Siete destinos en Colombia para los amantes de los ríos

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Colombia es uno de los países con mayor número de recursos hídricos en el mundo, por lo tanto, las opciones para los amantes de los ríos y cascadas son muy variadas, la clave es proteger estos destinos que son sinónimo de vida. Estos son siete destinos que puede disfrutar y ayudar a preservar cuando pase la crisis por la pandemia.

1. Fin del Mundo, Putumayo

En el Medio Putumayo hay decenas de oportunidades para vivir el turismo, y el Fin del Mundo, sin duda, es uno de los principales atractivos.

Entre Mocoa, capital del departamento, y Villagarzón, está la entrada a este atractivo turístico natural. Desde los primeros pasos se empieza a evidenciar cómo será el recorrido, con cascadas, hostales, puntos de hidratación y un camino muy bien señalizado.

El Salto de las Golondrinas, Pozo Negro y el Puente de Piedra son algunos de los atractivos por los que uno cruza, en algunos es posible entrar al agua para refrescarse y sentir la limpieza y frescura de sus aguas, pues los 2.790 metros de recorrido se hacen más fácil si se va disfrutando de toda la naturaleza que rodea el camino.

Hasta que, de repente, la montaña desaparece y nos encontramos con el Fin del Mundo, una imponente caída de agua de 75 metros y, al frente, los diferentes verdes de la Serranía de los Churumbelos. Inmensidad, árboles, verde y, mucho más lejos, algunas calles de Mocoa.

Para seguir con la aventura, en el Fin del Mundo se puede hacer torrentismo, un poco de adrenalina para finalizar la travesía.

Putumayo es colores, agua, naturaleza, artesanías, cultura y vida.

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2. Mompox, Bolívar

A orillas del río Magdalena, con inmensas casonas de colores, aromas caribeños, calles empedradas, exquisita gastronomía, historias cantadas y contadas, Mompox enamora a quien pisa su tierra y, pareciera, desaparece en ella.

En las pocas, pero largas cuadras de la Ciudad de Dios hay cientos de cuentos de guerras, libertad, amores y desamores. Cómplices de sus costumbres, las ventanas momposinas, exclusivas en su género en Colombia, han sido los únicos testigos del paso del tiempo que pareció detenerse en la región.

La Depresión Momposina es toda una región, un vasto complejo cenagoso, una isla atravesada por varios caños, ciénagas, brazos y ríos. Un lugar mágico y especial donde se respira, se palpita y se saborea la más jugosa piña, el corozo, la guayaba agria, el pescado fresco, la butifarra, los dulces de limón o de tamarindo y el tradicional queso de capa.

Mompox se encuentra en el departamento de Bolívar, en la Isla Margarita a seis horas de Cartagena, aproximadamente, y a orillas del río Magdalena. Para muchos es un fiel exponente del realismo mágico.

Para llegar a Mompox puede ser por carretera o vía fluvial.

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3. Norcasia, Caldas

“Si bien se cree que el agua es incolora, inodora e insípida, en Norcasia, Caldas, es posible ver diferentes masas de agua con tonos y colores a veces muy verde como el del Río La Miel o el Embalse Amaní, o tan esmeralda como el río Manso”, cuenta Oliver Pescador, anfitrión local en el recinto hídrico de Caldas.

“Visitar Norcasia es una experiencia memorable inmersa entre embalses, ríos y cascadas, en un formato de turismo social donde nuestro enfoque es la comunidad”, añade el operador turístico de Norcasia Travel.

Según la Alcaldía Municipal otros de los atractivos del municipio son Las Cuevas de Mármol de la vereda Manizalitos y las Caicas o Guácharos sobre la quebrada Santa María, las cavernas en mármol de La Profunda en la vereda Quiebra de Roque.

También recomiendan el salto de la Quebrada Sana sobre el río Manso con una altura de 60 metros, el remolino sobre el mismo río en la vereda El Jagual; el sector de la Peña, antiguo acueducto de Norcasia donde se observa en primer plano la zona del embalse del Proyecto Miel I llamado Amaní, alimentado por los ríos Moro y La Miel, que, además, es el más alto en el mundo construido en concreto compactado con rodillo, con una altura de 188 metros.

Río La Miel

Las aguas cristalinas del río La Miel descienden de las montañas de Caldas para desembocar al río Magdalena. Durante su travesía se puede maravillar con sus caídas de agua, rápidos y pozos, ideales para nadar en medio del bosque.

Los monos aulladores, que habitan en las copas de los árboles de las orillas del río, también hacen parte del lindo espectáculo. También es uno de los mejores destinos para hacer pesca deportiva.

