Este año han muerto 22 niños en Colombia por tos ferina

Los departamentos afectados son Cundinamarca, Boyacá, Caldas, Antioquia y Cauca.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 90% de los casos de tos ferina ocurren en países en desarrollo y la cifra total de niños que mueren por esta enfermedad oscila entre 200 mil y 400 mil. En Colombia, según el Instituto Nacional de Salud (INS), la tos ferina tiene una tasa de letalidad del 1,89%, y a la fecha han fallecido 22 niños en Putumayo, Boyacá, Cauca, Bogotá, Cundinamarca, Caldas y Antioquia.

Estas cifras no solo superaron a las de 2011 sino que las doblaron, ya que el año pasado murieron 12 bebés, entre ellos Salomé Jaramillo Estrada, una niña de 30 días de nacida que falleció a causa de lo que los médicos diagnosticaron primero como un virus, luego como bronquiolitis y finalmente como tos ferina.

Este dramático hecho cambió la vida de los padres de Salomé, quienes ansiosos por prevenir y reducir los brotes de la enfermedad en la comunidad, decidieron crear la Fundación Salomé Salva una Vida el pasado 5 de julio, un año exacto después de la muerte de su hija.

“Salomé solo vivió 30 días, lo suficiente para abrirnos los ojos como padres y hacer evidente la necesidad de informar acerca de la enfermedad a los colombianos y así prevenir las muertes de los más afectados: los niños recién nacidos”, aseguró Juana Estrada, madre de Salomé.

Los familiares de Salomé fueron el foco de contagio, ya que los padres tienen el 70% de probabilidad de contagiar a su hijo con tos ferina si éstos no están vacunados.

La tos ferina es una enfermedad infecto-contagiosa aguda que afecta al aparato respiratorio, cuyo síntoma típico es una tos en accesos o paroxismos. El contagio se realiza directamente desde la persona enferma a la sana por el aire (al hablar, toser, estornudar).

La causa por la que se produce la infección se debe a que la vacuna aplicada en la infancia pierde efecto después de 10 años y debe ser renovada, razón por la cual los jóvenes y adultos que no han reforzado la dosis de la vacuna son propensos a adquirir la enfermedad y transmitirla.

El causante habitual de la tos ferina es un bacilo (una bacteria) del género Bordetella, llamado Bordetella Pertusis, que tiene una apetencia especial por el aparato respiratorio. Produce inmunidad pero ésta va disminuyendo con el tiempo, por lo que se puede volver a padecer la enfermedad.

Antes de la utilización de la vacuna, la edad de mayor incidencia era entre 2 y 5 años. Ahora es más frecuente en niños menores de 1 año y ha aumentado entre adolescentes y adultos.

Si una persona está infectada puede contagiar a nueve de cada diez personas que estén en su mismo espacio, ya que un 50% de los adultos con tos ferina no presentan síntomas de la enfermedad, lo que la hace más peligrosa.

En jóvenes y adultos la enfermedad puede ser leve pero de cuidado, sin embargo en bebés puede ser mortal y estos casos pueden ser prevenidos si la población adquiere un conocimiento y consciencia de la existencia de esta bacteria, que a nivel mundial cobra la vida de 3 de cada 100.000 personas que mueren a causa de la enfermedad.

Este año la enfermedad ha cobrado la vida de dos infantes en Putumayo, uno en Boyacá, uno en Cauca, once en Bogotá, uno en Cundinamarca, uno en Caldas y cuatro en Antioquia.
 

 

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