Apareció niña que escapó de casa por ir mal en el colegio

La menor había dejado un video en el que anunciaba su partida porque estaba perdiendo ocho asignaturas. El hecho se presentó en Atlántico.

El Espectador

Tras enterarse de que va mal en el colegio, este miércoles una menor de 12 años, residente del municipio de Soledad (Atlántico), salió de su jornada de clases y no regresó a su casa.

En un video la niña explicó a sus padres que va perdiendo ocho materias y que no podía volver. Así que de inmediato ellos avisaron a las autoridades para que iniciaran la búsqueda.

La madre de la menor le envió un mensaje por medio de El Ojo de la Noche, de Caracol Televisión, pidiéndole que regresara, que no se trataba del fin del mundo. Sin embargo, ella no apareció.

Por fortuna, este jueves la menor fue encontrada en un centro comercial cercano a su casa. “Durmió en los baños del Éxito en el Centro Comercial Plaza del Sol. Como salió antes de que abrieran, se dieron cuenta de que estaba adentro y la abordaron”, explicó a Caracol Noticias, Claudia Lozano, la madre. 

Respecto al tema, en diálogo con El Espectador, la psicóloga María del Pilar Zúñiga señaló que casos como este se dan por diversas causas y deben analizarse de manera integral.

Los niños y los adolescentes son frágiles emocionalmente y eso hace que reaccionen con un alto nivel de ansiedad frente a la frustración o a eventos dolorosos”, explicó.

Si a ello se suma -continuó- un sistema de soporte familiar débil, padres exigentes o que condicionan el afecto a los resultados, se generará una situación en la que el niño toma actitudes como la de esta menor.

Incluso, según precisa Zúñiga, esto puede darse cuando los padres han sido buenos académicamente y generan expectativas altas en el estudiante. Si este siente que no las puede cumplir tomará actitudes como escapar o en el más grave de los casos suicidarse.

Sin embargo, aclaró que no se trata de juzgar a los padres, pues “si ellos pudieran dimensionar que su hijo se encuentra en alguna situación de riesgo, seguramente harían algo para evitarlo”.

En la historia de la menor soledeña la psicóloga infirió que “la niña no se vio como una persona que pierde ocho materias, pero tiene otros valores que destacar, sino como una que fracasó. Y, de acuerdo a lo que ha visto en su familia o a lo que supuso sería la reacción de sus padres, decidió escapar”.

Lo importante es que las familias eduquen con una disciplina que no incluya maltrato físico o verbal y, sobre todo, “enseñarles a los hijos que la equivocación es inherente a la vida y que ellos tendrán amor incondicional, sin entrar en la permisividad”, concluyó Zúñiga.