Día sin carro y metro gratis para combatir emergencia ambiental en Medellín

Académicos de la Universidad Nacional explican por qué la capital antioqueña y otros municipios del Valle de Aburrá deberán fortalecer las medidas de calidad del aire, frente a la alerta roja.

Los índices de PM2,5 son partículas finas que flotan en el aire e ingresan a las vías respiratorias y causan enfermedades respiratorias, las cuales están por encima de la norma nacional. Por ello, las autoridades declararon alerta roja y generaron estrategias para disminuir el riesgo en la capital antioqueña.

Los municipios del Valle de Aburrá acordaron unirse a la estrategia de pico y placa que se maneja en Medellín y en los mismos horarios. Sin embargo, el profesor José Fernando Jiménez, del departamento de Geociencias y Medio Ambiente, precisó que “ampliar la medida del pico y placa podría ayudar, pero no resolverá la situación”.

Por su parte, Carmen Elena Zapata, directora del Laboratorio Calaire, explicó que desde el convenio marco de cooperación técnico-científico (Redaire), la Universidad Pontificia Bolivariana ya había elaborado un protocolo para este tipo de emergencia. Sin embargo, no se ha aplicado en los municipios porque “cada uno lo tiene que adoptar y eso tomó tiempo”.

Uno de los números que más asombra es el incremento del parque automotor, especialmente de motocicletas, el cual aumentó alrededor de un 270 %. Actualmente, solo las motos de dos tiempos están incluidas en la medida de pico y placa. Sin embargo, los investigadores señalaron la necesidad de incluir también las de cuatro tiempos.

“Tenemos el problema del PM2,5 secundario, producido por la reacción fotoquímica de óxido de nitrógeno y los compuestos orgánicos volátiles, que provienen de la quema de combustible en los vehículos. En proporción, casi el 50 % de los vehículos son motos y eso hace que la contribución en PM2,5 directa sea pequeña, pero en PM2,5 secundaria es la más alta en las motos de cuatro tiempos”, indicó la profesora Zapata.

Un valle largo y estrecho

Según los investigadores, este fenómeno de contaminación no es común y se debe a condiciones extraordinarias como el fenómeno de El Niño prolongado, que reduce lluvias y vientos, la topografía del territorio y, por supuesto, la contaminación generada por la actividad humana.

“El valle es largo y estrecho, de 60 kilómetros de largo por 10 de ancho, además tenemos nubes que funcionan como un tapón. En este caso no existe una válvula de escape y toda la contaminación se acumula”, puntualizó Zapata.

Las recomendaciones generales para la ciudadanía son hacer uso del transporte público y cuidarse de la exposición a los agentes contaminantes, especialmente en la mañana. Sin embargo, urgen medidas más significativas para controlar y solucionar el problema.

Algunas de las medidas tomadas este jueves fueron:
1. Día sin carro y sin moto (2 y 4 tiempos), desde las 3:00 p.m. el 2 de abril hasta las 6:00 p.m. del 3 de abril.
2. Se restringe el uso de vehículos oficiales de la Alcaldía de Medellín a partir del 1 de abril; excepto emergencias y otras prioridades.
3. Se restringe la circulación de volquetas en el perímetro urbano el lunes 4 de abril. Entre el 5 y 8 abril solo circularán entre las 10:00 a.m. y 5:00 p.m.
4. El Metro será gratuito entre las 9:00 a.m. y las 4:00 p.m. desde el viernes 1 de abril hasta el miércoles 6 de abril.
5. Las actividades físicas y recreativas al aire libre son suspendidas en las instituciones educativas, y se solicita a instituciones privadas hacer lo mismo.
6. Suspender las ciclovías programadas desde el viernes 1 de abril, hasta nueva orden.
8. La Secretaría de Movilidad intensificará los operativos de control de las emisiones de fuentes móviles, desde el 1 de abril.
9. Se recomienda a las empresas realizar acciones como el teletrabajo, cambio de horarios de ingreso y salida e iniciativas para compartir vehículo.

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