Bioenergy, sigue la expectativa

Con un retraso de casi tres años y sobrecostos por el doble de lo proyectado, la planta de producción de biocombustible de Ecopetrol podría entrar en funcionamiento este año.

 Los sobrecostos en la construcción de la planta  llegan a los US$ 416 millones.  / Archivo
Los sobrecostos en la construcción de la planta llegan a los US$ 416 millones. / Archivo

Durante el primer trimestre de2017 se tiene previsto que entre en operación Bioenergy, la planta de etanol construida en la vía entre Puerto López y Puerto Gaitán (Meta) que iba a costar en un principio US $344 millones y que, según Ecopetrol y de Bioenergy, ha superado los US$ 750 millones.

Esos sobrecostos han sido cubiertos por Ecopetrol, que posee el 97 % de participación en Bioenergy. “Vemos Bioenergy de manera muy positiva. Vamos a producir casi el 40 % del PIB industrial del Meta en esa planta”, afirmó el presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry, quien admitió que el proyecto “ha sido un dolor de cabeza”.

Aunque se ha resposabilizado por los retrasos a Isolux, la empresa contratista española a la que se le suspendó el contrato de construcción de la planta en abril de 2014, ni Echeverry ni Rafael José Pittaluga, gerente de Bioenergy, han explicado exactamente a qué se deben los sobrecostos.

“Se sabe que Isolux salió de la construcción de la planta porque falló de muchas maneras. Nosotros planteamos un tribunal de arbitramento. Obviamente esos sobrecostos, como el caso Reficar, han sido cubiertos por la empresa. No se le han pedido recursos al Gobierno. Ha sido generación de caja interna de Ecopetrol que se ha destinado a estos proyectos. Justamente por eso no tenemos interés en los próximos cuatro o cinco años hacer más inversiones de este tipo, sino solo de exploración y producción”, explicó Echeverry.

La versión de Pittaluga, que no habla de sobrecostos sino de “costos adicionales”, no difiere mucho de la del ministro: “Hay una situación en cuanto al nivel de ingeniería en la cual el proyecto requirió un retrabajo. Además había que hacer revisiones después de que ocurrió lo de Isolux”.

El gerente de Bioenergy añade que hay que tener en cuenta que los US$ 344 millones iniciales no contemplaban costos administrativos, financieros y preoperativos, que sí están incluidos en los US$ 750 millones finales. A eso hay que añadir las deudas, que ascienden a US$ 480 mil millones y que tienen un plazo de pago de 20 años, según dijo Pittaluga al diario La República en mayo del año pasado.

Capacidad de producción

En la planta, actualmente, hay sembradas cerca de 16 mil hectáreas de caña de azúcar. Una vez esté en funcionamiento, se espera que produzca más de 500.000 litros diarios de etanol carburante, lo que equivale a 3.200 barriles diarios, que se venderán a las grandes comercializadoras de combustible, entre las que se encuentran Esso Mobil, Texaco y Chevron.

Pero antes de llegar a esas cantidades, Bioenergy debe producir 20 litros de etanol para que se certifique que tienen el 99,5 % de pureza que exige la ley. Esa certificación la da un laboratorio que debe estar avalado y luego debe ser corroborado por el Ministerio de Minas, proceso que tardaría alrededor de un mes.

Para 2017, Bioenergy espera aumentar en cuatro mil las hectáreas de caña sembrada. En este momento, de las 16 mil hectáreas, hay 5.000 que están sembradas en terrenos de la empresa y 11.000 en zonas de arriendo, que es la modalidad más viable para el proyecto, según explica Pittaluga.

En la parte agrícola, Bioenergy es responsable de 11.000 hectáreas y Riopaila, de 5.000. El negocio es simple: Bioenergy le cede la tierra y Riopaila le entrega todo lo producido, a cambio de la ganancia del suelo de la Altillanura. Así, por ejemplo, de las 41 variedades de caña que se sembraron del Valle del Cauca, solo dos se adaptaron al suelo. Por eso, el 70 % de la caña sembrada es brasileña, ya que las condiciones de suelo, humedad, clima y demás variables de producción son más parecidos a los de Puerto López.

Para que todo se desarrolle como está previsto, la planta cuenta con dos pozos profundos que pueden llegar a surtir los 98,5 litros de agua por segundo. Precisamente, las altas precipitaciones de la zona y el hecho de que el bagazo de la caña se pueda usar para producir energía eléctrica, ayudan a disminuir los costos. En este caso, de los 35 megavatios de energía que produciría, 19 serían vendidos a la Electrificadora del Meta, que a su vez los vendería a la Red Eléctrica Nacional, y 15 se usarían en la planta.

El mercado del biocombustible

La principal preocupación en cuanto a la comercialización es si el Gobierno va a permitir que aumente la concentración de etanol que puede mezclarse con la gasolina para generar biocombustible. Específicamente, durante los últimos años se ha considerado la posibilidad de aumentarla el 8 a un 10%. Pero aún el Gobierno no se ha pronunciado, lo cual es un motivo de preocupación para Ecopetrol, según lo ha admitido Echeverry.

“Sí necesitamos que el Gobierno nacional, que la CREG (Comisión de Regulación de Energía y Gas), que los Ministerios de Mina, Medio Ambiente, Agricultura, Hacienda y Planeación Nacional consideren las señales de largo plazo que se le dieron a la industria de etanol y la industria de biodiesel”, dice el presidente de Ecopetrol.

Por su parte, el gerente de Bioenergy, Rafael Pittaluga, es más optimista. “Cuando se construye y se tiene el plan de Bioenergy, la idea era esa, ayudar a poder aumentar ese contenido de etanol dentro de la gasolina para poder ayudar al medio ambiente. Todo eso va ligado a la cantidad de etanol que se produzca en el país. Entrar nosotros, que es la mayor planta de destilería de producción de etanol en el país, nos va a ayudar a que se logre aumentar al 10%”, asegura.

En el tema de los sobrecostos, el presidente de Ecopetrol hace un llamado a los entes de control: “Cuando llegué ya estábamos con esos sobrecostos generados, lo que hemos tratado es de terminar la planta, encenderla y ponerla a producir. Esos sobrecostos tienen que ser analizados por la Contraloría, la Fiscalía y la Procuraduría. Tiene que ser analizado el pecado original de Bioenergy, que también tiene un pecado original. Cómo se originó ese proyecto, qué tipos de problemáticas pudo haber habido ahí, cómo fue el problema con Isolux”.