Asesinan a líder campesino reclamante de tierras en Antioquia

El ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, condenó el hecho.

Un líder campesino que reclamaba tierras fue asesinado en su propia vivienda, informó el Gobierno, que condenó el hecho.

Un comunicado del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural señala que Iván Darío Restrepo García fue asesinado en su propia residencia en la población de Bello, departamento de Antioquia.

"De momento se desconocen los autores del homicidio", agrega el documento firmado por el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, quien recuerda que la víctima contaba con medidas de protección del Estado.

El campesino, que figuraba en el Sistema de Registro de Tierras como reclamante de un predio urbano en el municipio de Bello, fue asesinado por dos hombres que vestidos con prendas de uso privativo de la fuerza pública llegaron hasta su vivienda y lo tirotearon.

"Repudiamos con todo ahínco el asesinato del señor Iván Darío Restrepo. La política de restitución de tierras sigue a pesar de los francotiradores y se continuará aplicando con toda determinación, sin distinguir quién fue el despojador", señaló el ministro.

Entre marzo y lo que va corrido de mayo, ya son tres los reclamantes de tierras asesinados en Colombia. Ever Antonio Cordero y Ermes Enrique Vidal Osorio murieron violentamente en el departamento de Córdoba.

En abril pasado, el presidente Juan Manuel Santos declaró "objetivos de alto valor" para las fuerzas de seguridad del Estado a "quienes amenacen o asesinen" a víctimas y a líderes de restitución de tierras.

Santos ha dicho que por la Ley de Restitución de Tierras, en vigencia desde 2012, espera que al terminar su Gobierno (2014), sean devueltas a sus dueños 3,5 millones de hectáreas a despojados.

Según cifras del Gobierno, de las 36.908 reclamaciones recibidas hasta el momento por la Unidad de Restitución de Tierras y según los testimonios de los afectados, el 36 % del despojo o abandono forzado de las tierras tuvo lugar por amenazas de la guerrilla, el 33 % por paramilitares y el resto fue causado por otros grupos delictuales o actores armados no identificados.