Así fue el cubrimiento de El Espectador en el surgimiento de las Farc y el Eln

Cuando Guillermo Cano era director de este diario nacieron las dos guerrillas más antiguas del país.

La segunda mitad de los años 60 fue un momento de múltiples decisiones en el país y por supuesto en El Espectador. En julio de 1964 con los periodistas Álvaro Soto Mayor y Álvaro García como enviados especiales, el diario fue testigo de los acontecimientos que dieron pie al nacimiento de las guerrillas de las Farc y el Eln. Bajo el mando del coronel Currea Cubides, las Fuerzas Armadas desplegaron un vasto operativo en el región de Marquetalia entre los departamentos de Cauca y Tolima, que aunque terminaron con la ocupación del Ejército en la zona, también fueron el comienzo de las Farc.  (Vea el especial 30 años sin Guillermo Cano)
 
Los enviados especiales siguieron paso a paso el despliegue de la Fuerza Aérea colombiana y de la Sexta Brigada del Ejército hacia el centro de operaciones de Manuel Marulanda Vélez, apodado por los militares “Tirofijo”. Fue el comienzo de una ofensiva militar que se extendió también a las regiones de Río Chiquito (Cauca) y El Pato (Caquetá), forzando a que los insurgentes se movieran hacia la región de El Caguán. Dos años después, en 1966, anunciaron la creación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc). (Vea el especial 50 años de las Farc)
 
De igual manera, el periodista Álvaro García y el reportero gráfico Guillermo Sánchez cubrieron los acontecimientos que dieron lugar al nacimiento del Eln, tras la toma del municipio de Simacota (Santander), con saldo de cinco militares muertos y varios heridos. Los relatos de Álvaro García recogieron los testimonios de los pobladores de la región y dejaron un testimonio gráfico de cómo se defendió la Fuerza Pública. Por esos mismos días, paradójicamente la sociedad debatía los alcances de lo que había sido la violencia partidista en Colombia. (Vea el especial 50 años del Eln)
 
La Comisión Nacional Investigadora de las Causas Actuales de la Violencia, creada a través del decreto 0942 de mayo de 1958, arrojó uno de sus aportes fundamentales: el histórico texto “La violencia en Colombia”, escrito por Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna y el sacerdote Germán Guzmán. El Espectador le otorgó amplio despliegue a la divulgación de este texto, presentado como las sugerencias de una terapéutica para atacar las raíces del mal de la violencia, en Colombia, cuando apenas despuntaban las actividades de la subversión armada. (Lea: El regreso de la Unión Patriótica al Congreso)