Los síntomas del estrés postraumático

A pesar de las terapias y los tratamientos que se desarrollen con quienes sufrieron el secuestro, será inevitable que en los próximos años estas personas presenten algunos de los síntomas de estrés postraumático.

Podrían tener pesadillas con imágenes asociadas con el secuestro. Reaccionar desproporcionadamente ante algún acontecimiento, como oír un golpe y creer que es un disparo, o sentirse irritables o agresivos sin razones de peso. Manifestar ataques de pánico cuando se sienten en situaciones que relacionan de inmediato con su vivencia. Están tan pendientes de su entorno que los terapeutas lo llaman “hipervigilancia”.

Algunos podrían tener episodios depresivos, que se notan por su pérdida de interés e incluso ideas suicidas constantes. El secuestro es una experiencia tan dolorosa que, a veces, las víctimas de este episodio abusan de las drogas o el alcohol.

Si bien todos estos escenarios son posibles, los expertos también aclaran que cada caso es particular, que no todos pasarán por las mismas circunstancias y que de vez en cuando se ve aquel al que lo superó sin mayores complicaciones.

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