Así ha sido el proceso de rescate de los 11 mineros atrapados en Neira

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Los organismos continúan las labores para encontrar a los 11 mineros atrapados desde hace 21 días en una mina en Caldas. Se trata de la operación más larga en la historia de los rescates mineros en el país.

Veintiún días después de que 11 trabajadores quedaran atrapados tras una inundación en una mina no autorizada, ubicada en la vereda de El Bosque, municipio de Neira (Caldas), las labores de búsqueda continúan en una carrera contra el tiempo. El proceso ha sido dispendioso y los organismos de socorro han tenido que sortear múltiples obstáculos, como la filtración de agua, que de hecho fue la que provocó el desastre en la mina.

“Sobre el río Cauca este tipo de explotaciones son poco viables porque es prácticamente imposible controlar la irrupción de agua, lo que genera este tipo de accidentes y lo que dificulta en este caso el mismo rescate”, señaló el presidente de la Agencia Nacional de Minería (ANM) Juan Miguel Duran.

El Espectador habló con Javier García, vicepresidente de Seguimiento, Control y Seguridad Minera de la ANM y quien está a cargo del rescate, para conocer los detalles de las labores de rescate que ya figuran como las más largas de este tipo en la historia del país.

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¿Cómo es la mina en la que se presentó el accidente?

Este accidente se dio en la vereda El Bosque, en el municipio de Neira, en Caldas. Es una operación minera no autorizada a orillas del río Cauca. Cuando digo esto no nos referimos a que se hace barequeo, lo que hacen es que utilizan las playas y las llanuras de inundación del río y ellos lo que hacen son cúbicos, así se le conoce a las minas. Estos son huecos verticales de 2 o 3 metros de diámetro con profundidades entre los 18 y los 20 metros. En esta explotación se tienen conocidos cuatro de esos túneles verticales, los cuales están de sur a norte, miden unos 100 metros. En el fondo de esos trabajos se comunican cada uno de esos huecos.

Una de las grandes dificultades al ser una explotación no autorizada es la incertidumbre en la que uno trabaja. No se tiene información actualizada, ni topografía de la mina y mucho menos cómo son esos trabajos. Entonces eso hace que uno vaya a ciegas. Las personas que están ahí ayudándonos nos dicen una cosa, el otro otra y eso hace que sea muy complejo hacer el rescate.

Los túneles horizontales van por debajo del río o van siguiendo el curso…

La información que tenemos, la cual no hemos podido comprobar, es que hay unos que van paralelos al río y que comunican las cuatro entradas, pero que hay dos trabajos que tienen dirección al cuerpo de agua. Esta información ha sido suministrada por las personas de la zona.

¿Cómo es el acceso al terreno?

La comunicación vía terrestre es muy compleja, no hay forma de llegar directamente. Eso queda muy cerca de Irra (Risaralda) y por ahí pasa la concesión Pacífico 3. De ahí hay que tomar una trocha en la que uno se demora unos 40 minutos hasta una finca que se llama Veracruz, que es donde tenemos el Puesto de Mando Unificado (PMU). De ahí al sitio del accidente son otros tres kilómetros caminando o en un transporte que hay en esa zona que le dicen el “Llevo Llevo”, que utiliza las vías férreas y en una moto hacen como un planchón y así se transportan. Hay otro tema que complica todo, y es que no hay señal, solamente en el área de la finca es que uno se puede comunicar por celular con el mundo exterior.

La topografía de la zona también es muy compleja. Cuando uno dice llanura fluvial del río Cauca, se imagina que es un terreno plano y grande, pero la realidad es que el cuerpo de agua está encañonado y en esa zona tiene entre 60 y 70 metros de ancho. Las personas que viven ahí nos dicen que la profundidad es de 12 a 15 metros. El caudal con el que pasa es impresionante, lleva mucha fuerza.

¿Cómo les informaron del accidente?

El accidente se presentó el viernes 26 de marzo. A las 3:00 de la tarde nosotros recibimos la alerta sobre el accidente. Ahí en la zona la Agencia Nacional de Minería (ANM) tiene una estación de salvamento minero. Nosotros tenemos la responsabilidad de hacer los rescates independientemente si son en títulos mineros o en minas no autorizadas. Nuestra estación está en Marmato que está a un poco más de una hora del sitio.

