La madre que burló la seguridad del papa para que bendijera a su hijo enfermo

Paula, la mamá de Santiago Salazar, asegura que su hijo sufrió de síndrome de muerte súbita infantil.

Edison Vanegas

En su mirada siento que Paula ha pasado por tantas pruebas de fe que, sin saber mucho de ella, estoy seguro que Dios tiene un propósito muy grande para su familia, esa misma que se abrazó y lloró después de lograr algo que para muchas personas podría ser un imposible: recibir la bendición del papa Francisco para su hijo Santiago Salazar Jaramillo, quien, dice, sufrió de síndrome de muerte súbita infantil y quedó con parálisis en su cuerpo y cerebro.

Al respecto y teniendo en cuenta que este síndrome, como su nombre bien lo dice, "no es más que un fallecimiento repentino e inesperado de un niño aparentemente sano" y, en este caso, Santiago sobrevivió, algunos médicos dicen que lo que le pudo ocurrir fue un paro cardiorespiratorio que dejó secuelas irreparables. "Eso se llama ALTE (Episodio de Aparente Amenaza para la Vida). Creo que hizo un paro porque el ALTE no alcanza a dejar secuelas", comenta Rafael Méndez, médico pediatra. 

Terminó la misa campal en el aeropuerto Olaya Herrera de Medellín y el papa Francisco se dirigía a tomar el vehículo que lo llevaría hasta el seminario Conciliar en el centro oriente de Medellín. Habían varios cordones de seguridad, pero Paula y su esposo tenían un sueño por cumplir: llegar a recibir la bendición para su pequeño.

Más de 6.000 hombres de la Policía Nacional garantizaban la seguridad de todos los asistentes. Paula imploraba una excepción para cruzar hasta el papa, y así recibió el aval de varios hombres de logística y seguridad y logró pasar el primer cerco. Cruzó toda la pista del aeropuerto mientras la gente tras las vallas le gritaba "sí se puede, déjenla, déjenla". Entonces Paula tomó un segundo aliento y esperó que el cordón de seguridad, con personal del Vaticano, la Policía Nacional, la Fuerza Aérea  y muchos más organismos del Estado, le pudieran dar ese tan anhelado sí que le permitiera llegar hasta el máximo representante de la iglesia católica en la tierra.

Salió el papa Francisco para montarse al vehículo y Paula suplicaba que le permitieran pasar. Espero un instante y, luego de varias consultas, por fin la respuesta positiva llegó. Fueron menos de dos minutos, pero para la familia de Santiago este momento permanecerá en la memoria para siempre. Una bendición y un beso en la frente de Santiago por parte del papa sellaron la fe que esta familia siempre tuvo, para que este momento celestial se pudiera dar.

Paula salió con el corazón palpitando más rápido de lo normal y corrió a encontrase con su esposo y su otro hijo. Se abrazaron y lloraron bajo la mirada de miles de asistentes a la misa campal, un momento de unión de hogar que manda un mensaje al mundo. Yo estoy seguro que todos llegamos con un propósito a la tierra y Dios tiene pruebas de fe, y amores eternos que nos quiebran el orgullo y nos entregan la humildad que siempre debemos tener para agradar a nuestro padre celestial.

Las palabras que me dio Paula resumieron lo que esta familia ahora siente."Estoy absolutamente emocionada porque el plan de Dios es perfecto, mi bebé es un pequeño sobreviviente de la muerte súbita infantil, es un milagro de vida y es un milagro porque está salvando a todos los bebés en Colombia. Hoy el papa le dio su bendición de sanidad y una bendición fortalecida para las familias, y en medio de la adversidad recibamos la misión que recibimos del cielo, todo es una cuestión de decisión,…  estoy feliz, gracias a la Policía que me acompaño y a todos y a todo el equipo".

Paula es editora de una revista y junto a su esposo tienen una robusta iniciativa: "La Ecocuna", con la cual buscan prevenir la muerte súbita y así lo promulgan: "Sueño seguro protege mi vida, bebés a dormir boca arriba, solo en mi cuna en la habitación de papás, sin taparme la cara y sobreabrigarme".

Aquí puede ver un resumen de la jornada del papa en Medellín: