Estas son las razones de la protesta de tenderos en Barranquilla

Con las consignas: no al impuesto de las carpas, no a la terraza como espacio público y no al cierre de negocios de forma inmediata, 8.000 personas marcharon por las calles de la ciudad.

Cortesía Undeco

Desde la Plaza de la paz, en la calle 53 con carrera 46, hasta la alcaldía de Barranquilla, al menos 8.000 tenderos se movilizaron para protestar contra varias medidas del nuevo Código de Policía Nacional.

El presidente de la Unión Nacional de Comerciantes (Undeco) en Barranquilla, Orlando Jiménez, aseguró que en varias ocasiones se ha reunido con la Policía y con los concejales de Barranquilla, para manifestar las problemáticas que viven los tenderos a raíz del nuevo Código, sin obtener respuesta positiva.

De ahí que tomara la decisión de convocar la marcha, con la cual se esperaba recibir atención por parte del alcalde Alejandro Char o del Secretario de Gobierno, Clemente Fajardo. Sin embargo, no tuvieron éxito.

Los tenderos, quienes el martes cerraron sus establecimientos, tienen tres solicitudes: no al cierre de negocios de forma inmediata, no a la terraza como espacio público y no al impuesto de las carpas.

La primera solicitud surge tras el cierre de 875 establecimientos, a partir del mes de agosto cuando comenzó a regir el Código de Policía. “Los agentes piden a los tenderos los documentos necesarios para la operación de establecimientos comerciales. Pero si uno o dos están vencidos, de inmediato ordenan el cierre temporal entre 4 y 10 días”, señaló Jiménez.

En este sentido, los tenderos piden a la Policía que se les dé un plazo de al menos 15 días para actualizar los documentos. Esto es importante pues, según explicó el presidente de Undeco, “las tiendas venden muchos productos perecederos y el cierre les implica grandes pérdidas económicas y afectan, además, a los habitantes del barrio”.

Por otro lado, el Plan de Ordenamiento Territorial de Barranquilla, se les dio carácter público a las terrazas de los establecimientos públicos. “Entonces, en cumplimiento del nuevo Código de Policía, cuando los agentes ven las sillas y mesas, la nevera de los helados o de gaseosas, la venta de fritos, la venta del chance en la terraza de la tienda, de inmediato sancionan con un cierre del establecimiento entre 4 y 10 días”, explicó Jiménez.

Por ello, solicitan al alcalde que modifique el Decreto no. 0212 de 2014 y se le dé carácter privado a esta parte del establecimiento, de modo que no sean sancionados por el uso indebido del espacio público.

La otra petición tiene que ver con la eliminación del permiso por uso de carpas o marquesinas, el cual tiene un costo de $738.000 anual. Para Jiménez el uso de estos elementos no es por lujo, sino porque “el sol a ciertas horas del día ilumina el frente de los negocios, lo que genera el daño de algunos productos. Además, los vecinos y transeúntes se sientan bajo la carpa para leer el periódico, refrescarse o esperar el bus protegiéndose del inclemente sol o de la lluvia”.

El presidente de Undeco aclaró que no están marchando por el consumo de cervezas en las tiendas, pues para eso están los estaderos y similares. “Por eso, sugerimos en la carta de peticiones que se fije un horario de atención, días hábiles de 6:00 a.m. a 10:00 p.m. y los fines de semana hasta las 11:00 p.m., para evitar que las tiendas se conviertan en cantinas”.