Fin de semana violento en el Valle de Aburrá

Diez personas fueron asesinadas en esa zona de Antioquia. El crimen más atroz se presentó en Bello, donde un nieto habría asesinado a su propio abuelo.

/ Archivo - Foto de referencia

En lo que va de 2017 se han presentado 17 muertes violentas en Medellín, solo una menos que en el mismo periodo del año pasado. El número de asesinatos de este fin de semana es preocupante. Solo en la capital antioqueña se registraron cuatro homicidios, otros seis tuvieron lugar en el Valle de Aburrá.

Daniel Stiven Rico, un joven de 23 años, que estaba bajo detención domiciliaria desde el 28 de diciembre pasado, por el proceso que pesaba en su contra por hurto calificado y lesiones personales, fue asesinado en el barrio Kennedy de Medellín.  Rico caminaba por las calles del sector cuando le dispararon varias veces. Los autores del crimen se movilizaban en una moto y en un carro negro con vidrios polarizados.

Uriel Antonio Guisao, otro joven de 23 años que trabajaba como taxista, también fue asesinado. Aparentemente Guisao se resistió a ser robado. El delincuente, al ver la confrontación del taxista, lo apuñaló en reiteradas ocasiones. Al parecer, el joven intentó seguir conduciendo el carro, pero terminó chocando con otro automóvil. El conductor del carro colisionado se dio cuenta que el conductor del taxi que lo había estrellado estaba gravemente herido. Lo llevaron a la Unidad Intermedia de San Javier, pero las heridas los habían afectado tanto que fue imposible salvarle la vida.

Otro de los hechos violentos que se presentaron en Medellín tuvo lugar en el barrio Cucaracho. Allí fue encontrado el cuerpo sin vida de Carlos Arturo Andrade, alias Trenzas, de 36 años, quien presuntamente se dedicaba a la venta de drogas ilegales. Andrade presentaba impactos de bala y, según un testigo, luego de que sonaran las ráfagas, dos personas fueron vistas saliendo en moto del condominio Península, lugar en donde encontraron el cadáver.

El barrio Belén fue otro de los lugares manchados con sangre durante este fin de semana. Dos hombres conversaban en la calle. Uno de ellos sacó un arma y le disparó a su interlocutor. Se cree que la persona asesinada es alias Popeye, un hombre de 32 años que, según algunas fuentes, se dedicaba al robo de motos.

En el Valle de Aburrá también se presentaron hechos de violencia de este tipo. Solo en el municipio de Bello se presentaron cuatro asesinatos. El más escabroso fue el de Egidio de Jesús Martínez, un hombre de 68 años, quien habría sido asesinado por su propio nieto, Estiven De Jesús Martínez, de 25 años, a quien las autoridades encontraron con una navaja en la mano.

Otras cinco personas fueron asesinadas en la zona. El sábado 14 de enero es hasta ahora el segundo día más violento del año en la capital Antioqueña.

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