Cuando llegamos nos informan que en esos trabajos había 11 personas en su interior y que hubo una disrupción de agua provocada por el río Cauca, es decir el agua rompe las paredes de esos trabajos y los inunda. Eso fue lo que pasó. En el momento en el que pasan los hechos hay dos personas que viven el momento. Una muchacha que trabajaba afuera de la mina como plumera, es decir la persona que se encarga de bajar y subir la gente y la carga con una polea. Hay otra persona que estaba adentro que es mudo, y que alcanzó a ver lo que estaba pasando. Corrió y por el túnel principal subió cogido de una madera hasta que alcanzó el lazo de la polea y salió por ahí. Fueron las dos personas que nos informaron del tema.

¿Cómo han sido las labores de rescate?

Cuando llegamos lo primero que nos preguntamos es cómo hacemos para poder sacar a estas personas. Al principio no sabíamos de cuántos metros eran esos túneles, ni el ancho que tenían, y mucho menos el recorrido. Había gente que decía que los trabajos estaban debajo del río. Ahí el análisis que hicimos para sacarlos era bombear, sacar el agua, entrar y ya ahí proceder con la evacuación. El problema es que teníamos la filtración del agua del río Cauca y en esa zona es muy poderosa. Yo no puedo luchar contra la naturaleza, y además la capacidad de bombeo que tenemos es insuficiente para contrarrestar ese cuerpo de agua. Con ese análisis lo que hicimos fue ver por dónde supuestamente se estaba filtrando el agua a la mina para intentar taparla.

La decisión que se toma ahí es tratar de alejar el cauce del río Cauca de la orilla. Con eso se inicia la construcción del jarillón. Esto tiene 100 metros de largo -que van desde el primer túnel hasta el último- y lo que buscamos es ganarle camino al cuerpo de agua y disminuir la entrada del líquido. Este jarillón tiene como 35 metros de ancho -que nos ha permitido ganarle 10 metros al río- y se ha bajado al nivel del agua.

El pozo principal tiene unos 16 metros de profundidad y hemos tenido niveles de desagüe cercanos a los 15 metros. El miércoles 7 de abril logramos entrar a las 10:00 p.m. y una hora después estábamos abajo haciendo una observación para ver la situación de la mina para proceder a entrar. En ese momento estábamos organizando ya las labores de rescate cuando nuevamente se volvió a subir el nivel del agua. No hemos tapado bien por donde se está filtrando; vimos unos puntos cuando entramos y empezamos a seguir trabajando ahí en esos sitios. Esta fue una inspección visual muy rápida porque hay dos riesgos muy altos allá abajo, el primero es la inundación y el otro son los derrumbes. Como no conocemos qué hay abajo, la gente que entró puso su vida en riesgo. Vimos lo que necesitábamos para entrar de una manera segura y salimos.

En la madrugada de ese mismo día se tomó la decisión de iniciar el rescate por la mañana. Como a las 3:00 a.m. se volvió a inundar la mina y se nos subieron los niveles de agua como a seis metros. Se retomaron los trabajos y fue un golpe anímico fuerte para todos los que estamos. No empezamos desde cero, pero sí nos tocó reforzar los trabajos.

¿La idea del jarillón es volver el río menos ancho?

Estos trabajos están muy profundos, al nivel del lecho o por debajo. Lo que buscamos con el jarillón es determinar si la ruptura está en los túneles que creemos que están debajo del río. Con eso corremos la fuente de agua para no permitir que entre más líquido. En términos muy coloquiales lo que hacemos es correr la orilla del río para que abajo donde está la mina ya no haya agua encima sino tierra.

¿Cómo van las labores hoy?

Logramos bajar a 14 metros y estamos luchando para poder sacar el agua. El jarillón y su refuerzo son claves y lo estamos afirmando para que se pueda sellar el ingreso de agua. Seguimos bombeando continuamente, tenemos siete electrobombas en un pozo que abrimos hacia el norte y donde tenemos los equipos de más potencia que se llaman “Macos”; estas máquinas son motores de tractomula que se utilizan para sacar el agua, tienen mucha potencia y pueden evacuar gran cantidad de líquido. La conclusión es que sigue entrando agua, pero que le hemos ganado mucho al río porque no se ha vuelto a subir mucho.

¿Qué necesitan para poder ingresar?

Tenemos que tener la absoluta certeza de que el ingreso del agua se estabilizó y que las motobombas que hay nos garanticen que a las personas que entren no les va a pasar nada. Una vez usted entra no es solo ir a buscar a las personas desaparecidas, sino que también hay que hacer unas labores para que no se derrumbe la mina. Lo que nosotros alcanzamos a ver es que no son trabajos muy grandes y que la altura de los túneles horizontales pueden ser de máximo un 1.50 metros, es decir hay que entrar agachado, y de ancho es un metro. Esto dificulta aún más el rescate.

