Alarma por contaminación de ciénagas de Malambo y Palmar en el Atlántico

De acuerdo con los pescadores de las ciénagas Mesolandia y La Luisa, el vertimiento de aguas residuales en los afluentes ha ocasionado la mortandad de centenares de peces.

Tomada de Christian Mercado/El Heraldo

Alarmados se declararon los pescadores de los municipio de Malambo y Palmar de Varela en el departamento del Atlántico por cuenta de la contaminación que se registra en las ciénagas Mesolandia y La Luisa respectivamente.

De acuerdo con los pescadores, la concentración de material orgánico en ambas ciénagas además de atraer a gallinazos, está envenenando a los peces, su principal medio de sustento.

Esa agua está muy verde. A penas caiga un aguacero se va a revolver todo con el fango y seguro morirán un ‘pocotón’ de animales. Estamos pasando necesidad”, explicó al diario El Heraldo Euclides Pacheco, pescador de la ciénaga Mesolandia de Malambo, quien optó por adelantar sus labores de pesca en las playas de Ciénaga (Magdalena).

Una situación similar se presenta en la ciénaga La Luisa, donde Joseph Gutiérrez, pescador de la zona, afirma que han aparecido centenares de peces sin vida flotando entre las aguas negras: “murieron arencas, barbudos y mojarras. Esas aguas estaban tan sucias que los pescados se partían cuando uno los cogía”.

Según Gutiérrez, la contaminación proviene de una tubería instalada en una de las orillas de la ciénaga por donde es evacuada una sustancia amarillenta que además de emanar malos olores, provoca la formación de charcos de espuma que se propagan a lo largo de las aguas.

En ese sentido, Gustavo Hernández, docente de la Universidad del Magdalena y magíster en recursos hídricos, señaló que el volumen de aguas residuales que están recibiendo ambas ciénagas amenazan el ecosistema de los peces, situación que sea agrava por los bajos niveles del agua y las altas temperaturas que se registran en la zona.

“Cuando pasa mucho tiempo en sequía y llueve, esa primera escorrentía arrastra toda la suciedad que está en la parte superficial de la cuenca. Eso puede tener un impacto ambiental negativo (…) lo preocupante es que los cuerpos de agua se están evaporando entre uno y 1.1 centímetros por día. Si no entra por los caños a las ciénagas, su espejo se reduce dramáticamente hasta desaparecer temporalmente”, declaró Hernández.

Entretanto, Ayari Rojano, bióloga de la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA), anunció que en las próximas semanas se adelantarán labores de intervención y limpieza sobre el complejo de humedales de la cuenca del río Magdalena, haciendo énfasis en los cuerpos de agua de las poblaciones de Soledad, Malambo, Ponedera y Palmar de Varela.

“Estos cuerpos de agua están enfrentando una crisis porque no hay comunicación entre el río Magdalena y la ciénaga, lo que contribuye a que se concentre el material orgánico. Lo más preocupante es que la cosa no tiende a mejorar, pues apenas está empezando El Niño. La época más crítica se espera para los próximos tres meses, en los que se pueden concentrar más los contaminantes”, explicó la funcionaria.