77 plagas atacan cultivos de frutas en el Valle del Cauca

Así lo evidencia un diagnóstico fitosanitario realizado por científicos de la Universidad Nacional que registra hongos, bacterias, ácaros y virus que atacan a los 13 cultivos más importantes de la región.

Con el objetivo de desarrollar una fruticultura comercial, tecnificada y suficiente para la especialización productiva de cada renglón, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural financió el Plan Frutícola Departamental que cuenta con más de 10.000 millones de pesos para su ejecución.

Así, en la etapa inicial, se propuso un diagnóstico fitosanitario que identificara las principales plagas y enfermedades frutícolas del Valle del Cauca. El proyecto fue entregado a la Fundación Universidad del Valle y a la Universidad Nacional de Colombia Sede Palmira para su ejecución.

Durante seis meses, más de 25 investigadores escudriñaron entre las siembras del Valle del Cauca los principales microorganismos que afectan estos cultivos, apoyándose en encuestas, entrevistas personalizadas y análisis de laboratorio. Los resultados evidenciaron 77 plagas, 52 enfermedades comunes y el uso exagerado de químicos para su control.

Eyder Daniel Gómez, coordinador del proyecto, afirma que de los 5.441 pequeños productores, beneficiarios del Plan Frutícola del Valle del Cauca y localizados en los 42 municipios del departamento, se tomó una muestra de 1.666 predios productivos, correspondientes al 30 % de la población.

“Evaluamos aspectos como tipo de cultivar, origen de semilla, prácticas de fertilización y riego, comercialización, factores climáticos predominantes en la zona y, especialmente, manejo de problemas fitosanitarios”, sostiene Gómez. Adicionalmente, se tomaron muestras de material vegetal afectado por diferentes enfermedades.

Así, se recibieron 1.068 envíos que generaron 1.672 muestras y 4.896 submuestras que fueron analizadas en los laboratorios de Fitopatología y Entomología de la U.N. Sede Palmira, con el fin de confirmar la identidad de los agentes causantes de los problemas.
Los sembradíos de aguacate, papaya, mango, fresa, mora, melón, lulo, piña, bananito, chontaduro, cítricos, maracuyá y uva fueron analizados en el gran diagnóstico fitosanitario.

Al respecto, el profesor Edgar Iván Estrada afirma que el estudio corroboró que existen enfermedades comunes e insectos plaga que son reconocidos vectores de virus.

“En algunos frutales, la plaga de mayor importancia económica es un organismo que actúa como barrenador, pasador o perforador y afecta directamente frutos, tallos y ramas y difícilmente puede ser eliminado con algún producto químico”, señala el docente.

En el aguacate, por ejemplo, el ‘pasador del fruto’ (Stenoma catenifer) fue uno de los principales hallazgos, pues se presentó en el 17 % de los predios visitados.

Los adultos de este son polillas pequeñas de color café que ponen huevos sobre la corteza de los frutos y, cuando las larvas crecen, llegan a la semilla. Al terminar su etapa larval, se tiran al suelo para empupar, mientras los frutos caen después de ser atacados.

Entretanto, la profesora Nora Cristina Mesa señala que los ácaros también forman parte de las 77 plagas encontradas. En cítricos, cultivo de mayor importancia económica para el departamento, el ácaro blanco (Polyphagotarsonemus latus) se encontró en el 13,2 % de los predios visitados.

“La alimentación del ácaro blanco causa reacción en los tejidos por efecto de la saliva tóxica que inyecta en las regiones de crecimiento de la planta. Infesta las hojas nuevas de los brotes, las cuales se decoloran y presentan bronceado del envés, ocasionando daños severos y deformaciones. De ahí pasa a los frutos recién formados y atrofia su crecimiento, hasta la momificación y deformación de los mismos”, explica Mesa.

Los investigadores determinaron que las enfermedades causadas por virus provocan pérdidas económicas importantes en melón y maracuyá. En este último, por ejemplo, los síntomas pueden ocasionar mosaicos, moteados, rugosidad e imperfecciones en la lámina foliar, además de endurecimiento e imperfecciones.

“Es urgente generar conciencia ecológica en productores, técnicos de Unidades Municipales de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umatas), asistentes técnicos, vendedores, consumidores y comercializadores de almacenes de plaguicidas y frutas, sobre los riesgos y las consecuencias del uso indiscriminado de químicos”, concluye el profesor Gómez.