DICE EL SECRETARIO DE GOBIERNO

“Al Gobierno no le interesa lo que pasa en Argelia”

Noticias destacadas de Nacional

Durante el fin de semana del 18 de abril se presentaron nuevos combates, que dejaron un saldo de 170 personas desplazadas. La violencia en esta zona del país no cesa, pues las comunidades siguen en vilo y a merced de los grupos armados ilegales ante las constantes amenazas de muerte.

Desde hace seis meses, la crisis de violencia en Argelia, Cauca, se viene agravando sin que parezca tener una solución pronta. En octubre del año pasado, la Defensoría del Pueblo emitió una alerta temprana para esta zona del sur del departamento en la que aseguró que el municipio, al igual que otros como El Tambo y Balboa, sigue siendo apetecido por los grupos armados ilegales presentes en el territorio, como los frentes Carlos Patiño y Jaime Martínez, y el Ejército de Liberación Nacional (Eln). La Defensoría también asegura que hay gente del frente Dagoberto Ramos y de la Nueva Marquetalia. “Estos lugares constituyen un pilar estratégico, tanto para la producción de productos asociados con el narcotráfico como para el tránsito de insumos de guerra utilizados por estas estructuras”, sostuvo el organismo en el documento.

La violencia escaló a tal punto que en enero de 2021 fue secuestrado y asesinado, al parecer por estructuras del Eln, el concejal Fermiliano Meneses. Este crimen obligó a sus once compañeros del Concejo a salir desplazados hacia Popayán, ante las constantes amenazas que recibieron. Solo uno ha podido regresar al municipio, los otros diez siguen a la espera de que existan garantías de seguridad y sesionan de manera virtual.

Entre tanto, las comunidades siguen siendo las más afectadas por la espiral de violencia. Los combates que se registraron el fin de semana del 18 de abril entre el frente Carlos Patiño y la Tercera División del Ejército Nacional, que dejaron un saldo de diez guerrilleros y un militar muerto, y derivaron también en el desplazamiento masivo de 55 familias. Carlos Mauricio Mosquera, secretario de Gobierno de Argelia, habla con El Espectador sobre esta crisis humanitaria y los problemas de seguridad y orden público del municipio.

¿Cómo se han organizado para atender a los desplazados?

Tenemos 170 desplazados, para un total de 55 familias. Ellos están albergados en el Centro de Integración Ciudadana (CIP) del corregimiento de El Plateado. Se desplazó casi toda la vereda de La Ceiba hacia el casco urbano de esta zona del municipio. Cuando llegaron los atendimos, les dimos alimentos desde la Alcaldía y otras organizaciones. Las personas sufrieron afectaciones a sus bienes y a sus casas por las bombas de fragmentación y granadas. Hay algunos en el albergue que no pueden regresar a sus viviendas porque quedaron inservibles para ser habitadas.

En Argelia tenemos el componente de que los desplazamientos son internos, siempre se va de un corregimiento a otro, o de una vereda a otra. Esto hace que los movimientos sean muy cortos y permite que la gente, a pesar de las amenazas, regrese a sus territorios de manera rápida. Acá hemos tenido desplazamientos de diez, quince y hasta 22 días. Las personas siempre nos dicen que quieren volver, sin importar el riesgo que haya en ese momento.

Estas situaciones se dan porque ellos tienen fincas y viven del día a día, entonces no pueden quedarse a que solo les demos comida. Las condiciones tampoco son las mejores: no tenemos un albergue digno para atenderlos; es dormir en una colchoneta o en un camping, que es lo máximo que tenemos y que dan otras organizaciones. Ellos regresan, le ponen a sus casas cualquier hoja de zinc y organizan todo adentro. Allá tienen sus cosas y hay mucho más espacio, por lo cual se sienten más cómodos.

¿Cómo ha sido enfrentar esta situación en medio de la crisis por la pandemia?

