Alerta por plaga de caracol africano en Medellín

Este molusco aún no tiene ningún enemigo natural en Colombia.

Las autoridades ambientales lanzaron una alerta en la ciudad de Medellín, luego de que se detectara la presencia del caracol gigante africano (Achatina fulica), que puede medir hasta 25 cm.

Hasta el momento no se ha reportado ninguna víctima de esta mortal plaga, sin embargo en zonas como El Poblado, San Diego, Moravia, Belén, Santander, El Salvador, La América, Laureles e incluso en el Jardín Botánico, se debe tener mayor precaución debido a la presencia de estos moluscos.

Esta plaga ataca a cerca de 800 especies de plantas y se alimenta de heces y otros materiales orgánicos. Suele encontrarse en las plantaciones de tubérculos, hortalizas, árboles, cacao y café. Según la CAR este molusco aún no tiene ningún enemigo natural en Colombia, por lo que se ha expandido en varias regiones del país.

Además de acabar con los cultivos, esta mortal especie ha desplazado a los caracoles nativos y los supera en número, ya que cada 21 días puede poner de 100 o 400 huevos.

Los entes de control también han advertido sobre el riesgo potencial para los seres humanos y los animales domésticos. Si una persona entra en contacto directo con la baba de este caracol, se puede generar una trombosis, una apendicitis o, lo más grave, una meningoencefalitis eosinofílica, que puede llevar a la muerte.

Los investigadores de la CAR explican que los caracoles gigantes adquieren el parásito Angiostrongylus, al alimentarse de los cadáveres de las ratas e inmediatamente lo transfieren al ser humano cuando éste entra en contacto con el molusco.

El Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional realizó un trabajo sobre el caracol gigante africano en seis departamentos. De acuerdo con los resultados se pudo establecer que la región Andina tiene más municipios con presencia del caracol (48), en comparación con las demás regiones: Orinoquia (29), Amazonia (21) y Caribe y Pacífica (5). “La mayor concentración de municipios infestados se encuentran en el piedemonte de la cordillera Oriental, en las regiones de la Orinoquia y la Amazonia, y a lo largo de los valles interandinos de los ríos Magdalena y Cauca”, dice el estudio.

Los métodos más comunes que se están utilizando para acabar con los caracoles africanos son ahogamiento (ya sea metiéndolos en agua o en una bolsa cerrada) o aplastamiento. También pueden rociarse con sal común o con arsenato de calcio.
 

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