4. Buritaca, Magdalena

La unión del río con el mar. Bocas de Buritaca es un pequeño poblado localizado a 50 kilómetros de Santa Marta, aproximadamente. Allí es posible zambullirse en las frías y cristalinas aguas del río Buritaca, que descienden de la Sierra Nevada de Santa Marta, y que culmina en el mar Caribe.

Buritaca es el lugar ideal para apreciar las maravillas de la naturaleza, donde se fusiona el agua dulce con el salitre del mar, mientras las personas se divierten con actividades deportivas en el río y a la vez disfrutan del azul profundo del mar.

Para llegar a Buritaca se debe viajar en automóvil o en bus desde Santa Marta, el recorrido tarda aproximadamente 1 hora y 20 minutos, se puede ir y volver el mismo día, o si prefieren pasar la noche en este lugar lleno de naturaleza, hay cabañas y hostales donde pueden descansar; así, podrán disfrutar más de la cultura y de la gastronomía local y ver los bonitos atardeceres del lugar.

5. Cerros Mavicure, Guainía

Guainía, tierra de muchas aguas, montañas sagradas y culturas indígenas. En el suroriente de Colombia se conjuga la magia de indomables ríos y milenarios tepuyes con inolvidables atardeceres y playas de arenas blancas.

Según el Sistema Nacional de Información Cultural (Sinic), los cerros de Mavicure parecen altares en medio de la espesa selva, y el majestuoso río Inírida, el cual se desliza en medio de los dos cerros más grandes, formando un imponente raudal.

La Estrella Fluvial es otro destino muy recomendado para turistas nacionales y extranjeros. Su desplazamiento también se hace por vía fluvial y está a hora y media de Inírida, en la frontera colombo-venezolana.

El nombre de Estrella Fluvial del Sur fue dado por el científico Alexander von Humboldt, hace más de 200 años y está conformada por la confluencia de los ríos Orinoco, Atabapo y Guaviare.

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Río Guaviare

El Río Guaviare es una de las arterias fluviales más importantes del país, gracias a los 1.497 kilómetros de longitud, de los cuales 630 kilómetros son navegables. Su nacimiento, en la cordillera Oriental, su desembocadura, en el río Orinoco, y su curso, a través de San Fernando de Atabapo, en Venezuela, y Amanavén, en territorio guaviarense, son, entre otros, los aspectos que sustentan su reconocimiento.

Según la Gobernación del Guaviare, en su paso por la región suroriental del país se aprecia un fenómeno natural, descrito por los habitantes de San José del Guaviare como un espectáculo incomparable. Su formación expone una “escena de color café”, según los expertos, producida por la confluencia de los ríos Guayabero y Ariarí. Durante décadas, miles de guaviarenses han atestiguado la magnitud de un atractivo que hoy se encuentra al alcance de todos los viajeros.

El río Guaviare es epicentro de pesca, aventura, descanso, contemplación, pero, sobre todo, un ejemplo de la riqueza natural colombiana.

6. La Macarena, Meta

La conexión con la naturaleza, delicias gastronómicas como la ternera a la llanera y la amabilidad de la gente hacen que los Llanos sea un destino perfecto para descubrir la sabrosura de Colombia.

Además, allí se encuentra una auténtica joya de la naturaleza que lo sorprenderá: se trata de Caño Cristales, uno de los ríos más hermosos del mundo.

Esta experiencia incomparable se completa con toda la riqueza del Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena, donde habitan unas 420 especies de aves, 10 especies de anfibios, 43 especies de reptiles y ocho de primates.

La Macarena, además, es el primer municipio del Meta en certificarse como destino turístico sostenible. El reconocimiento comprende el área turística del municipio, el cual incluye el Parque de Los Fundadores y Caño Cristales.

El municipio de La Macarena está ubicado a 225 kilómetros de Villavicencio, capital del departamento del Meta.

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7. Reserva Natural Cañón del Río Claro, Antioquia

Río Claro es una apacible corriente de aguas verdes y limpias que deben su color a las enormes losas de mármol que se extienden por su lecho.

Según Colparques, en inmediaciones de este río se encuentran las cuevas de la Danta y del Cóndor, en cuyas profundidades viven los guacharos, pájaros sagrados para los incas y que suelen alimentarse en las noches.

Sin necesidad de desplazarse fuera de la Reserva Natural Cañón del Río Claro, usted cuenta con la posibilidad de realizar diferentes actividades y deportes de aventura: rafting, canopy, espeleología en la caverna de mármol de ‘Los Guacharos’, senderismo y avistamiento de aves.

Estas experiencias al aire libre, que generan una dinámica de inmersión en la naturaleza, invitan a comprender la importancia de proteger y conservar estos invaluables recursos naturales, al tiempo que se aprenden destrezas y se fomentan espacios de crecimiento como individuo y como grupo.

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