La importancia de los archivos para construir la verdad del conflicto armado

hace 2 horas

El otro crimen para el que piden justicia en Cartagena

Guillermo Andrés Rodríguez Periñán, de 20 años, murió hace un mes tras recibir un impacto de bala en las celebraciones novembrinas. Testigos dicen que fue la Policía.

El Universal

Mientras cientos de ciudadanos se reunían el pasado martes en el Parque de los Hippies, en Chapinero Alto y en los juzgados de Paloquemao, en Bogotá, para rechazar el crimen de Yuliana Samboní; decenas de personas se daban cita en la Plaza de la Paz, en Cartagena, para también exigirle a la rama judicial la verdad y la justicia de otro crimen. 

Hace casi un mes, el 10 de noviembre, Guillermo Andrés Rodríguez Periñán, un estudiante de 20 años, salió de su casa en el barrio Bruselas con destino a La Troncal, donde departiría y disfrutaría con sus amigos de la universidad uno de los populares “banditos”, una fiesta al ritmo de música novembrina, buscapié, agua y maicena. Pero hacia la media noche, según testigos, policías llegaron al lugar e intentaron desintegrar la celebración.

En hechos que aun son confusos y materia de investigación, el estudiante de cuarto semestre de gestión de negocios internacionales en el Tecnológico Comfenalco, recibió un disparo. Los testigos afirman que minutos antes se había dado un enfrentamiento con los policías en los que hubo lanzamientos de botellas.

El bloguero Javier Ramos, de El Universal, relató que uno de los agentes aseguró que un sujeto con suéter negro le había pegado con una botella. Ahí empezó entonces la búsqueda de quienes así vestían. “Juan no sabía para dónde correr, se escondió detrás de un carro para no salir afectado”, relata en su columna.

“Yo vi cuando cogieron a uno de suéter negro por el cuello pero empezó a gritar que no había sido él y lo soltaron”, contó uno de los testigos a Ramos. “Al rato, los tiritos festivos se confundieron con los balazos de verdad verdad. Cerca de unas rejas estaba tendido Guille, convulsionando, con un tiro en el pulmón que manchaba de sangre su suéter negro. Como pudieron lo subieron a una camioneta, lo llevaron a la Clínica Blas de Lezo pero… la fiesta, sus sueños, su vida… todo terminó”.

Al otro día, mientras la ciudad entera festejaba la independencia de la ciudad, un puñado de cartageneros lloraban a su ser querido. Después fue el sepelio en el Cementerio Jardines de Cartagena. Desde entonces su familia espera la verdad de lo ocurrido y exige justicia. “Exigimos respuestas”, “Rechazo total a la impunidad” y “Guille siempre en nuestros corazones” se leía en algunas pancartas de la manifestación pacífica que hace dos días llegó hasta las instalaciones de la Alcaldía de Cartagena.

Temas relacionados