En una semana llegaron 44.000 personas a este lugar

Los intereses en juego por "el mar rojo" de salinas de Galerazamba

La orden del consorcio Cabrales Paffen de prohibir el ingreso de turistas a salinas Galerazamba fue el punto de quiebre para que la comunidad de este corregimiento en Bolívar entrara en disputa con esa empresa. 

Aunque Cabrales Paffen prohibió el ingreso de turistas, la comunidad continúa aprovechando el lugar para desarrollar actividades turísticas. Cortesía

Una orden de Cabrales Paffen emitida el 11 de enero prohibió el ingreso de turistas a salinas de Galerazamba, más conocida como el “mar rojo” de Colombia. La entidad que ordenó la restricción es una empresa de comercialización y procesamiento de sal en la costa Caribe que tiene hasta el 2049, los permisos para la explotación de este mineral en la zona. 

Esta decisión generó descontento entre las 300 familias del corregimiento de Galerazamba, ubicado en el municipio de Santa Catalina, Bolívar, a 36 kilómetros de Cartagena. Los habitantes reclaman que desde septiembre de 2018 se benefician del turismo a través de las ventas ambulantes, ofertas gastronómicas, recorridos en el complejo y masajes, por lo que no se explican la decisión de cerrar las salinas. Alberto Robles, líder de la operadora turística de Galerazamba Insatour, dijo a El Espectador que el “interés de Cabrales Paffen no es la sal, sino el turismo”.

El consorcio llegó a Galerazamba el 5 de septiembre de 2019. A través de un comunicado argumentaron que la decisión de prohibir el ingreso a visitantes se debe a que la empresa no cuenta con la organización, estructura y capacidad jurídica para prestar servicios turísticos. Sin embargo, desde la llegada del consorcio, la comunidad manifiesta que les exigieron pagar el parqueo de los carros que iban a las salinas, tarifas que son $7.000 por cada automóvil, $15.000 por las vans y $30.000 por los buses. 

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Nurys Alvarado, una de las encargadas de recibir el pago a los turistas confesó que al principio solo le daban al consorcio entre $40.000 y $50.000; tarifa que fue aumentando. “Después de las exigencias de Cabrales le entregamos entre $400.000 y $600.000 por día, dependiendo la demanda de carros”, dijo Alvarado. 

Hasta la fecha, Cabrales Paffen no ha sacado la primera cosecha de sal. Sin embargo, se conoció que este consorcio le compró 3.800 toneladas del producto a Guillermo Meléndez, representante legal de la Asociación de Mineros de Galerazamba (AMG); producto que según el vendedor fue ofertado por $43.500 cada tonelada de sal grano crudo; es decir, Cabrales Paffen pagó $165.300.000. Algunos de los clientes que compran sal en la mina de Galerazamba son Prodesal, Ecopetrol, Purina, Distribuidora el Porvenir entre otros.

Antes de la llegada del consorcio, entre febrero y agosto de 2019, operó en las salinas la AMG bajo la dirección de Meléndez, quien aseguró que en ese periodo se logró recoger 17.000 toneladas, superando la meta que eran 16.000. Pero supuestamente, la sal no pudo ser vendida en su totalidad, quedaron 11.000 toneladas sin distribuir. Esta situación afectó a los cosecheros quienes no han podido recibir los $242.000.000 en los que está avaluado la parte del producto que no ha sido vendido.

el pago del trabajo que son aproximadamente $242.000.000. “Hace 10 meses trabajamos y no recibimos pago, por lo que el turismo fue una fuente de trabajo para sostenernos”, aseguró Pedro Carrillo cosechero de Galerazamba.

En la historia de las salinas de Galerazamba el pico más alto fue la cosecha del periodo 2003-2004 donde se lograron recoger 33.000 toneladas de sal. En ese momento la explotación estaba bajo el mando del Instituto de Fomento Industrial Concesión Salinas, que en 2008 entregó las riendas al Ministerio de Minas y Energías; quien a través de la Agencia Nacional de Minería ha estado a cargo de la selección de los operadores en salinas de Galerazamba. 

El comienzo del problema 

Tras el cierre de las salinas, la comunidad se tomó el control del ingreso de turistas a la mina, pues como Carrillo, la mayoría de los habitantes del corregimiento manifiestan que no tienen otra fuente de empleo. Sumado a esto, este grupo también denuncia que están inconformes con las condiciones laborales brindadas por el consorcio. “Los cosechadores y molineros no cuentan con seguridad laboral porque no tienen cascos, chalecos ni calzado”, dijo Alberto Tejera, abogado defensor de la comunidad. 

Frente a las inconformidades de los pobladores, Gabriel Cabrales, representante legal del consorcio que lleva su apellido, aseguró que los trabajadores cuentan con todas las condiciones que exigen los contratos laborales y de prestación de servicios que, en su momento, firmaron. Con respecto al turismo, la posición del consorcio es que debe existir un proceso jurídico donde las autoridades competentes como la alcaldía municipal, la gobernación y la ANM certifiquen la operación de actividades turísticas en la mina a través de Cabrales Paffen. 

