Zonas liberadas por las Farc fueron ocupadas por el Clan Úsuga: Gobernación de Antioquia

Tras las visitas realizadas en los puntos de preagrupamiento, campamentos y zonas veredales donde se concentran 901 desmovilizados de las Farc en Antioquia, funcionarios entregaron este jueves los resultados del monitoreo.

Cortesía Gobernación de Antioquia.

Las visitas a los Puntos de Preagrupamiento Temporales de las Farc hechas por Luis Pérez y delegados de la gobernación de Antioquia, junto a integrantes del mecanismo tripartito de verificación, concluyeron este martes tras diez jornadas. Los representantes recorrieron las tres zonas veredales de concentración en Dabeiba, Ituango y Remedios, al igual que dos campamentos ubicados en los municipios de Anorí y Vigía del Fuerte. (Lea: En Ituango se inicia la visita de zonas de preagrupamiento de las Farc)

De acuerdo con el reporte presentado por los funcionarios, en los diez campamentos dispuestos en Antioquia hay 901 miembros de las Farc abastecidos por el Secretariado, debido a la escasez de apoyo por parte del Gobierno. Entre ellos hay 32 lesionados de guerra y nueve mujeres en embarazo. Mientras que, sin precisión en los datos, la delegación reportó 21 menores de edad aún concentrados.

Por otra parte, los desmovilizados expusieron quejas acerca de la ausencia del Estado en los lugares. En efecto, la población del Atrato se está armando para autodefenderse ya que los espacios que abandonó las Farc han sido tomados por el Clan Úsuga, quienes se encuentran cometiendo delitos en la zona. Además, la gobernación antioqueña encontró problemas de salubridad dentro de las tres zonas transitorias de normalización, los dos campamentos y los 10 puntos de preagrupamiento, lugares donde se han presentado casos de paludismo y leishmaniasis.

Sin embargo, durante las verificaciones el grupo se mostró dispuesto a continuar con el proceso, pues coinciden en su deseo por quedarse allí, mientras se dedican a estudiar el acuerdo de paz. Estos espacios ya cuentan con la presencia de 300 hombres del Ejército y de la Policía.

Con respecto a la situación que viven los desmovilizados en Antioquia, Luis Pérez manifestó que “que el Gobierno tiene que entender que es más complejo el posconflicto que el mismo acuerdo de paz, y para eso tiene que conocerse todos los territorios y conocerse en qué situación viven los que se van a formalizar a la sociedad y conocer más sus costumbres, sus intenciones, sus deseos. Un posconflicto no tiene manuales.”

Ahora las preocupaciones de la gobernación son la pendiente adecuación del punto definitivo en el que se concentrarán los desmovilizados, el cual está en un 10 % o 15 %, al igual que la situación de los menores. Es decir, hasta el momento se han entregado 14 en Antioquia, pero “la procuradora delegada para Infancia y Adolescencia pregunta: ¿Dónde están los hijos de la guerra? Las cuentas no dan. 22 menores en poder de la guerrilla, ya sean combatientes o hijos de combatientes no parecen ser la cifra real. Se dice que algunos están por fuera de los puntos de preagrupamiento transitorio”, se indicó dentro de este quinto y último informe de monitoreo.