Tras 21 años de la masacre en Belén Altavista, Estado pidió perdón

El hecho ocurrió el 29 de junio de 1996 y cobró la vida de 16 jóvenes y dejó tres heridos. El acto de contrición se llevó a cabo en el Museo Casa de la Memoria de Medellín y contó con la presencia de familiares de las víctimas y representantes gubernamentales.

Foto: tomada de Twitter de la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos. @ConsejeriaDDHH

“Si tuviera que expresar con una sola palabra lo que significaste  para nosotros, lo diría en esta: alegría, la que nos fue arrancada”. El testimonio es de uno de los familiares de las víctimas que el 29 de junio de 1996 dejó la masacre de 16 jóvenes en el corregimiento Belén de Altavista de Medellín, asesinados a manos de paramilitares en la terminal de buses. Un hecho por el cual el Estado pidió perdón este miércoles, 21 años después, en un Acto de Reconocimiento de Responsabilidad, que se llevó a cabo  en la Casa de la Memoria de Medellín.

 

"El 29 de junio de 1996 a las 8:30 PM, aproximadamente diez hombres que portaban armas de uso privativo de las fuerzas militares y distintivos (chalecos y brazaletes) del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía (CTI) llegaron a la terminal de transporte de Belén-Altavista donde hicieron descender a todos los ocupantes de un bus de servicio público, retuvieron a varias personas que se encontraban en los alrededores, y los obligaron a disponerse en fila para luego interrogarlos sobre el paradero de presuntos milicianos que residirían en la zona", se lee en la petición que fue presentada por José Luis Viveros Abisambra y Nicolás Muñoz Gómez, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (el 5 de agosto de 2009), y en la que se alegaba la responsabilidad de agentes del Estado en el hecho.

En el acto que se realizó este miércoles, el Estado reconoció que "no pudo garantizar el derecho a la vida de estos colombianos, ni garantizar el derecho a la integridad personal de Yeison Javier Aristizabal, Carlos Andrés Peña Ramírez y Juan Mauricio Toro Gómez (quienes resultaron heridos)" y que tampoco pudo esclarecer las circunstancias que rodearon los hechos.

Durante el encuentro, familiares de las víctimas expresaron parte de su dolor y lucha durante estos años con cartas a sus seres queridos y palabras al Estado. "El dolor es el mismo. Lo que pasa es que aprendemos a vivir con él. Lo convertimos en nuestro amigo", manifestó durante el encuentro una de las víctimas.

Entre las expresiones se notaba un aire de fe, esperanza, resignación, dolor y repudio. "La vida no tiene precio y nadie, a parte de Dios, tiene derecho a pedírnosla. El Estado está en deber de protegerla y no de quitarla por su propia mano”, añadió otra de las víctimas.

 

 

Paula Gaviria, consejera presidencial para los Derechos Humanos, leyó a los asistentes una carta dirigida a los familiares de las víctimas: “Madres y padres, esposas e hijos, familiares de estos jóvenes que murieron, les expreso aquí mi más sincero perdón en representación del Estado colombiano por lo ocurrido y por el dolor indecible que un hecho de violencia, ocurrido hace más de 21 años, dejó sus vidas y en toda la población de Belén de Altavista”. 

Además, agregó: “Sé que no es suficiente y con ello no podré borrar las huellas que dejaron estos hechos, pero espero que mis palabras y las medidas que se implementen a través de este acto, contribuyan a aliviar en algo el dolor que embarga sus corazones”, agregó Gaviria.

 

 

Los jóvenes que perdieron sus vidas fueron: Samir Alonso Flórez, Elkin de Jesús Cano Arenas, Mauricio de Jesús Cañola Lopera, Eduard Andrey Correa Rodríguez, Henry de Jesús Escudero Aguirre, Oscar Armando Muñoz Arboleda, Jair de Jesús Muñoz Arboleda, Germán Ovidio Pérez Marín, Norbey de Jesús Ramírez Dávila, Johnny Alexander Ramírez Luján, Berley de Jesús Restrepo Galeano, Juan José Sánchez Vasco, Jharley Sánchez Ospina, Nelson de Jesús Uribe Peña, Carlos Gonzalo Usma Patiño y Leandro de Jesús Vásquez Ramírez.

El acto concluyó con la entrega de una carta de disculpas de parte del Estado a cada grupo familiar afectado. “Esta es una de las acciones con la cual queremos (…) dignificar la memoria de estos jóvenes y hacer un llamando a toda la sociedad para que hechos como estos no vuelvan a repetirse”, señaló la representante de la Consejería, a través de un comunicado.