Investigadores de Eafit construyeron una casa que funciona con energía solar

Este no es el primer proyecto de la universidad que investiga el uso de esta energía. En el campus ya hay estaciones de carga de bicicletas eléctricas y celulares. Además, han hecho prototipos funcionales de seguidores solares.

En la sede de Llanogrande (Rionegro, Antioquia) de la universidad Eafit, los investigadores del proyecto Helium, Alejandro Velásquez Rodríguez, José Ignacio Marulanda, Javier Mauricio Betancur Muñoz y Mario Betancur, construyeron una casa cuyos ladrillos cuentan con un sistema eléctrico de energía solar.

La vivienda se construyó entre diciembre de 2015 y marzo de 2016. Tiene 600 ladrillos solares, que generan 4.000 vatios de energía (una casa normal, consume entre 2.500 y 3.000). Se han desarrollado ensayos en los ámbitos estructural, energético y estético.

Fueron varios los motivos para que este proyecto se formara. El primero es que la universidad quiere contar con su propio centro aeroespacial, y estos funcionan con energía solar. Por esa razón, y para mejorar sus conocimientos al respecto, se presentaron a la convocatoria InLab2Market: ciencia hecha negocios de Ruta N en 2013, dirigida a proyectos que fueran claves para el desarrollo de Medellín.

Además, explica Alejandro Velásquez Rodríguez, es que en Colombia “debemos tener una canasta energética diversificada”, aprovechando que por la latitud en la línea ecuatorial, el país es uno de los que más sol recibe durante todo el año. También, porque “en el 2020 la energía solar igualará la capacidad de producción que ahora tiene la energía hidroeléctrica”. Por último, porque con el ladrillo solar se puede “aprovechar la construcción vertical de las edificaciones en Medellín”.

Puesto que la idea es que los ladrillos sean comercializados cuando termine la investigación, que ahora está en la etapa de validación climática y de usuarios, la casa fue construida en alianza con Dynacad y Tecnologías Marte (dos spin-off de Eafit) y una constructora que hiciera la casa. Además, se hizo como un LivinLab, es decir, es un espacio que permite hacer pruebas con usuarios.

Al respecto, José Ignacio Marulanda dice que la casa se pensó y construyó para ser “un laboratorio con condiciones de usuario para hacer la recolección de datos y, así, cuando sea comercializada, se haga con las condiciones óptimas”. Para simular estas condiciones, la empresa de electrodomésticos, Haceb, aportó una nevera y una lavadora para imitar de manera realista el consumo de energía en un hogar.

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