Salinas de Galerazamba podría seguir el camino de otras minas en Colombia como Nemocón en Cundinamarca que cobra $29.000 por persona o como el Parque de la Sal que tiene un costo de $36.000 por visitante. Sin embargo, estas minas ya se encuentran legalmente registradas como concesionarios turísticos y dejaron de explotar sal. 

En medio de las diferencias entre la comunidad y Cabrales Paffen ninguna autoridad se responsabiliza de lo que pueda pasar en las salinas. Iván Sanen, vocero de Instituto de Cultura y Turismo de Bolívar, dijo que desde la gobernación actuaron para establecer un acuerdo entre el consorcio y los habitantes del corregimiento, pero la potestad de la entidad no llega al punto de decidir qué debe hacer cada una de las partes. “La alcaldía de Santa Catalina es la autoridad competente para regular lo que sucede en salinas de Galerazamba”, concluyó Sanen. 

“Yo solo me he reunido con la comunidad y no conozco el contrato de Cabrales Paffen. Me estaré reuniendo con ellos para llegar a un consenso”, dijo Manuel Polo, alcalde de Santa Catalina.

El turismo como fuente de ingresos en Galerazamba

La extracción de sal en Galerazamba ha sido la fuente de trabajo más importante para sus habitantes, una comunidad afro que tiene como práctica ancestral la explotación de este mineral. Sin embargo, a finales de 2018 el nombre de Galerazamba captó la atención nacional e internacional del radar turístico cuando una agencia de viajes de Cartagena promocionó este lugar como el “mar rojo” o “mar rosado” de Colombia. Esto significó el comienzo de una nueva forma de obtener ingresos para la comunidad. 

La primera temporada alta de turistas en Galerazamba se registró en abril de 2019, cuando llegaron más de 44.000 personas en una semana. “Nosotros demostramos que podemos enfrentar las temporadas altas de turistas, lo hicimos en 2019 antes de la llegada de Cabrales”, dijo Robles, el líder de la operadora turística Insatour.

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En el corregimiento solo dos empresas prestan servicios Insatour y Safrogazamba. Gerson Estrada, representante de Safrogazamba, dice que ellos nacieron luego del boom del “mar rojo”. La empresa está registrada ante la Cámara de Comercio, pero por el momento no pagan impuestos a ninguna entidad. “En abril de 2019 durante la semana Santa recibimos entre $25.000.000 y $30.000.000 por día”, dijo Estrada. 

El dinero que se movió a través del turismo en salinas de Galerazamba durante la Semana Santa de 2019 fueron aproximadamente $135.000.000. Sin embargo, la comunidad cuenta que enfrentan temporadas de pocos visitantes. “La temporada baja nos deja ingresos diarios de $30.000 a $40.000 pesos por persona y somos 50 trabajadores”, dijo Nurys Alvarado habitante de Galerazamba. 

Miembros de la comunidad aseguraron que continuarán con la prestación de servicios sin importar el cierre por parte de Cabrales Paffen. Gabriel Cabrales dijo que se encuentra tramitando los permisos jurídicos para poder concesionar como operador turístico en salinas de Galerazamba. “Mi propósito es que lleguemos a un acuerdo que nos beneficie a todos”, mencionó cabrales. 

Dentro del contrato de la Agencia Nacional de Minería con el concesionario actual se da vía libre a Cabrales Paffen de realizar otras actividades que beneficien a la comunidad, siempre y cuando cumplan con los requerimientos jurídicos. 

Historia de la exploración y explotación de salinas de Galerazamba

1886 - Se constituyen las salinas en bienes del Estado
1970 - Banco de la República entrega las salinas al Instituto de Fomento Industrial - Concesión de Salinas
1993 -  El IFI - Concesión Salinas contrata dichas un operador privado a través de un contrato denominado: “De operación indirecta”.
2001 -  La operación fue nuevamente desarrollada de manera directa por el IFI – Concesión de Salinas 
2008 - Fue entregada al Ministerio de Minas y Energía. Ese mismo año se adjudicó a la Unión Temporal Salinas de Galeras para la producción salinera de Galerazamba por 30 años. 
2014 -  La Sociedad Salinas de Galeras solicitó la renuncia al Contrato de Concesión, la cual fue aceptada mediante Resolución No. VSC 000993 de 14 de septiembre de 2017 y el 08 de febrero de 2019 el contrato fue liquidado de mutuo acuerdo. 
2019 - Durante los primeros meses de 2019 la Asociación Minera de Galerazamba explota la sal. 
2019 - En Agosto de 2019 escogen a Cabrales Paffen como el nuevo operador de salinas de Galerazamba por 30 años. 

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Martín Elías Pacheco - @martineliasp

Bolívar

Los intereses en juego por "el mar rojo" de salinas de Galerazamba

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