Ya tenemos todos los protocolos listos para cuando encontremos a estas personas poderlas evacuar. A parte de los trabajos para ingresar, también nos hemos preparado para cuando los encontremos y cómo los vamos a sacar. El liderazgo del tema lo tiene la ANM y esto ha sido con la compañía de la Alcaldía de Neira, la Gobernación de Caldas y la Unidad de Gestión del Riesgo departamental, la Secretaría de Gobierno de Caldas, la Unidad de Gestión del Riesgo de Risaralda, porque la mayoría de personas que están desaparecidas son de ese departamento o viven en el municipio de Quinchía. También han estado La Cruz Roja, la Defensa Civil, la Policía Nacional, los bomberos voluntarios de Riosucio y de Irra, el Ejército Nacional y la comunidad, que cada vez son menos porque necesitan tener ingresos. Gestión del Riesgo ha gestionado mercados para estas personas y el acompañamiento psicosocial lo está haciendo La Cruz Roja.

¿Cómo tienen planeado el rescate cuando los encuentren?

Poder entrar también requiere alternativas de seguridad que nos permitan tener diferentes salidas en caso de que haya alguna emergencia. Estamos trabajando en abrir en el costado norte una salida más cómoda. La pregunta no es que no se la pueda contestar, pero tiene la dificultad, y es que a la zona llegan muchas personas. Si yo digo cómo vamos a sacar a las personas cuando las encontremos, el día que los vayamos a sacar nos va a llegar mucha gente y nos va a dificultar las labores. Acá lo que sí tenemos es un protocolo, porque la dificultad para acceder y salir de la zona es muy grande. Entonces sale por donde llega o sale por el río, no hay de otra, y las dos están contempladas y evaluadas.

¿Qué posibilidades hay de encontrarlos con vida?

En la medida que pasan los días las posibilidades disminuyen. Hay probabilidades de que haya alguien vivo. No hemos tenido contacto a lo largo de estos 21 días. Si hay una burbuja de aire y todos están ahí, el tema es la falta de oxígeno y la producción de CO2. La falta de comida es un punto crucial.

¿Cómo ha sido el acompañamiento a las familias?

Eso no lo hacemos nosotros como agencia. El tema de las familias lo está manejando La Cruz Roja y los psicólogos que ha traído la Alcaldía de Neira y la Gobernación de Caldas. Hay también trabajadores sociales que les han hecho todo el acompañamiento psicosocial a estas personas. En esto nosotros no intervenimos porque no es nuestra labor.

Hay algún precedente de un rescate así en el país...

Nosotros nunca habíamos tenido un rescate tan extenso. El más largo había sido fue en esa misma zona en 2015 en una emergencia muy parecida a esta. Eso fue en El Playón en Riosucio (Caldas) y ahí nos demoramos 12 días. Acá ya llevamos 21 días trabajando.

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La situación de la minería ilegal en Colombia

Según explicó Javier García, la Agencia Nacional de Minería administra el recurso minero a través de la entrega de los títulos mineros, hace el seguimiento a estos trabajos y la promoción y fomento de estas actividades. En otras palabras, la agencia se encarga de las operaciones mineras autorizadas, por lo que pintar el panorama de las minas irregulares es muy difícil. “Es muy complicado decirle porque no tenemos información porque si es ilegal, pues es por algo. En ese trayecto del río Cauca que va desde Riosucio hasta Marmato, hay muchas operaciones no autorizadas, para no ponerle el otro calificativo porque ellos se ofenden mucho, que utilizan este mismo sistema de cubicos. Nosotros consideramos que esa solución técnica es insuficiente para mitigar los riesgos que se generan en la explotación. No es que este tipo de minería no se pueda hacer, es que recomendamos que debido al riesgo que tiene, pues no se haga”, explica García.

Para el vicepresidente de Seguimiento, Control y Seguridad Minera de la ANM, en el fondo hay un tema social que se debe entender para poder tomar medidas: “Estas personas han trabajado haciendo siempre la misma actividad y han delegado su sustento a esto. Yo no me atrevo a decir que no saben hacer algo más, pero lo que sí puedo decir es que muchos trabajan en esto y que no hay actividades que sustituyan los ingresos de las personas”.

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