Así es el paseo de la muerte de las ambulancias

El programa periodístico Séptimo Día revela los pagos que clínicas le hacen a conductores y paramédicos de ambulancias para llevar heridos por accidentes de tránsito. Hay mafias en varias ciudades del país.

 Detrás de los accidentes de tránsito se esconden muchos intereses económicos, más allá del servicio médico de urgencias a un herido.  / El Espectador
Detrás de los accidentes de tránsito se esconden muchos intereses económicos, más allá del servicio médico de urgencias a un herido. / El Espectador

Es la una de la mañana en el sur de Bogotá. Una pequeña camioneta, que transportaba empleados de una empresa de carga, chocó con otro vehículo particular, en la localidad de Bosa. Por un chat de WhatsApp, una ambulancia dedicada a “cazasoat” acaba de recibir un mensaje con las coordenadas del choque y sale disparada al accidente.

Recorre las avenidas a 120 Kilómetros por hora. La urgencia sirvió, la colisión dejó un herido que una enfermera y el conductor subieron a su ambulancia. “Me duele mucho la espalda, no siento las piernas”, se queja el hombre que, como puede, dice tener 52 años. Con el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (Soat) de uno de los vehículos involucrados en la mano, el conductor de la ambulancia empieza su recorrido. Desde la Avenida Ciudad de Cali con calle 42 sur –lugar del choque— toma la Avenida Las Américas y luego de 25 minutos llega a la Clínica Medical Pro Info, un pequeño centro que apenas se deja ver con un letrero en medio de la oscuridad.

El conductor pudo llegar en menos tiempo al Hospital de Kennedy, que estaba a escasos 10 minutos, o la Clínica de Occidente, ubicada a 15 minutos en promedio. Sin embargo, él y la enfermera de la ambulancia tenían un incentivo para trasladar hasta Medical Pro Info al herido: Los dos saben que en ese lugar les pagan dinero en efectivo por un herido de un accidente de tránsito.

Sobre la 1:30 de la madrugada la enfermera se baja del vehículo y entra la recepción de la clínica mientras el adolorido paciente se queja en una camilla. Debe esperar que un recepcionista verifique que hay un seguro Soat. Luego de hacerlo, la paramédico llena un recibo de caja y después recibe de manos del recepcionista de la Clínica Medical Pro Info 70 mil pesos en efectivo. Después de este cuestionado trámite, el herido puede entrar a la clínica para ser atendido.

El programa Séptimo Día, del Canal Caracol, logró probar con un video lo que era un secreto a voces desde hace un lustro en el país: los cuestionados pagos en efectivo que decenas de clínicas en Colombia le hacen a conductores y paramédicos de ambulancias por llevar heridos de accidentes de tránsito a sus salas de urgencias.

Esos pagos han generado una verdadera guerra de ambulancias donde el más afectado es precisamente quien necesita más atención: el herido. No importa si el lugar del choque es lejos o cerca de la clínica, las autoridades de la salud tienen documentados varios casos de nuevos ‘paseos de la muerte’ que han cobrado vidas de lesionados que terminaron más de 40 minutos en una ambulancia esperando llegar a un clínica.

El fenómeno en Barranquilla

“No entiendo por qué esos paramédicos llevaron a mi hija a un lugar tan lejos, tan lejos”. A Fredis Palencia se le nota que la tristeza no quiere salir de su cuerpo. Hace un poco más de tres años, el 13 de abril de 2013, Fredis vio salir de su casa por última vez a su hija Laura Milena Palencia, de 24 años.

“Ella se despidió de mí, vi que iba con la niña (la hija de Laura de seis años). Como unos cinco minutos después yo escuché que una ambulancia pasó cerca de la casa”, cuenta Fredis. Él no sabía que ese vehículo iba a atender a su hija Laura, que había arrollada por un camioneta en una calle del barrio Soledad 2000, al sur de Barranquilla.

Ni Fredis, ni Laura, que padecía múltiple traumas y esta inconsciente, esperaban que el conductor y el paramédico de la ambulancia recorrieran, en promedio, 45 minutos hasta el norte de Barranquilla para trasladar a Laura a la Clínica Jaller, donde después de una hora murió. “El tiempo que ella pasó en la ambulancia fue determinante para que ella muriera. Por qué no la llevaron a la Clínica de la Universidad del Norte que está aquí, aquí mismito de mi casa. Por qué hasta el norte de Barranquilla, es increíble”.

Lo que Fredis dice entre llanto, es lo mismo que se preguntan víctimas de estos ‘paseos’ en ambulancias que lograron sobrevivir a un traslado lejano. Séptimo Día encontró esas víctimas en Bogotá, Cali, Buga, y Pereira que son parte fenómeno que según la Superintendencia de Salud de está ocurriendo en todas las ciudades del país.

“Es un delito, están poniendo en riesgo la vida del paciente porque en un accidente de tránsito prima la vida del paciente y por este tipo de incentivos fuera de la ley y antiéticos se está jugando con la vida de las personas”, sentencia el Superintendente de Salud, Norman Julio Muñoz.

Muñoz tiene en su oficina un largo expediente que involucra investigaciones en contra de 54 clínicas en el país donde están los nombres de la Clínica Medical Pro Info de Bogotá –donde le pagaron 70 mil pesos a un paramédico por llevar a un herido— y la Clínica Jaller de Barranquilla, donde murió Laura Palencia.

Pero también hay una investigación abierta en contra de las Clínicas del Grupo Empresarial Campbell, un conglomerado de centros de salud con sedes en Sincelejo, Cartagena, Soledad, Malambo, Barranquilla y Cali. El socio mayoritario de ese grupo es Iván Reátiga, un médico ortopedista que se hizo famoso en Barranquilla por el crecimiento de la Clínica Campbell, dedicada solo a atender traumas.

Séptimo Día obtuvo un video en el que se ve a funcionario de una de las Clínicas de Iván Reática en Cali ofreciéndole entre 150 mil y 600 pesos a un grupo de paramédicos para que lleven, sin importar el lugar del choque, heridos por accidente de tránsito a la clínica.

“Tengo que decir que es cierto y yo asumo toda la responsabilidad de lo que él hizo. Reconozco que el servicio de ambulancia hay que pagarlo y que nosotros ayudamos a las ambulancias a tramitar ese pago y a reconocérselo. Cuando se presenta un siniestro, las ambulancias tienen derecho a que se les paguen los gastos, lo contempla el manual tarifario del Soat”, dijo el médico Reátiga.

Para la Superintendencia de Salud el cuestionado pago del que habla Reátiga no solo es ilegal y debe ser investigado por las Secretarías de Salud locales, sino es la génesis de un creciente fraude al sistema Soat que está cubierto por el sector asegurador del país. Ese fraude ha pasado la cifra de los 100 mil millones de pesos anuales por sobrecostos, sobrefacturación, montajes de accidentes, documentos y pacientes ‘fantasma’ que están desangrado el Soat. Más pruebas de este fraude serán presentadas por Séptimo Día hoy en la noche y en una segunda entrega de este especial que será publicada el próximo domingo 7 de agosto.

*Periodista del programa Séptimo Día.

 

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