Alcalde de San Vicente del Caguán pide que colegios no marchen por la paz

Esta no es la primera polémica que generan las declaraciones del mandatario. Lizeth Paola Amezquita, que trabajaba como bibliotecaria en la biblioteca del municipio, denunció que había sido despedida por apoyar el Sí en el plebiscito.

La carta enviada por el alcalde de San Vicente del Caguán, Humberto Sánchez Cedeño.

El alcalde Humberto Sánchez Cedeño pidió con una carta que “no se involucren a los estudiantes menores de edad en temas de interés político como la movilización por la paz”. La misiva está dirigida al rector de la Institución Educativa Promoción Social, Leónidas Antonio Cicery Romero, pero en el texto, el alcalde se refiere a todos los colegios del municipio.

Sánchez, quien es del partido del Centro Democrático, asegura en la carta que tiene la posibilidad de hacer tal petición al ser “la primera autoridad del municipio, interesado en la consolidación de una salida negociada al conflicto armado”. (Lea aquí: Bibliotecaria en San Vicente del Caguán habría sido despedida por apoyar el Sí).

El mandatario de San Vicente del Caguán, donde ganó el No, asegura que no se deben afectar la normalidad de las jornadas escolares para permitir que los menores de edad se vean involucrados en una marcha “convocada por algunos sectores con intereses netamente políticos”.

La misiva dirigida al rector de la I.E Promoción Social no es la primera polémica que sucede por lo que ha dicho el alcalde de San Vicente del Caguán después del plebiscito del 2 de octubre.

Días después de esas elecciones, el 7 de octubre, Lizeth Paola Amezquita, que trabajaba como bibliotecaria en la Biblioteca Pública Clara Inés Campos Perdomo, denunció que había sido despedida por supuestamente haber apoyado el Sí, a pesar de que el alcalde Humbero Sánchez Cedeño promovió el No en la campaña.

En un audio publicado por Noticias Uno se escucha a Sánchez decir que “de ahora en adelante, nosotros vamos a contratar gente que tiene que ver con la línea (política) nuestra. Aquellos que no se sientan conformes con mi pensamiento, les pido el favor que pasen la carta de renuncia”.

El alcalde defendió su decisión en esos momentos asegurando que no era una decisión política, sino que se debía a que la presencia de Amezquita en el cargo era provisional. La exbibliotecaria aseveró que “aunque los trámites para mi despido fueron legales, es claro que las intenciones de él era tenerme por fuera”.