Aracataca y el acueducto macondiano de Santos

El presidente estuvo cerca de repetir un chasco como el que le criticó a Uribe, cuando en su administración se inauguró un acueducto de mentiras en Montes de María.

‘No voy a ir a engañar al pueblo de Aracataca a inaugurar una obra que no esté el ciento por ciento’, dijo este jueves el presidente Juan Manuel Santos luego de que a última hora le tocó cancelar su viaje al pueblo de Gabriel García Márquez. Todo estaba listo para que el mandatario inaugurara con bombos y platillos el acueducto que nunca ha tenido este pueblo de aguaceros y sed. Estaban invitados periodistas, políticos, empresarios y hasta artistas, pero una vez más se aplazó este momento histórico, que de por si es bastante atemporal para esta época.

El miércoles a las 830 p.m. casi rodaron cabezas en el Ministerio de Vivienda cuando el presidente Juan Manuel Santos preguntó si la obra estaba lista y le dijeron que aún había un problema con una tubería vieja que no iba a resistir. “Entonces no voy”, dijo Santos. “No me sirve, no me sirve, tiene que estar al ciento por ciento”, agregó el mandatario durante el programa radial En Línea con el Presidente, que esta mañana enlazó a múltiples regiones del país en desarrollo de la Maratón del Agua.

“Cuéntele a Aracataca qué es lo que está sucediendo, porque no fui yo hoy”, le dijo el presidente Santos al ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao. “Hay sectores que todavía no tienen la presurización necesaria, no está llegando con la fuerza suficiente el agua. Estamos revisando cada una de las redes para saber qué problema existe”, atinó a decir Henao.

Por su parte, el alcalde de Aracataca, Tuffi Hatúm, aseguró que el primer contrato para la construcción del Acueducto del municipio fue entregado a Aguas Kpital Macondo S.A., de propiedad del Grupo Nule, y que ese contrato fue cedido. “Es falso de toda falsedad que el Acueducto esté terminado”, dijo Hatúm y contó que en la obra se han invertido más de 11.000 millones de pesos. También reveló que el acueducto apenas estaría cubriendo el 30% del municipio con el suministro de agua que se viene prometiendo desde hace más de 30 años. Entretanto, Sara Cervantes, gerente de Aguas del Magdalena, dijo que “hay problemas con las redes de distribución, pero eso es responsabilidad de la administración municipal, no del plan departamental de aguas”. Todos se echan la culpa, y no parece haber ningún responsable.

Lo cierto es que tal y como iban los preparativos de la inauguración del acueducto de Aracataca, el presidente Juan Manuel Santos iba a repetir la historia que hace unos meses criticó de su antecesor, cuando pasó de su mantra de no pelea al ataque. Estaba frente a la llave del acueducto en Montes de María, cuando inauguró la segunda fase que llevaría agua a 2.500 casas. Entonces dijo estar aterrado por tanto escepticismo y luego sorprendido por “descubrir” una historia de corrupción vieja que se remonta a siete inauguraciones de acueductos ficticias. 

El primer acueducto fue hace sesenta años. Se llamó el acueducto de la Montaña y se montó cerca a las tierras del abuelo de una importante familia política de la zona. Pero nunca se inauguró y parte de la tubería aún existe. El segundo lo inauguró el presidente Misael Pastrana el 16 de julio de 1972, y desde entonces se conoció como el Acueducto Seco. Así lo nombró el gobernador Alfredo Taboada Buelvas porque al abrir la llave para inaugurarlo no salió agua. Taboada, amigo personal del expresidente, le había advertido a Pastrana que no lo inaugurara.

Más adelante, en los años 80, en la administración de Belisario Betancur, bautizaron la obra inconclusa Acueducto de la Ley Turca, porque el ponente de la iniciativa fue el exsenador David Turbay Turbay. También fue célebre el contrato que tuvo a cargo el confeso narcotraficante Micky Ramírez, que tenía una finca en Zambrano a orillas del río Magdalena donde estaba la bocatoma del acueducto. Los concejales aprobaron el desembolso de mil millones pero la construcción del acueducto sólo llegó hasta la bocatoma.

Pero quizás la más bochornosa inauguración, que subrayó Santos, fue la que se hizo en el gobierno del expresidente Álvaro Uribe. Fue el 16 de julio de 2003, era el día de la Virgen del Carmen, la patrona. Estaban todos los notables del pueblo y recuerdan que hubo misa, y bendición a la obra de parte del obispo. Allí estuvieron los exsenadores William Montes, Vicente Blel, Jesús Puello y el exrepresentante José María Imbett, la senadora Piedad Zucardi, esposa del exsenador Juan José García Romero, el gobernador Luis Daniel Vargas y el alcalde Otomar Lascarro.

El honor de abrir la llave para que corriera el chorro de agua se lo dieron al entonces presidente de la Financiera de Desarrollo Territorial (Findeter) Bernardo Moreno, hoy exsecretario general de la Presidencia, señalado en el escándalo de las chuzadas del DAS.

Los carmeros asistían a la farsa con sorna porque la mayoría sabía que la fuente había sido conectada al aljibe de la casa de Uchi Martelo, un vecino de la plaza que vendía agua en carrotanques. Moreno cortó la cita, abrió la llave, en ese momento soltaron unos globos y estallaron unos cohetes.

Pasada la ceremonia desmontaron el circo y del acueducto sólo quedó el nombre: la Fuente Morena, en homenaje al presidente de Findeter.
Cuatro años después, en el 2007, el Gobierno estableció un plan para optimizar las obras pero se acabó el gobierno anterior y la obra no se vio a pesar de que se pidieron recursos prestados, superiores a los nueve mil millones de pesos, al Banco Mundial.

En total se calcula que se han gastado más de 40.000 millones de pesos en esa obra. Los ‘totumeros’, encargados de recoger y pagar agua no siempre apta para el consumo humano ya olvidaron la cuenta de las marchas de protesta que han hecho. Por eso el escepticismo de los carmeros con Santos, quienes aún después de la visita del presidente dicen que hay que esperar un poco para saber si el agua llegó para quedarse. Ahora el escepticismo se tomó a los cataqueros, que a pesar de vivir en un pueblo casi al nivel del mar, bañado por los ríos Aracataca, Piedras, Fundación, Tucurinca y los canales de riego Bremen o Tolima, aún no tienen agua potable.

Temas relacionados