Microtráfico, el negocio detrás de los homicidios en Medellín

En los últimos ocho meses la capital antioqueña ha sumado 344 asesinatos, con un incremento del 4.2% respecto al año anterior. El centro de la ciudad encabeza la lista y el arma de fuego es la más utilizada por los homicidas.

EFE

El pasado 5 de agosto, en la capital antioqueña, se registraron en menos de 24 horas seis homicidios, de los cuales dos ocurrieron en el corregimiento de Altavista de Medellín, y los otros en el centro, Robledo, Castilla, San Javier. La cifra prendió las alertas de las autoridades sobre la situación de seguridad en la ciudad.

En los últimos ocho meses en Medellín se registraron  344 homicidios, según informe de la Defensoría  del Pueblo en Antioquia. En comparación con el año anterior -para la misma fecha se registraron 330 homicidios- hubo un incremento del 4.2% en la ciudad.

Una cifra que, de acuerdo con Jaime Zapata, defensor de la regional Antioquia,  seguirá en aumento por cuenta de la incidencia de grupos armados. “Eso tiene una palabra: la lucha por el poder territorial, el control del microtráfico. En un sector pueden confluir tres o cuatro bandas entonces las peleas por las cuadras ha ocasionado que entre ellos mismo se maten y eso ha ocasionado el aumento de homicidios en Medellín a raíz de todos estos conflictos entre los mismos combos”, explica Zapata teniendo en cuenta que, según el documento de la Defensoría, 156 de los 344 homicidios registrados fueron perpetrados por grupos ilegales organizados.

Sin embargo, aunque es preocupante la situación en el corregimiento Altavista, que registra el 10% de los homicidios en la ciudad, en los próximos meses podría pasar a un segundo plano, ya que en Robledo, comuna 7, se están incrementando los casos.  “En esos barrios, fuera del microtráfico, está la extorsión, son como una especie de bancos ilegales. Anteriormente había unas cabezas que eran las que manejaban todo el tema de estas bandas criminales, aquí en la ciudad de Medellín, pero luego cada uno fue formando su propia isla”, explica el defensor.

 A eso se suma que el movimiento constante de grupos y bandas en las zonas en las que las autoridades capturan a los responsables de estos delitos, ha dificultado el control de la situación. “La Fiscalía captura 60 o 80 personas por microtráfico y al mes siguiente en el municipio hay otros actores o los mismos con otras personas”, sostiene Zapata.

Un fenómeno que causa alerta sobre todo si se tiene en cuenta que los jóvenes son, en su mayoría,  los principales integrantes de estos grupos al margen de la ley: “muchos de ellos menores de edad, entre los 14, 15 y 16 años, porque pasan desapercibidos dentro de los sitios donde se maneja todo el tema, es muy triste porque es una nueva generación que se ve opacada”.

 Es por ello, que Zapata hace un llamado al Gobierno para que realice una mayor inversión social y aumente  la Fuerza Pública en estos barrios. “La pobreza significa falta de oportunidades para estos muchachos, yo sigo pensando que aquí debe haber una revolución de la educación, no puede ser posible que salen de un colegio y que sean muy poquitos los que logran entrar a una universidad pública”, detalla Zapata.

Cifras de la Policía

Aun cuando la preocupación de la Defensoría se centra en Robledo (comuna 7), los datos de la Policía indican altas cifras de homicidios en la comuna 10, donde a julio de este año se sumaron 49 homicidios, de los 302 registrados en la ciudad. En 2016 esa comuna encabezó de nuevo la lista con 96 casos de los 533 homicidios registrados para ese año.

 De los 16 barrios que conforman la comuna 10 (el centro), los que registraron mayor índice de homicidios en los primeros siete meses de este año fueron Estación Villa con 13 episodios y La Candelaria con 12, cifras muy altas en comparación con el promedio de esa comuna que es de más o menos tres asesinatos por barrio.

Por su parte, de acuerdo con los registros de la Policía, la comuna 7 (que comprende 15 barrios incluyendo Robledo) fue el segundo sector de la ciudad más violento con un total de 36 homicidios en los mismos primeros siete meses de 2017. Los barrios Aures y Cerro El Volador, se posicionaron como los que más homicidios registraron con ocho y seis respectivamente.

Según explica Luis Fernando Echavarría, exsubsecretario de planeación de la ciudad, la preocupación por parte de las autoridades está enfocada en Altavista  y en Robledo por la coyuntura y el tipo de organización criminal que hay. Además, mientras que en la mayoría de los homicidios registrados en comunas como la 10 se utilizan armas blancas, en los casos de Altavista y Robledo los datos se inclinan al uso de armas de fuego, lo que se traduce -en buena parte- en que en un sector los casos son consecuencia de problemas de convivencia y en el otro son producto de la presencia de actores armados ilegales.  

Un fenómeno que incluso se ve reflejado en las cifras totales de la ciudad. De acuerdo con la Defensoría 156 casos fueron por cuenta del accionar de grupos delincuenciales organizados y la segunda  por convivencia que suma de 50 episodios. 

Las cifras de la Policía hasta el mes de julio, según su base de datos, indican que se registraron 196 homicidios con arma de fuego y 79 con arma blanca. “El arma de fuego es el medio más racional para cometer un homicidio, hay que ponerle mucho cuidado al tema de arma blanca, que me parece mucho más complicado a mí porque está vinculado a temas de convivencia”, explica Echavarría.

Para  el exsubsecretario en el centro, comuna 10, el fenómeno está relacionado con las particularidades propias de la zona: “En  los últimos años el centro  ha tenido una estabilidad criminal en la que últimamente se han concentrado diferentes fenómenos: el tema de la extorsión, de las Convivir, el tráfico de estupefacientes en pequeñas dosis, el menudeo, entonces el centro sigue siendo muy importante para el crimen organizado”.

Según él, cada año las dinámicas de violencia en la ciudad varían debido a los conflictos entre combos: “Si uno ve los homicidios en la ciudad en los últimos 10 años son muy cíclicos, tuvimos una época muy dura en el 2008 y 2009 en la comuna 13, tuvimos otra época muy dura en la comuna 8 y  tuvimos otra en la comuna 1, entre otros”.

El experto explica que el principal reto del nuevo secretario de Seguridad, Andrés Tobón Villada, consistirá en construir una confianza institucional que permita consolidar un buen equipo de trabajo para dar respuesta a estas problemáticas.

 

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