Varias organizaciones han entregado jabón líquido, alcohol, hipoclorito, tapabocas y lavamanos portátiles, que instalamos en las entradas del CIP. En este momento a las personas lo que menos le importa es el COVID. El año pasado cerramos con ochenta homicidios acá en el municipio, estos son los registrados, pero nosotros creemos que hubo por lo menos 150 muertos por la violencia. Si miramos las cifras, el virus solo ha matado a seis personas este año; esa es una cifra insignificante en relación con la amenaza real que tiene la gente. La gente mira esta situación como un problema muy aparte y de menor valor a lo que se está viviendo por estos enfrentamientos.

¿Por qué se ha incrementado la violencia en Argelia?

Esto empezó el año pasado, en marzo, cuando entró el grupo armado de las disidencias de las Farc: el Carlos Patiño. El punto central es la falta de implementación de los Acuerdos de Paz que se firmaron en La Habana. Ahí hay unos puntos muy certeros para poder llegarles a las comunidades. Como esto no ha sido posible, lo que ha pasado es que la gente tuvo que volver a sembrar coca e insertarse en los grupos armados. Si a eso sumamos que a muchos exguerrilleros no les cumplieron, pues muchos han vuelto y están armando otros grupos. Volvieron a la guerra porque allá es donde está la plata.

El Gobierno no quiere implementar el tema de la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos. Acá hay más de 10.000 familias que quieren hacerlo y la respuesta que han tenido es ser ignorados por el poder central. Esto lo que trae es que la gente diga que como no hay soluciones ni implementan los Acuerdos de Paz, pues vuelven a lo que hacían antes. La idea es que lleguen con buenos proyectos, no con esos de un millón para cada familia, que no alcanza para nada. Las personas no ven otra salida que no sea la siembra de coca, porque les da más plata; sin embargo, esto es lo que llama la atención de los grupos armados, que llegan con violencia.

¿Cómo ha recibido la comunidad la posibilidad del regreso de las aspersión con glifosato?

Acá la gente ya se está empezando a organizar, al igual que en muchas otras partes. Hay un grupo de campesinos que están buscando qué hacer, porque el único sustento que tienen es la coca. La gente va a defender lo que les da la comida y creemos que va a haber marchas muy grandes y bloqueos en la vía Panamericana en rechazo a las fumigaciones con glifosato. No se nos puede olvidar que esto genera un daño grandísimo al medio ambiente y a las comunidades en cuanto a la salud. Esto ya lo vivimos en años anteriores y lo que van a hacer las comunidades de nuestro municipio es protestar por esta decisión.

¿Cuáles son los grupos armados que están en Argelia?

Están las disidencias Carlos Patiño y Jaime Martínez. Además está el Ejército de Liberación Nacional (Eln). Lo que está pasando es que se están disputando el territorio entre los tres, aunque las dos columnas de la exguerrilla de las Farc están aliadas en esa guerra contra el otro grupo ilegal. A esto hay que sumarle que también está el Ejército Nacional, que los combates a los tres para intentar recuperar esta zona del país. Estos combates son los que terminan generando los desplazamientos.

¿Qué ha pasado con los concejales que salieron desplazados del municipio en enero?

Ellos aún se encuentran en Popayán. Tras el asesinato de Fermiliano Meneses, en enero, y las constantes amenazas que recibieron, decidieron salir del territorio hacia la capital del departamento. Solo hay un concejal que ya regresó a Argelia, pero el resto sigue allá. Consideran que todavía no hay garantías de seguridad para volver y trabajar con las comunidades.

¿Qué les ha dicho el Gobierno Nacional frente a esta situación de violencia?

Hemos tenido algunas comunicaciones con el Gobierno nacional. Hace unos días vinieron el ministro de Defensa, Diego Molano, y el ministro del Interior, Daniel Palacios, e hicimos una reunión. Nosotros vemos que no hay una solución que ponga fin a este conflicto. No hay propuestas claras. Realmente, al Gobierno no le interesa eso, hay un completo desinterés. Es muy difícil cuando esto pasa. La gente va a seguir sembrando coca, los grupos ilegales van a seguir dominando el territorio hasta que el poder central decida entrar de forma efectiva y con proyectos que generen un impacto social en Argelia. No vemos que haya una solución cercana, porque de lo único que hablan es de venir a fumigar con glifosato.

Comparte en redes: