La cadena de llamadas

Cada sitio de encuentro en el cañón del río Páez, desde la Mesa de Caloto hasta Belalcazar, tiene una lista en la pared con la ‘cadena' que debe seguirse para dar a conocer la emergencia. Para los habitantes de la zona de influencia del volcán, ninguna preparación es en vano.

Las previsiones realizadas por el Ingeominas indican a cada población cuánto tiempo hay para llegar a un sitio seguro antes de que una avalancha acabe con todo; desde los tres minutos que alguien ubicado en la ribera del río Páez tendría para llegar a un sitio con altura, hasta los 35 con que cuentan las 13 mil personas que viven en Belalcázar para alejarse del río.

También está calculada la fuerza y rapidez del agua, y la cantidad que podría desprenderse de los glaciares. Lo que no se ha proyectado es que la fuerza de la explosión se salga de los parámetros, como ocurrió en 1994 cuando cayeron cerca de 300 millones de metros cúbicos de agua y murieron cerca de mil personas. Esa previsión calcula que el agua podría subir casi 20 metros y para esa época era impensable.

Hoy los cálculos alcanzan los mil millones de metros cúbicos, lo que daría una altura al agua de 42 metros, una avalancha para que algunos ya están listos.

Sin embargo, el tiempo no es mucho. Aunque se conocen los sitios donde la gente puede evacuar en caso de emergencia, no reconocen que en algunos sitios es muy poco el tiempo y por ello ya se habla de algunas evacuaciones definitivas, por ejemplo en la Mesa de Caloto donde podría haber una tragedia si una erupción muy fuerte se registrara.

Además, la 'cadena de llamadas' podría generar alguna congestión. Desde Ingeominas la llamada saldrá hacia la Gobernación del Cauca, de allí a la Alcaldía de Belalcázar y desde ahí hacia cada uno de los resguardos y veredas, a través de los radio teléfonos. A quienes tienen quince minutos para alcanzar un sitio seguro no les queda otra alternativa que dormir con un ojo abierto en caso de que llegue una mala noticia por el radio.

Para Guillermo Santamaría, asesor de la Asociación de Cabildos Indígenas, hay un problema con la atención a la emergencia que sólo contempla el lodo y no los gases y las cenizas que también podrían causar una tragedia. Esos factores, dice, deberían estar contemplados también en los mapas de riesgo para que se tengan en cuenta a la hora de las evacuaciones.

La 'cadena de llamadas' es un concepto que en las inmediaciones del Nevado del Huila los niños aprenden al tiempo con las vocales, una lección de prevención, pero también un método que sólo se probará con la acción.

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