia, Francia, Italia, Grecia, Malta, Eslovenia y España, ha impulsado además el desarrollo de una herramienta online (medtrends.org) que cartografía el estado actual de la cuenca mediterránea y las tendencias futuras hasta 2030.