Adiós a los gemelos de Anzoátegui

Los dos niños de siete años que llevaban siete días desaparecidos fueron hallados muertos y con signos de tortura. Investigan responsabilidad del padrastro.

El sueño de ser grandes futbolistas, que a sus siete años tenían Juan Sebastián y Diego Alejandro Tabares, los únicos gemelos de Anzoátegui, Tolima, se quedó en mera ilusión. Mariela Tabares lo supo desde el miércoles 31 de agosto, cuando los chiquillos no regresaron a casa tras un ensayo cultural en la escuela Carlos Blanco, del barrio El Porvenir. La preocupada madre se quedó con el aguadepanela servida y un presentimiento triste atravesándole la garganta, pero sólo ocho días después vino a tener certeza de lo que realmente ocurrió.

Ayer martes, los niños fueron hallados sin vida entre la maleza, en una zona montañosa de la vereda El Papayal, límites entre Anzoátegui y Santa Isabel, según el secretario de Gobierno de la población, Héctor Fabio Ocampo Hurtado: “Uno de ellos estaba degollado y al otro le propinaron varias puñaladas en el abdomen. Ambos tenían golpes en sus extremidades. Tenían su ropa sucia. Esto tiene muy conmovido al pueblo”.

Aunque en principio se pensó que se trataba de un secuestro extorsivo, dicha tesis fue rechazada porque la familia afectada es de pocos recursos económicos y Mariela es cabeza de hogar. Las autoridades se inclinan ahora hacia otra hipótesis que vincula al padrastro de los niños, Pedro Andrés Laserna, como presunto autor material del doble homicidio.

Al decir del comandante de la Policía del Tolima, coronel Javier Herrera, se trata de un hecho con causas pasionales. Laserna, a quien le había sido proferida orden de captura, se entregó a las autoridades con el fin de pedir protección, porque temía agresiones de la comunidad, que había marchado en jornadas nocturnas para buscar a los niños.

El doble crimen desató inmediato rechazo nacional en un país en el que, como informó hace una semana El Espectador, diariamente son asesinados tres niños y la mayoría de los casos corresponden a violencia intrafamiliar. De hecho, el Instituto Nacional de Medicina Legal tiene reportes de que el año pasado los niños y adolescentes fueron víctimas de 1.248 casos de homicidio, 23.587 de violencia interpersonal, 13.731 de violencia intrafamiliar y 17.318 de violencia sexual.

La directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Elvira Forero Hernández, repudió el asesinato de los gemelos tolimenses y demandó pronto castigo para los responsables. “Este es un hecho condenable y atroz contra los niños, indicó.

Los gemelos cursaban primero de primaria y, según su profesora Stella Navarro, “ya sabían leer, escribir, sumar y restar muy bien”.

Sus pequeños amigos los extrañarán en el equipo de fútbol del barrio, el mismo barrio por el que la comunidad prepara una marcha de protesta. El mismo en el que no se volverá a ver a los únicos gemelos de Anzoátegui.